Category: 2.5-PATRIMONIO HISTÓRICO


Luego de los previsibles resultados electorales del pasado 4 de febrero, Costa Rica ha quedado “entre la espada y la pared” como producto de miopía, mitomanía y de la más inconcebible ignorancia de grandes sectores populares que, durante décadas, han sido objeto de una perversa manipulación perpetrada en su “súper-estructura” ideológica por grupos “socio-religiosos” frente a los que, por su pésimo sistema educativo y cultura sin raíces, le deja en la más absoluta indefensión…
Es un fenómeno que se ha venido propagando en toda Latinoamérica, como puede constatarse en este artículo: Un matrimonio perfecto: evangélicos y conservadores en América Latina de Javier Corrales de The New York Times

Estamos en una condición alarmante y aparentemente irreversible. ¿Cómo es que no nos percatamos que estaba pasando ésto que va muchísimo más allá de la simple discusión entre el Estado Laico y el Confesional?
Literalmente, éstos grupos se metieron “por la cocina” y no parece que haya ninguna estructura ni organización capaz de contener su avance y el efecto para la sociedad podría ser una polarización (tipo Irlanda) o un colapso total por su “fundamentalismo” basado en mitos y muy especialmente en intereses muy bien encubiertos con la promesa de la “salvación” (¿de qué?) ¿¡De ellos!?…
¿Qué necesitan para abrir los ojos de sus acríticas conciencias? ¿Una megadosis de las denuncias de Salvador Freixedo?…
Con todo el optimismo que me caracteriza,… todo parece indicar que, parafraseando el título de una conocida cinta cinematográfica, a los ticos, “el destino no los alcanzó” ¡los dejó rezagados!… 

A.S.
Puntarenas, 10 de febrero del 2018

http://www.jazjaz.net/2014/12/ends-beginnings.html

Gráfico editado, tomado de http://www.jazjaz.net: Our Ends are Our Beginnings
In Art By Daniel on December 18, 2014
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Frente al colapso de nuestra infraestructura y caos sistémico, consecuencia inevitable de un sistema político incapaz, torpe y errático, no debería extrañarnos que, desde la “academia” (la minúscula es proporcional a la cortedad de su aporte sustancial a la búsqueda de soluciones, en respuesta a los problemas más acuciantes y urgentes de nuestra realidad)
Desde hace años y, no es justificación, hemos venido advirtiendo en múltiples foros sobre ciertas tendencias; sin embargo, aplicando el principio popular de “nadie es profeta en su tierra” (¿debería decir en mi “arena”, aludiendo a mi origen?) los espacios de diálogo abierto se reducen a la patética e ingenua figura del “berreo” en las redes sociales…
Hace unos días, un estimable colega y catedrático de una universidad pública, publica un muy bien intencionado aporte al problema del colapso vial. Al no contar con su aval, cito la fuente:

(LA SOLUCIÓN A LAS PRESAS ES EL TRANSPORTE PÚBLICO)

Al respecto, acoto, :

¿Puedo discrepar?… ¡No estamos para palmaditas en el “Club de los elogios mutuos”!
  • Cuánto se ha venido proponiendo y discutiendo en todas las instancias, casi hasta niveles de intoxicación, en relación con el Transporte Público, adolece de una visión reduccionista – y por tanto muy limitada- que ni siquiera alcanza la superficie del problema de fondo. Sin Planificación lo único que se puede lograr es que el colapso urbano y nacional (social, intelectual, vial, infraestructural, fiscal, gubernamental, etc.)  se agrave y se tienda a volver irreversible.
  • Los Arquitectos, en especial, no podemos caer en el “facilismo” de lo obvio. Es peligrosísimo. Limita nuestra capacidad crítica que nos debería caracterizar, con una rigurosa visión global e integral. ¡Cuidado!
  • Asumir una posición así, es nefasto. Es solazarse en el típico error de los tecnócratas de confundir el “mapa con el territorio” y aceptarlo como axioma, dogma, ciencia o verdad absoluta (que de paso, comparten la misma esencia, son indemostrables). Si no fuera así, ¿qué relación tendrían las “camisas de fuerza” de los planes reguladores con el territorio que “intervienen” y mutilan? En la mayoría de los casos y sin que tengan relevancia alguna sus autores o las instituciones que los avalan y proponen, ¡ninguna!
  • Parte del origen del error, es una distorsión epistemológica que se conforma con una metodología inductiva elemental, “postdescartinana”, basada en un dudoso inventario fenomenológico,  sin contar con la capacidad de integralidad de un riguroso modelo deductivo. Esa perversión mental es simplemente aberrante. ¡Crítica! Aceptar algo así, como criterio de verdad, es tan burdo como asesorar a una familia y asegurarle que su problema con las goteras se resuelve con palanganas… ¿Nuestra intelectualidad, no sólo académica, se redujo a esto? ¿A un montón de “palanganas” cuya misión trascendental es el “copie y pegue” porque es prohibido, pensar…? – A ese paso, muy pronto, será penado por sus inservibles “leyes de papel”…
  • ¿En qué aciago momento, renunciamos a nuestra ineludible responsabilidad ético-histórica y, por nuestra incapacidad para romper los esquemas anacrónicos tradicionales, (de los que se nutren las “mafias”) nos hicimos cómplices de la crisis, de la que somos coautores, sin apelativos?… Pareciera que el “Cambalache discepoliano“, se hizo realidad:
  • Si hacemos un pequeño ejercicio, vamos a encontrar que hay una serie de indicios que, podrían estar multiplicando e impulsándonos, en forma casi irreversible hacia esta situación y lo más sorprendente es que nos impiden saber cuál es el problema y mucho menos la solución… Nathan Hagens, describe este fenómeno como “disonancia cognitiva” que ocurre cuando “la mente se niega a reconocer o a aceptar la gravedad de una situación” (t= 19′:50″)… Obviamente, con semejante “tasa de descuento” al valorar nuestra realidad, “un alto porcentaje percibe que hay algo que no está bien, pero no sabe lo que es y por lo tanto, no lo puede corregir”, por eso, sólo podemos enfrentar los problemas, hasta que los tenemos en la cara y, en la mayoría de los casos, con muy poca o ninguna capacidad de reacción… (Profetas del Armagedón – History Channel)
  • Enumeremos algunas situaciones que engordan la corrupción generalizada y cuyo detritus natural es la ignorancia, en la imposibilidad de reconocer que eso no es producto de una adecuada Educación…
  • Puntualizando, en mayo del 2016, publiqué en este mismo espacio:

