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Haciendo gala de su habitual generosidad, el Arq. Juan Carlos Camacho, compartió su excepcional talento como Maestro Acuarelista con el grupo de Introducción a la Arquitectura de la Universidad Internacional de las Américas…

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La experiencia resultó indescriptiblemente valiosa para todos los integrantes del curso, ante la solvencia técnica y capacidad didáctica con que fueron cautivados por el Maestro Camacho.

Gracias, muchas gracias a Juan Carlos y a Abel Castro, como Director de la Escuela de Arquitectura, por facilitar esta impresionante “exposición” con la que se están preparando los futuros profesionales, rumbo a una inédita excelencia…

UIA, San José, 5 de Julio del 2017

 

Por Abel Salazar

A veces, cuando intoxicados por la rutina y las tensiones cotidianas, creemos que ya nada nos puede asombrar, no podemos menos que alucinarnos cuando, inesperadamente nos estremece la expresión de seres excepcionales brillando, en la inmensidad de la red…
Hoy buscando ejemplos de Topología, mientras preparaba el material para mi próximo curso de Taller, recordaba las lecciones del Arq. José Luis Jiménez Crespo, en la primera  y provocadora Escuela de Arquitectura,… De pronto, Jos Leys hizo un guiño,mientras retorcía una Cinta de Moebius y se pulverizaban, sincrónicamente, muchos de nuestros rígidos sistemas de pensamiento y de creencias, plagados de supuestos indemostrables y a los que míticamente les hemos estado asignando la función de fundamento “seguro” de ese mismo principio de dudosa realidad… sin importar cómo les llamemos, un destello los diluyó, en su inextricable intrascendencia,… desde la penumbra, una suculenta carcajada deimónica, reveló satisfacción:

Jos Lays: Cinta de Moebius

y más aún cuando el Cannon del Cangrejo, resuena su armonía en dinámicas y polifónicas cuerdas pitagóricas:

Jos Lays interpreta el Cannon Cangrejo de Bach en la Cinta de Moebius

Amigos,

Con una profunda satisfacción, me permito compartirles la noticia de que, luego de aprobar todo el proceso de certificación, he sido incluido en su registro oficial como terapista o “practitioner” de la Fundación Bach, organismo internacional que fiscaliza la integridad del sistema de Terapia Floral, desarrollado por el Dr. Edward Bach:
Arq. Abel-SV

Esta meta, coincide con la línea trazada para todos los arquitectos, portadores de la misión de construir una mejor calidad de vida para todos los habitantes de este planeta, por lo que me pongo a sus órdenes (http://www.floresbach.com/bc_registro/costarica.php), agradeciendo a mis Maestras y a todos quienes me apoyaron en este largo proceso.

Muchas gracias,

Abel

<Continuación de la saga: PROYECTO MORA: UNA LECCIÓN DE ARQUITECTURA Y DEMOCRACIA…>

Reflexiones sobre los estériles y absurdos criterios subjetivos de sus detractores.

¡Qué lamentable!

¿No es absurdo que privemos al futuro de Arquitectura, argumentando, vociferando y desgarrando criterios que no tienen nada de arquitectónicos pero si muchísimo de espasmos biliares y de intereses particulares?

¿No deberíamos “enrojecernos” de la vergüenza ante nuestro más corrupto y cómplice silencio, cuando se habla de “urbanismo”, si ni siquiera contamos con un mínimo “código urbano” y ni las organizaciones gremiales, ni los profesionales, ni las instancias institucionales han sido capaces de “ordenar y planificar” ni el territorio ni la normativa que nos demanda la realidad?

¿No es el ambiente el recurso patrimonial primario?… ¿Y la identidad, hoy carcomida por la ignorancia hipertrofiada por “obra y gracia” de las clases gobernantes?

¡Es ridículo que hablemos de “patrimonio” si el marco jurídico de la Ley N°7555 y su reglamento es un adefesio que atenta contra su preservación y todos se conforman con su “letra muerta” sin hacer nada por corregir ese horror histórico!

¿Lo usamos por el carácter mediático del concurso o para reclamar los “15 minutos de fama” de quienes deberían callarse, si tuvieran un ápice de dignidad y de ética porque, como antecedentes, sólo podrían exhibir inopia e ineptitud en la defensa de todo patrimonio histórico arquitectónico ya desaparecido?

