Archive for febrero, 2018


Recientemente, un muy buen amigo, el Dr. Jaime Tellini me remitió un texto, atribuido a Pierre Teilhard de Chardin, en el que se hace una lúcida comparación entre los dos conceptos. Complacido se los comparto. Encierra una excepcional síntesis “esotérica” y guía para el “despertar de nuestras conciencias hacia un sano agnosticismo“. Al respecto el Dr. Tellini apunta:

“De alguna manera el presente mensaje encierra más de una enseñanza, muy oportuno y congruente con la situación planteada en el proceso cívico o, ¿eleccionario?…”

“Hermoso texto de Pierre Teilhard de Chardin (nacido en Orcines, 1 de mayo, 1881 – Murió en Nueva York 10 de abril de1955), que era un sacerdote jesuita, teólogo, filósofo y paleontólogo francés que intentó construir una visión integrada de la ciencia y la teología:

“No somos seres humanos que pasan por una experiencia espiritual,… ¡Somos seres espirituales que pasamos por una experiencia humana…!”

La religión no es sólo una, hay cientos. La Espiritualidad es Una.
La religión es para los que duermen. La Espiritualidad es para los que están despiertos.
La religión es para aquellos que necesitan que alguien les diga qué hacer y quieren ser guiados. La Espiritualidad es para aquellos que prestan atención a su voz interior.
La religión tiene un conjunto de reglas dogmáticas. La Espiritualidad invita a razonar sobre todo, a cuestionar todo.
La religión amenaza y asusta. La Espiritualidad da Paz interior.
La religión habla de pecado y culpa. La Espiritualidad dice, “aprender del error” ..
La religión reprime todo, y en algunos casos es falsa. La Espiritualidad trasciende todo, ¡te muestra la diferencia entre la realidad y la Verdad!
La religión no es “Dios”. La Espiritualidad es todo y, por tanto, es “Dios”.
La religión inventa. La Espiritualidad encuentra.
La religión no pide ninguna pregunta. La Espiritualidad cuestiona todo.
La religión es humana, es una organización con reglas. La Espiritualidad es Divina, sin reglas.
La religión es la causa de las divisiones. La Espiritualidad es la causa de la Unión.
La religión te busca para que creas. La Espiritualidad necesita que investigues que busques.
La religión sigue los preceptos de un libro sagrado. La Espiritualidad busca lo sagrado en todos los libros.
La religión se alimenta del miedo. La Espiritualidad verifica y se alimenta de la confianza y la fe.
La religión está viviendo en el pensamiento. La Espiritualidad es vivir en la conciencia ..
La religión se ocupa de hacer. La Espiritualidad tiene que ver con el ser.
La religión se alimenta el ego. La Espiritualidad nos permite trascender.
La religión nos hace renunciar al mundo. La Espiritualidad nos permite vivir en “Dios”, no se da a él.
La religión es el culto. La Espiritualidad es la meditación.
La religión nos hace soñar la gloria y el paraíso en el futuro. La Espiritualidad nos permite vivir la gloria y el paraíso aquí y ahora.
La religión vive en el pasado y en el futuro. La Espiritualidad vive en el presen
La religión enclaustra nuestra memoria. La Espiritualidad libera nuestra conciencia.
La religión cree en la vida eterna. La Espiritualidad nos hace conscientes de la vida eterna.
La religión promete “vida después de la muerte”. La Espiritualidad es encontrar a “Dios” en nuestro interior, durante toda la vida…” •

  • Espíritu = Energía (que “no se crea ni se destruye, sólo se transforma“, por lo tanto, es eterna

Luego de los previsibles resultados electorales del pasado 4 de febrero, Costa Rica ha quedado “entre la espada y la pared” como producto de miopía, mitomanía y de la más inconcebible ignorancia de grandes sectores populares que, durante décadas, han sido objeto de una perversa manipulación perpetrada en su “súper-estructura” ideológica por grupos “socio-religiosos” frente a los que, por su pésimo sistema educativo y cultura sin raíces, le deja en la más absoluta indefensión…
Es un fenómeno que se ha venido propagando en toda Latinoamérica, como puede constatarse en este artículo: Un matrimonio perfecto: evangélicos y conservadores en América Latina de Javier Corrales de The New York Times

Estamos en una condición alarmante y aparentemente irreversible. ¿Cómo es que no nos percatamos que estaba pasando ésto que va muchísimo más allá de la simple discusión entre el Estado Laico y el Confesional?
Literalmente, éstos grupos se metieron “por la cocina” y no parece que haya ninguna estructura ni organización capaz de contener su avance y el efecto para la sociedad podría ser una polarización (tipo Irlanda) o un colapso total por su “fundamentalismo” basado en mitos y muy especialmente en intereses muy bien encubiertos con la promesa de la “salvación” (¿de qué?) ¿¡De ellos!?…
¿Qué necesitan para abrir los ojos de sus acríticas conciencias? ¿Una megadosis de las denuncias de Salvador Freixedo?…
Con todo el optimismo que me caracteriza,… todo parece indicar que, parafraseando el título de una conocida cinta cinematográfica, a los ticos, “el destino no los alcanzó” ¡los dejó rezagados!… 

A.S.
Puntarenas, 10 de febrero del 2018