Aliento de arenas y ardientes cenizas,
perpendiculares rayos de urticaria doran
las herrumbradas membranas de las células del ocio,
embriagadas de lípidas cadenas químicas,
fulgurando abandonadas redondeces púbicas,
celulíticas, horizontales, poliméricas, únicas,
rabiosas, individuales, formiféminas,
aisladas, polarizadas, descerebradas, quiméricas,
silicónicas, levitantes, epicúreas, de artificiales estéticas,
inéditas en sus huecas oquedades, patéticas,
cubiertas de hilos destilantes y texturas triangulares, famélicas,
citocaóticas almas dispersas, alérgicas, mínimas geishas
devaluadas e inexpertas, ignorantes cuál desechables muñecas,
reptiles territoriales urgando gramíneas sintéticas,
económicas, perversas…