¿Adónde estaban esos mudos testigos cómplices cuando, en forma sistemática se destruyeron obras icónicas irremplazables en un “cataclismo insaciable” desatado, con premeditación y alevosía, principalmente en la segunda mitad del siglo pasado y primera década del presente?

¿Adónde estaban “consejales y munícipes” ministros, actores y actrices?

¿Adónde estaban esos adalides defensores, cuando las obras que, ahora defienden con tanta vehemencia, se convirtieron en “cucaracheros” inhabitables?…

“¡Zapatero, a tus zapatos!”

Quienes reclaman y atacan al proyecto “Mora”, ¿no firmaron, bajo juramento que aceptaban la decisión inapelable del Jurado, presidido por el Arq. Alvaro Rojas o, es que desconocen las normas mínimas del decoro y de la ética, siendo parte interesada, por haber participado con sus propias propuestas en el concurso mencionado?

¡El Proyecto “Mora” se debe construir, sin “demora”!
¡El Proyecto “Mora” es por mérito propio, uno de los símbolos que debe marcar nuestra nueva Arquitectura, concebida y realizada con nuestros propios recursos y valores… ¡

¿No es paradójico que quienes ahora lo atacan, actúen de la misma forma en que lo hicieron quienes asesinaron a nuestro Libertador porque, había sido “capaz de trazar un futuro posible, para nuestro país”?

Un futuro que debe y exige ser colectivo, fundado en el compromiso, la valentía y la capacidad de todos, no solo en los mezquinos y deleznables intereses de unos cuantos…
Los arquitectos tenemos el indeclinable deber de concretar y defender, en la realidad, el derecho de todos a ese armónico futuro que visualizamos, para garantizar su calidad de vida… Este compromiso implica el ejercicio correcto para el que nos preparamos y que no puede reducirse a su limitada rentabilidad financiera. Sus valores son imponderables y deben trascender para que podamos superar la miopía y la ignorancia imperantes.
¡La Arquitectura – en mayúscula- es y será siempre el Patrimonio del Futuro!

El 7 de febrero del 2013, escribí una reseña sobre el Concurso de Anteproyectos Arquitectónicos para el Edificio de la Asamblea Legislativa, en el que resultó el seleccionado como ganador, el Proyecto Mora (Una Lección de Arquitectura y Democracia)
– Éste fue, sin duda, un acto premonitorio, ya que este año (2014) estamos celebrando el Bicentenario del Nacimiento de nuestro Libertador: Juan Rafael Mora.
[Como nota al margen, no deja de sorprender que el nuevo Jerarca, Luis Guillermo Solís, en el actual gobierno, ordenara quitar su retrato para colocar el de José M. Castro, su principal detractor y enemigo político, en un proceso que condujo a su derrocamiento y ulterior asesinato. El mismo con cuyo nombre se ha denominado la ruta 27. ¿Será coincidente la cuota de sangre que la misma registra]

Volviendo a nuestro tema inicial, un año y medio después de las más enconadas discusiones sobre nuestra Arquitectura y Patrimonio, el Arq. Álvaro Rojas, presidente del Jurado en dicho Certamen, publicó en las redes sociales (FB) un profundo análisis que, reedito aquí con su autorización:

La “teoría de composición urbana” de “aplastar visualmente”, aparentemente, se utiliza a conveniencia de quien la “necesita.” Algo así como lo que le decía Il Postino a Neruda sobre la poesía. En varias reuniones en la Asamblea Legislativa a las que me han invitado en los últimos meses, por haber fungido como Presidente del Jurado del concurso de anteproyectos para el nuevo edificio del Congreso, he manifestado que para todos los siete miembros interdisciplinarios (arquitectos, ingenieros, otros) del Jurado, la propuesta que ganó el concurso es, entre otras ideas constructivas, muy positiva para la ciudad e inteligente en cuanto al uso de las propiedades de la Asamblea. Es, claro, innovadora en nuestro medio urbano y cultural, pues en otros lugares del mundo se ha recurrido a ideas similares, nadie ha negado eso. Ya hemos visto varias que diferentes personas han publicado en sus páginas de FB. Pero, en mi H.O., aparte del concepto de “puente” a una prudente altura sobre algunos de los viejos edificios, entra en relaciones muy similares a las de muchos edificios que llegan a las ciudades introduciendo cambios “fuertes”, al menos por algunos períodos de tiempo mientras las ciudades crecen y se desarrollan. El edificio del INS, por ejemplo, circa años 60-70 del siglo anterior, entró a un barrio repleto de edificios históricos y todos de muy baja altura y de usos completamente diferentes. Es más, llegó a un barrio eminentemente residencial en aquellas épocas. Aún hoy, tiene una escala muy diferente (grande, comparativamente) a las de edificios como la Escuela Buenaventura Corrales o la Casa Amarilla. En este par de fotos que tomó Sylvia Fournier esta tarde se puede ver lo “aplastante” que es el edificio respecto a sus vecinos. Sin embargo, así se construyen las ciudades. Si se prohibieran, en caso de que se buscara una ciudad “museo” (cosa que es imposible en San José por la poca o dudosa calidad de la gran mayoría de los edificios, nuevos o viejos), entonces las instituciones, organizaciones y empresas que necesitan edificios grandes (por su programa espacial) terminarían todos en lugares como Lindora (o Zapote), expandiendo el maligno virus de suburbia, debilitando aún más la ciudad y su repoblamiento, siguiendo conductas de planeamiento absolutamente insostenibles desde todo punto de vista. Así que tendremos que aprender a aceptar más ideas nuevas de hacer ciudad. No entro en otros detalles, porque harto se han explicado y conversado. Rara vez un proyecto innovador es entendido y aceptado de buenas a primeras. Ejemplos sobran: la Torre Eiffel, el Centro Pompidou y la Pirámide del Louvre, todos en la, sí, histórica París. Éstos crearon “roncha” es sus espacios históricos y algún tiempo después llegaron a ser amados por los parisinos.

Finalmente, otro comentario. He oído por ahí que se han dicho muchas cosas, incluso insinuaciones irrespetuosas y poco profesionales sobre el Jurado (y algunas dirigidas a mi….)…que, repito, lo conformamos siete personas, una de ellas uno de los más grandes maestros de arquitectura del mundo y, ciertamente, del continente americano, el colombiano don Germán Samper, de 90 años de edad (88 durante las evaluaciones), no solo completamente apasionado por el proyecto ganador si no de una vastísima experiencia que ningún arquitecto costarricense tiene, y mucha de ésta vinculada a proyectos en sitios cargados de espacios, conjuntos y edificios históricos. http://es.wikipedia.org/wiki/Germ%C3%A1n_Samper_Gnecco

Don Germán trabajó con el maestro suizo-francés Le Corbusier por algo así como 9 años.

Durante las casi tres semanas de deliberaciones, el Jurado siempre tuvo claro las relaciones que los edificios de las 21 propuestas analizadas tendrían con los edificios existentes. Nuestra visión fue, sin embargo, en apoyo al proyecto que resultó ganador y, para nosotros, éste es el único que lograba armoniosamente, entre otras cosas, crear el concepto de conjunto legislativo que hoy no existe y que conlleva graves consecuencias por la ausencia de claras manifestaciones simbólicas y semióticas (valga un poco la aparente redundancia) respecto a los edificios públicos, sobre todo la Asamblea Legislativa que tal como es hoy, no proyecta ningún valor acerca de nuestra Democracia. Si bien son viejos (ni tanto, solo en luz de nuestra joven historia), su valor se limita a que representan algo de nuestra memoria histórica pero no hablan de nuestros valores políticos (a menos que uno profundice en teorías semióticas y construya explicaciones basadas en nuestra forma política de vida a lo largo de los tiempos durante los que se construyeron esos edificios (por ejemplo, la de la Casa Rosada, que era una casa de un rico de su época o el Castillo Azul que fue residencia del embajador de Estados Unidos o el mismo plenario que fue diseñado más bien para ser la casa presidencial).

Como en todo, siempre habrá diversidad de opiniones y de visiones y eso es parte integral de una sociedad abierta y democrática. En este caso, nos tocó a siete personas valorar, con justicia y de forma absolutamente objetiva, pero también apasionada, todas las propuestas y recomendar el proyecto que para nosotros debería ser el que se construyera. Añado una cosa más: nuestro trabajo no remató en una votación. Al final de las casi tres semanas de evaluaciones, cada miembro del Jurado calificó cada proyecto en forma individual y privada, y luego el Secretario Técnico del Jurado (que no tenía ni voz -ésta era limitada asuntos técnicos del proceso del concurso- ni voto), ponderó, también en privado, las calificaciones de cada uno de los miembros del Jurado. Así que, para la historia, el proyecto ganador no ganó por votación (es decir ni 7-0, ni 4-3 ni nada por el estilo) y, tampoco hubo segundos ni terceros lugares como he oído por ahí (ni ningún lugar en específico) como en otros concursos, si bien todos los proyectos tuvieron puntuaciones, unos más otros menos.