    HUNDIMIENTO NACIONAL IRREVERSIBLE

  • Hoy debo reconocer que me “faltó malicia”, porque no se iban a quedar ahí. No se podía esperar que se controlaran las insaciables demandas de su feudo impenetrable:
  • El presupuesto del 2017 para la Educación Superior Pública, tendrá un monto cercano a los ¢511.000.000.000,00 (quinientos once mil millones de colones) que se distribuirían aproximadamente en un 60% para la UCR, un 23% para la UNA, un 11, para el TEC y alrededor de un 6% para la UNED. La Universidad Técnica, ni siquiera aparece incluida. ¡Muy revelador!
  • ¡Qué impresionante nivel de inconsciencia y de responsabilidad social! Basta aludir a la situación del endeudamiento del país en el plano macroeconómico (¿Es posible crecer más, en países endeudados?, el dilema regional
    Ese porcentaje de distribución presupuestaria de la ESP (¿ESP-úrea?) es muy similar a la de su estructura curricular, en la que, más o menos, el 90% de las carreras son de letras y sólo un 10% corresponden al área técnica, con una tasa casi imperceptible en la inversión en el área de la investigación y de la innovación… ¡En un país en “vías de desarrollo”! (ESTADO DE LA NACIÓN)
  • Sin considerar la “empleabilidad” de los graduados universitarios de ESP, cada uno representa alrededor de ¢60.000.000,00 para nuestro país. Comparativamente, en igualdad de condiciones laborales, un graduado de las universidades privadas supone una inversión de una quinta parte de ese monto y es aportado por el nuevo profesional y por su familia, en una gran mayoría.
  • Otra distorsión peligrosísima, se origina en la filosofía que sustenta todo el sistema universitario, está basada en Pedagogía (educación de niños) sin apoyarse en los valores andragógicos que se deberían derivar de la naturaleza de sus estudiantes adultos (y muchos, trabajadores). ¿Cómo puede prepararse para afrontar los desafíos que implica su desarrollo profesional si se le inhibe, desde su “deformación”, el liderazgo, la responsabilidad, la iniciativa, la innovación, el espíritu inquisitivo que le debería caracterizar?
  • ¿Será casual que, una vez graduados, se observa una gran resistencia a la actualización profesional o a los programas de educación continua que se desarrollan en las instancias gremiales respectivas?
  • ¿No deberíamos preguntarnos sistemáticamente si nuestro E.S.P. es el apropiado y que demanda y exige nuestra realidad? Un sistema modelado sobre premisas desde hace décadas y cuyo divorcio con esa realidad solo se ha traducido en una incontenible hipertrofia, como ha sido la pauta general del país, de sus instituciones y de sus habitantes.

Volviendo al tema de la gestión territorial, en noviembre del 2015, publiqué un breve recuento sobre nuestra división política:

  • ¡INSólito!… país aplastado por la ineptitud y la pasividad -N°2
  • ¿Qué hemos hecho para evitarlo? ¿Será acaso producto de una orden bíblica (como la decretada en el Génesis judeo-cristiano y que maquillamos con un absurdo “eufemismo sostenible“?
  • La evolución histórico-política seguida por nuestro país desde el siglo XIX que, apoyándose en actividades agrícolas, se consolidó en modelo de gestión centralista e inmediatista que, por múltiples razones fue incapaz de replicarse, en forma proporcional en sus distintas regiones, postergó su desarrollo y la dotación de los servicios que se fueron concentrando, paulatinamente en el Área Metropolitana.
  • Esa política deliberada provocó un fenómeno de exclusión rural hacia el centro o las pocas aglomeraciones urbanas que se empezó a volver crítico a partir de la última década del siglo XX o principios del presente.

