¿Cómo no extrañar su abrazo
suave, profundo, intenso,?
disuelto en su mirada
tierna, comprensiva, llena…
¿Cómo no sumergirme
en la dulce cadencia de su voz,?
De palabras ausentes
y contenidos plenos, persistentes, buenos,
Flotando sin alas, impregnándolo todo,
¡abarcándolo!, comprendiéndolo,
infundiendo en el todo su mensaje único
de luz, de vida, de paz,…
iluminándolo, existiendo, vibrando…
Elevando su mano generosa,
como el viento al esparcir su semilla,
en su imperecedera entrega,
en su amoroso-sacrificio:
escrito, forjado, gravado en cada gesto,
en cada paso, en cada latido
de su lucha indescriptible,
como el salto redentor de su vivencia
para redimir nuestro ser,
para siempre en la esperanza…

Mayo, 1998

PD. Por su padrino, nunca sabremos cuándo vino al mundo y tampoco sabremos cuándo partirá, porque sigue y seguirá viviendo, por siempre, en nuestros corazones…
ASV (5/12/2011, 14 años después…)