Este concurso, que he sido uno de los más aferrados defensores de los concursos democráticos de diseño en contra de los concursos de antecedentes por licitación pública, anti democráticos para mi, (que, hasta donde yo se, no han llenado a Costa Rica de gran arquitectura), ha sido el más transparente y justo de todos en nuestra corta historia. Es más, ya públicamente me he declarado “culpable” de que se haya llevado a cabo este concurso, pues hace varios años, cuando en la Asamblea surgió la absurda ocurrencia de llevarse al Congreso no solo a un insípido edificio comercial si no fuera del centro cívico de la capital, escribí un fuerte artículo en La Nación que, por dicha, fue leído y escuchado por muchas personas.

Agradezco, desde luego, a todos aquellos amigos míos en FB, que se animen a leer esta diatriba mía de hoy domingo. ¡Abrazos!

Arq. Álvaro Rojas, Presidente del Jurado
Concurso Arquitectónico,
Proyecto de la Asamblea Legislativa

FOTOGRAFÍAS DEL EDIFICIO DEL INSTITUTO NACIONAL DE SEGUROS Y DE LA CASA AMARILLA (Patrimonio) DE LA ARQ. SYLVIA FOURNIER.

Las referencias comparativas resultan tan contundentes, (y no son las únicas) como el hecho incontrovertible de que: “la Arquitectura de hoy es la fuente de la que se nutrirá el Patrimonio del Futuro” (ASV)

 

Al ser parte de la organización de la Primera Muestra Retrospectiva sobre la obra del Maestro Felo García, en el Régimen de Mutualidad del CFIA, encontré las notas, que escribí para presentar la serie de Monografías “Arquitectos Costarricenses” del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, en el 2008 que, luego de varios años después mantienen una gran vigencia, dentro de la pendiente discusión sobre el rumbo de nuestra Arquitectura, tal y como hemos planteado con el Arq. Alvaro Rojas y algunos otros inquietos colegas:…

Monografías de Arquitectos Costarricenses

Presentación del Número 1 de la serie:

PORTADA-MONOGRAFÍA-FELO

Arq. Abel Salazar V.
Expresidente Colegio de Arquitectos de CR
Promotor y gestor del Proyecto original

Desde los tempranos inicios de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica,  al tratar de aprehender y entender a ese fenómeno plural y polimorfo que llamamos “nuestra arquitectura”, nos resultó evidente que a la receta le faltaban ingredientes.

Cualquiera de nosotros, podría aventurar algunas conjeturas para explicar este hecho, y sin profundizar mucho en la paradoja de que “hemos tenido que ir haciéndola sobre la marcha y que no ha habido tiempo ni recursos para ponerse a teorizar sobre las causas y condiciones que le dieron origen”. Láscaris, probablemente diría que es “por obra de nuestra idiosincrasia”, pero lo cierto es que, ha llegado la hora de que “nuestra arquitectura” empiece a hablar, por mérito propio.

En ese sentido, de una forma u otra, a lo largo del proceso, la mayoría de los colegas, como obreros o agentes activos en la construcción de esta historia, de manera más o menos sistemática o rigurosa, hemos ido elaborando nuestras propias búsquedas y éstas, con sus descubrimientos, se han ido manifestando en nuestro quehacer, pero también, a modo de compañeras de viaje, nos han empezado a urgir el establecimiento de un hilo conductor que pudiera darles dirección y unidad. Unidad, en tanto, la capacidad que deberían tener nuestras propuestas o proyectos para responder con mayor propiedad a los requerimientos que nos hace nuestro medio. En rigor, para lograrlo se requiere investigación, exploración, método, valoración, un minucioso análisis crítico,…síntesis.

Con todo esto, como preámbulo, al llegar a estar al frente del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, nos encontramos con un panorama que, sin duda, ha sido en parte consecuencia de esta falta de fundamentación teórico-metodológica, pues siendo la arquitectura esencial para el desarrollo de toda sociedad, en nuestro caso, históricamente hemos tenido una limitadísima capacidad de inserción social y de proyección para mostrar nuestro trabajo, y al no haber sido capaces de establecer la diferencia, sin entrar en mayores detalles, mucha de nuestra arquitectura ha sido y está siendo realizada, por otros profesionales y de una forma inexplicable, informalmente por los propios usuarios, con los gravísimos peligros inherentes que estos implican.

