La revista Arkine ha publicado (http://www.arquine.com/croquis-de-carlos-mijares/) un excelente artículo sobre el recordado Arquitecto Carlos Mijares Bracho (México DF, 26 de abril de 1930 – 15 de marzo del 2015), quién me fuera presentado por el Maestro Alfonso Ramirez Ponce, quién a su vez perfeccionó la técnica de construcción de “bóvedas sin cimbra” (formaleta) que Carlos graficó en su quinto cuaderno de bocetos.
En el 2008, la UNAM le publicó “Tránsitos y Demoras, esbozos sobre el quehacer arquitectónico” con el que me honrara al reunirnos en Turín, con motivo del Congreso Mundial de la Arquitectura, en el que fui elegido como consejero de la UIA…
 
En su libro, Carlos expresó:
“Algo sobre la enseñanza
Por desgracia, la enseñanza que prevalece en la mayoría de las escuelas de arquitectura favorece una serie de graves problemas.
Por un lado, tiende a diferenciar radicalmente la teoría de la práctica, creencia que valora lo abstracto y lo general sobre lo concreto y específico.
Insiste en acumular una serie extensa de materias dispares, sin proporcionar el método o la estructura capaz de sintetizarlas, con lo que provoca que ninguna de ellas se conozca a fondo o se logre dominar, por lo cual con frecuencia resulta acumulativa y superficial.
En la mayoría de los casos aprecia poco – o incluso menosprecia, las bases del oficio o las considera problemas menores que deben estar al servicio de los conceptos teóricos y adscribirse al progreso tecnológico. Así por ejemplo, es fácil encontrar que en el oficio de la representación impresiona más un dibujo producido por computadora que un boceto realizado a mano. En el ámbito de la construcción se considera preferible el concreto que el adobe o el acero inoxidable que la madera. O en el de la composición se fomentan las ideas y los conceptos sofisticados más que las tradiciones y las experiencias cotidianas, se promueve la convicción de que es mejor lo moderno que lo antiguo o la de que hay más calidad en lo costoso que en lo barato.
Lo que en verdad se necesita no es trasmitir un código de prestigio, es aprender y enseñar a ser una suerte de “catador de la arquitectura”…” (Mijares, 2008)
 
La discusión sobre los métodos y contenidos para la enseñanza de nuestro oficio es una “asignatura pendiente” y los esfuerzos que hemos venido haciendo con vos y con Mario Azofeifa, así como los densos y pertinentes intercambios con Alvaro Rojas, Elias Marin Lara,  y muchos otros colegas, están servidos y nos demandan una posición proporcional a nuestro compromiso ético e histórico.
 
Gracias Rodrigo Martinez por abrir esta página para compartirla con los compañeros de nuestra Universidad Latina y nuestro Taller A S Ulatina Heredia.

Abel Salazar