Concluyo preliminarmente,

  • Pretender reducir la solución a la proliferación de sistemas de transporte terrestre, del tipo y de la naturaleza que sean, es absurdo, en toda la extensión de su enfermiza ingenuidad. ¿Qué solución puede ofrecer ningún sistema de transporte, en un país miope, “descriteriado”, improvisado, descarriado, caótico y concentrado? ¿Es sólo un asunto de decisión de los torpes e ignorantes representantes públicos?… ¿Es que ninguno de sus proponentes conoce lo que ocurre en todo el mundo en el que cuentan con los mismos sistemas que aducen?
  • Urge una definición del tipo de país que podemos ser y no del que deseamos, basados en la mitomanía de los políticos improvisados e irresponsables. Trazar el rumbo y poner al frente a individuos preparados para conducirnos sin tener que enfrentar la imbecilidad o el oportunismo del que muchos improvisados hacen gala.
  • Urge trazar un Plan Estratégico de Desarrollo Portuario o de Polos de Desarrollo, estratégicamente ubicados.
    • ¿En cuál modelo de mínima racionalidad, se puede basar un sistema que recibe la materia prima en los puertos, la transporta a más de 100 km de distancia por carretera, la procesa y la devuelve, por la misma vía a los mismo puertos para su exportación?
    • No sería más lógico, promover zonas portuarias de carácter industrial, aledañas a áreas residenciales y de servicios, estratégicamente ubicados para que dicha población no tenga que trasladarse al centro a realizar gestiones (de las que una gran cantidad deberían haberse implementado de acuerdo a la ley 8220 – Simplificación de trámites)
  • Urge, en esa misma línea, desenmarañar y simplificar el tenebroso sistema jurídico que bloquea, entraba e imposibilita ninguna solución:
    • Suelo decirle a mis estudiantes que, si Ionesco hubiera visitado nuestro “PVC” (Pura Vida Country) y ahora “¿esencial?” (¿como puede serlo algo tan “autoengarrotado” y complejo?… ¿Cómo algo esencial o elemental es tan desproporcionadamente caro?) habría tenido que reinventar el “Absurdo”…
    • Con el Lic. Dennis Aguiluz, desde el Colegio de Arquitectos de Costa Rica, se hizo un inventario de más de 25.000 leyes y casi 50.000 decretos (no se incluyeron los reglamentos porque hubieran resultado incontables)… Esta realidad contrasta con el marco jurídico de países como México, Argentina o Colombia que no llega a las 5.000… ¿Por qué no se sigue el ejemplo de Canadá que deroga dos, por cada una que se promulga?
      ¿De qué “jugamos”?
  • Urge detener la patética promulgación de leyes de papel que nadie va a respetar y mucho menos obedecer por ridículas e inútiles. La mayoría de los temas se resolverían con simples reglamentos o códigos en las instituciones involucradas.
  • Urge redefinir el espíritu de nuestra Constitución, porque el interés general siempre debió estar encima del particular.

Como una simple referencia, al hacer una re-lectura a la oximonrónica  realidad de Brasil, luego de los recientes acontecimientos, hice una breve comparación, guardando las distancias del caso y concluí que, si aplicáramos la misma proporción, tendríamos sólo dos diputados para atender los requerimientos de 2.200.000 (dos millones doscientos mil) habitantes cada uno, como ocurre en ese país sub-continente de 8.514215 km2 y no en uno enano de sólo 51.000.

¡Un país que se propone alcanzar la Carbono Neutralidad en 5 años, sin Planificación y con todos sus sistemas y sub-sistemas colapsados, sólo puede hacer un ridículo proporcional a sus promotores y al de todos nosotros, por crédulos! (No es casual que sea el único país en todo el continente y casi que del mundo que insiste con obcecación en mantener un anacrónico y oneroso estado confesional, como si ofrecer un servicio que no se puede garantizar, no tuviera que ser enmarcado bajo la figura de estafa)

La pregunta subyacente en todo este ejercicio es:

¿Qué es lo que nos creemos? o, de manera más precisa: ¿de qué jugamos?

En fin, dejo abierto el canal para nutrir esta impostergable discusión.

Abel Salazar

PD. LA OTRA COSTA RICA – SAGOT, JACQUES

Suele afirmarse que “una imagen expresa más que mil palabras”, pero en este caso, no sólo dice, sino que, ¡duele!:

¡O la memoria de los ticos es muy corta o su hipocrecía no tiene límites!

Estado del Monumento a Juan Rafael Mora en Puntarenas

La imagen me la enviaron unos amigos argentinos, admiradores y estudiosos de la indeleble huella de nuestro Caudillo en la historia de Latinoamérica, quienes vinieron a conocer los distintos hitos de su vida ejemplar.
Cuándo me hicieron su justo reclamo, me quedé sin poderles decir nada, con la carga de siglo y medio de vergüenza:
¿Es así como damos la espalda a nuestra historia patria, seducidos por los devaneos materialistas de la globalización?

¡Qué poco ha calado el mensaje de la Academia y de la Tertulia del 56, cuándo se anteponen otros afanes a los verdaderos valores que, deberían sustentar nuestro ser e identidad!

Abel Salazar