De todas las iniciativas que empezamos a impulsar, una de ellas resultó ineludible e impostergable, cual fue la de estructurar una campaña sistemática que permitiera la difusión del trabajo de los arquitectos. Para lograrlo, replanteamos los medios de comunicación de la organización; establecimos convenios con los directores y editores de los diarios de mayor circulación y con los de las revistas especializadas, tanto impresas como de televisión.  La respuesta no se hizo esperar y propició una reactivación del Colegio como un todo. Otro de sus efectos fue la integración de muchos colegas que nunca antes se habían acercado, así como de las escuelas de arquitectura y en especial de sus estudiantes que, por primera vez, tuvieron un espacio para mostrar sus proyectos.

Paralelamente, retomamos la edición de la Guía de la Arquitectura Costarricense, que fue producida en conjunto con la Junta de Andalucía, con la Coordinación de la Arq. Ofelia Sanou. En muchos sentidos, se trata de un extraordinario marco general y comprensivo de cuanto compone nuestra producción arquitectónica.

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Pero no podíamos quedarnos ahí. Como decíamos al principio: algo le seguía faltando a la receta. Sorprendentemente, del mismo proceso, surgió la respuesta: al solicitarle a los colegas que nos enviaran sus proyectos para que los publicáramos, nos dimos cuenta que, contábamos con algunos con una trayectoria impresionante y que la mayoría tenía cantidades enormes de información sobre sus obras, por lo que era esencial, ligarlas con sus creadores y darlas a conocer. De la experiencia obtenida con la producción de la reseña sobre la vida y obra del Arq. Edgar Vargas, aprendimos que debíamos hacer una serie, con recursos del y desde el Colegio. Para esto, iniciamos una curaduría preliminar en la que destacó Felo, puesto que siendo uno de los fundadores de nuestra primera escuela, todos conocíamos su obra polifacética, pero muy pocos, la arquitectónica. Poco a poco, el proyecto tomó forma. Al ser acogido para su producción por el Arq. Abel Castro, se le sumó un grupo de entusiastas profesionales, que aportaron la sustancia requerida y el producto de su esfuerzo, hoy lo tiene en sus manos.

Con esta primera edición de la serie de Monografías sobre la vida y obra de los arquitectos de mayor trayectoria, rendimos tributo al co-iniciador de la enseñanza de nuestra profesión en nuestro país, así como al inquieto provocador que contribuyó a poner el acento de modernidad en nuestra cultura nacional.

Hemos dado un importantísimo paso en la recopilación de nuestra historia arquitectónica. Un paso de la mano de uno de sus creadores. No dudamos que también provocará las condiciones necesarias para que nuestra arquitectura empiece a hablar el idioma que le corresponde, en perfecta armonía y coherencia con el exuberante medio en que se ubica. La tarea ha sido y será igualmente ardua, por eso debemos seguir aportando nuestro mejor esfuerzo, para que la obra de nuestros arquitectos se conocida, respetada y conservada por su valor intrínseco y por ser el espacio que cobijará siempre nuestra identidad.

Octubre 23, 2008

El colega Elías Marín, arquitecto inquieto y conciente, publicó en Facebook, una profunda reflexión de Fredy Massad, que vuelve a “llover sobre mojado” y a estremecernos, ante la incapacidad de todos para revertir un proceso, en el que los valores esenciales de la Arquitectura, fueron violados por sus mismos hacedores, directamente y con toda la complicidad del caso:…

De esta manera no

Publicado por  el sep 24, 2013

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Trienal de Arquitectura de Lisboa, 12 septiembre – 15 diciembre 2013

Si la Trienal de Lisboa deja algo claro, es que las perspectivas, los horizontes, de la arquitectura están cambiando; sin embargo, también deja tras de sí a la vez muchas dudas respecto a si este cambio de ritmo no significará llevar la actual oquedad de contenidos e ideas a caer en un hoyo aún más hondo.

Las primeras impresiones que me ha dejado hablan de una mezcla de paramnesia, ausencia total de ideas de calado y una gran auto-complacencia.

Los arquitectos vestidos de negro, la plutocracia que ha estado gobernando a la arquitectura a lo largo del último cuarto de siglo transmutó el concepto de ideología en codicia por fama y dinero poniendo así el pensamiento al servicio del proyecto neoliberal. El pensamiento arquitectónico quedó despojado de toda base intelectual potente que no fuese más allá de impostadas piruetas conceptuales, y la fiesta fue acompañada por una comparsa de farsantes y aduladores que nunca se atrevieron (o no quisieron decir en voz alta) que el emperador iba desnudo y que el imperio que se había edificado era completamente hueco y se desmoronaría si no se le inyectaban verdaderos idearios, pensamientos que fuese más allá de palabras pomposas y la parafernalia de imágenes producidas para consumo fácil –pero que de poco o nada han servido para construir debates que afrontaran una reflexión sincera y fuerte sobre la arquitectura.

La crisis, el crack, la recesión eternizada que nos está destrozando ha hecho parar hasta cierto punto –como ya he referido en otras ocasiones− esa locura desenfrenada, ese desarrollo del absurdo en que la sociedad se estuvo embarcando. Lo único que ha hecho caer la venda de los ojos a muchos arquitectos han sido la debacle de la economía y el fracaso de una forma de construir el mundo –entretanto, otros seguirán obstinados en perpetuar el modelo, en éxodo hacia otras tierras fértiles; y otros, esperarán agazapados a aquellos buenos tiempos retornen, negándose a cualquier catarsis o amago de autocrítica−.

La crisis ha logrado poner en evidencia la necesidad de cambio de rumbo, trocar la absurdidad del modelo de arquitectura que se vendía desde los medios. Pero sin embargo no ha logrado propiciar un tiempo o ánimo de reflexión para que los menguados medios que la crisis dejaba a la arquitectura potenciaran el uso de la imaginación creativa y alentaran un estado constructivo de rabia que llevara a luchar y a romper con el sistema precedente generando una conversión tajante y un foro constante de discusión y proposición de ideas.

¿Pero cuáles son las opciones que nos está ofreciendo la Trienal de Lisboa ante esta necesidad drástica de cambio ? Lo único que ha podido constatarse es un cambio estético en la puesta en escena: se trata de sugerir que esa conversión se está llevando a cabo pero todo es realidad un mero cambio de fachada, una pantomima.

Aquellos arquitectos que vestían de negro han dado voluntariamente (asumiéndolo quizá como el menor de los males) el relevo a unas tribus vestidas de colores estridentes, con una estética entre nerd, hipster ytrustafarian, encantadas de jugar a la rebeldía contra el mismo sistema que los acoge, encantado a su vez de la baja intensidad de ese juego.

Los tres meses de duración de esta Trienal van a ser la corroboración de una situación en la que ya se ha hecho hincapié con anterioridad desde aquí mismo: la escapada hacia fuera de la arquitectura; cómo esas acciones performáticas, esa artistificación del pensamiento sobre arquitectura, en lugar de contribuir a formular cambios en realidad no producen nada; cómo mientras se adornan con palabras como «social», «política», «radical»… y de una pose de «compromiso social» acaban dejando de lado el planteamiento de un compromiso real de la arquitectura con la sociedad.

Antes de proseguir creo necesario un inciso – en anticipo a las conclusiones apresuradas e interesadas que puedan quererse extraer de la opinión que este artículo presenta puesto que, ante individuos que descalifican aduciendo ignorancia o falta de empatía ante su vanguardia para así tacharme despiadadamente de inmovilista y conservador, reitero mi creencia absoluta en la necesidad de nuevas vías para la reflexión. Estoy totalmente a favor de la innovación, de la experimentación que tenga como objetivo traspasar los límites prefijados y, si es necesario, poner drásticamente el tablero patas arriba. Pero, sin embargo, no reconozco nada de esto en la Trienal de esta edición que bajo el lema Close,Closer dirige Beatrice Galilee, ni en el universo en general que circundan aproximaciones como la suya, que entiendo como meras escenificaciones de radicalidad, innovación, rebeldía y ruptura.

Todas estas condiciones se ponen en duda cuando voces del establishment otorgan su total bendición con halagos empalagosos, como habiendo sellado un tácito acuerdo.

«Este evento en Lisboa es, como cualquier chico nuevo en el bloque, más joven y está lleno de nuevas ideas,  y presenta a numerosos arquitectos que aparecen por primera vez en el escenario internacional.» (Aaron Seward, The Architect’s Newspaper)

«La Trienal de Arquitectura de Lisboa es el evento más ansiosamente esperado en el calendario arquitectónico internacional de 2013. Es un laboratorio crucial en la producción interdisciplinar de ideas, una de las cosas que Europa precisa con mayor urgencia en este momento.» (Joseph Grima)

«Cada generación necesita que le desafíen, le estimulen, le interroguen y le inspiren nuevas voces curatoriales, Beatrice Galilee ha demostrado su valentía a la hora de cuestionar el status quo. Por propia experiencia, sé que no busca prisioneros de su punto de vista, sino que pide ser escuchada.» (Deyan Sudjic)

Eso que en voz de sus valedores es «innovación» y «desafío» destila, a mi parecer, un perfume de antiguo, de rancio, de ya visto –aunque aquí se camufle de vanguardia y «valentía», todo esto ya ha sido hecho antes y, casi siempre, mucho mejor de lo que está hecho aquí, donde no se percibe crítica alguna, donde los diálogos son absurdos y, una vez más, autocomplacientes, donde se palpa el amiguismo y en donde todo, finalmente, no parecen más que juegos auspiciados por el sistema para aparentar mutar pero sin, en realidad, llevarlo a cabo.

El título «Close, Closer» habla de una voluntad de acercamiento, de un supuesto deseo de dejar de hacer que las exposiciones de arquitectura celebren a «arquitectos hombres, viejos, blancos, ricos y de éxito» (una intencionada apropiación de la reciente frase de Denise Scott Brown sobre la misoginia en la profesión que Galilee amplia para imbuirla también de connotaciones sobre ideología y estatus de poder para reforzar la pretendida subversión que esta Trienal plantea respecto a esa jerarquía hegemónica). Resulta asimismo significativo el uso que Galilee hace del adjetivo «generoso» para calificar la actitud del arquitecto para con la sociedad que plantea esta Trienal, y en el que no deja de resonar el trasfondo de arrogancia de la posición de la arquitectura frente a la sociedad, pero esta vez reconvertida a una especie de versión de buenismo salvador, que desea ser «increíblemente inclusivo, ya que no sólo los arquitectos son quienes afectan a la arquitectura […] queremos ofrecer la disciplina a otras personas, y eso es un gesto generoso.»

No obstante, dicha voluntad de aproximación y «generosidad» se antoja esencialmente como una impostación, oportunista, paternalista y demagógica, algo que quedó seguramente ilustrado durante la presentación de la Trienal en la céntrica Praça de Figueira el pasado 11 de septiembre: es un escenario circular inclinado, como a modo de ágora, el equipo directivo y los comisarios se dirigieron al público mediante teatrales megáfonos, mientras los transeuntes lisboetas pasaban de largo quizá preguntándose qué estaba haciéndose allí. Escenificación del arquitecto como agente social a pie de calle que acabó quedando solamente como un juego absurdo y forzado.

La Trienal presenta tres proyectos curatoriales a cargo de Mariana Pestana, Liam Young y José Esparza Chong Cu

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Nota al margen:

La línea esencial de su señalamiento, es coincidente con el discurso planteado por Llàtzer Moix (Arquitectura Milagrosa, de la Serie Crónicas, Editorial Anagrama, Barcelona, 2010) A manera de ilustración, recomiendo ver un extracto de su conferencia en la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Navarra, 2011 (http://youtu.be/yQwTa_bchRU) o en el Ateneo de Santiago impartida o 14 de marzo de 2011 (http://youtu.be/VI9SWC-MFDs)

La condición icónica de las obras de arquitectura, induce a una avalancha mediática consumista que, indudablemente atenta contra su propia esencia y sin duda, ésto se agrava por el incontenible impacto de las imágenes disponibles en la red. No se debe olvidar que en ningún caso, una imagen es “Arquitectura” es sólo una representación del aspecto formal de la misma y descontextualizarla, conlleva una serie de riesgos, contra los que carecemos de antídotos, por nuestra casi inexistente tradición y educación arquitectónica y visual.

No contar con un marco conceptual propio, nos ha expuesto a los avatares del mercado, en los que las obras (me seduce la idea de decir “las sobras”) no pasan de ser deleznables ejemplos, en una gran mayoría, porque no responden a las exigencias de la realidad, si no sólo, como un objeto sujeto a las leyes de un decadente modelo consumista global… Ésto es impostergable, porque el fracaso de nuestra profesión, sólo tiene un responsable, nuestra propia incapacidad para gestarlo, auténtica e integralmente y de defenderlo del manoseo de improvisados, tengan o no tengan el título, hagan o no hagan ejercicio ilegal o en el decir de Phillip Johnson, se vendan o no como “prostitutas”, sin importar la altura de las obras…

Reitero el más sincero agradecimiento a Elías Marín, a Alvaro Rojas y su equipo, por su comprometida y persistente acción… por una “Arquitectura Nuestra y Apropiada…”

Abel Salazar

San José, 12 de agosto del 2013.

Por su trascendental importancia, como requisito ineludible en las políticas nacionales, transcribo la nota que les he dirigido a los miembros de la Comisión de Carreteras del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica.

Saquen ustedes sus propias conclusiones…

ACCIDENTE-MOTO

Señores,
“Comisión de Revisión Permanente del Manual de Especificaciones Generales para la Construcción de Carreteras, Caminos y Puentes CR-2010 – CFIA”

Amigos y colegas, al saludarles como ex-miembro de la comisión original, propuesta en el 2008 y en estricto apego a los fines establecidos, en nuestra legislación, por y para nuestro Colegio Federado, me permito adjuntar para su conocimiento, un decreto (el primero promulgado en el segundo mandato de Oscar Arias) relacionado con la principal directriz, para todos nosotros, en nuestro ejercicio profesional: “salvaguardar la vida”, la que debería tomarse como principio rector, en la redacción del manual, en la misma forma, en que está incluido en el Código Sísmico y explícitamente en toda nuestra reglamentación.

Desconozco las razones, por las que, con frecuencia se omite, irresponsablemente, la demarcación y la señalización de nuestras vías, en los carteles de las licitaciones o en las contrataciones públicas, aduciendo problemas de tipo presupuestario, mientras, paradójicamente, como “mudos testigos”, los jerarcas de muchas de nuestras instituciones y de medios de comunicación, se “rasgan las vestiduras” por el elevado número de víctimas, en accidentes de tránsito.

Digo desconozco las razones, porque dudo que sea, como lo expresó recientemente un funcionario de Conavi, por motivos económicos, ya que, ¡siempre será infinitamente mayor el costo real y social de las pérdidas, que el monto de la señalización de todas nuestras vías!

En ese sentido, contrasta el gasto en instituciones como el INS, en materia de prevención, cuando en ninguno de sus comunicados, ni documentos, se apunta a una de sus causas más importantes. En una gran cantidad de nuestras vías, peatones y conductores se la “andan jugando” y esto debería ser motivo para un profundo análisis, en nuestros foros y traducirse en políticas rigurosas que inhiban la construcción o reparación de vías que, no incluyan una demarcación óptima que contribuya a garantizar la seguridad de todos los usuarios.

Cuando, como Presidente del Colegio de Arquitectos, exigí que nuestro órgano debía estar presente en esta comisión, no fue por motivos “puramente estéticos”, como algunos llegaron a expresarme…
La correcta señalización vial, es un elemento clave en el diseño y en el mantenimiento de nuestras carreteras y por lo tanto, no puede obviarse, bajo ninguna circunstancia. Su omisión debería considerarse como “negligencia grave” y como tal debería estar tipificada, en nuestro código penal.

Espero que nuestras autoridades y otras instancias en el CFIA y en otras instituciones, sepan tomar, con todo rigor, el control y la fiscalización del diseño, de la construcción y de las reparaciones de nuestra infraestructura, para que, los millones con que se grava a los habitantes de este país, sirvan para proteger su principal patrimonio: ¡la Vida! Y que nunca más sea una factura tácita, en nuestras conciencias, por la complicidad de nuestro silencio.

Agradezco su atención. Quedo a sus órdenes,

Abel Salazar, Arq. Hon AIA – FCARM
CE arq.asv@gmail.com

 

La Gaceta 100 – Jueves 25 de mayo del 2006
DECRETO 33148-MOPT
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Y LA MINISTRA DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTES
En el ejercicio de las facultades que les confiere el artículo 140 de la Constitución Política, incisos 3) y 18); y de las leyes números 4786 del 5 de Julio del año 1971 (Ley de Creación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes), 6227 del 2 de mayo de 1978 y sus reformas (Ley General de la Administración Pública); 6324 del 25 de mayo de 1979 (Ley de Administración Vial); 7762 del 14 de abril de 1998 (Ley General de Concesión de Obras Públicas con Servicios Públicos); 7798 del 30 de abril de 1998 (Ley de Creación del Consejo Nacional de Vialidad).
Considerando:
1º—Que las infraestructuras de vialidad y del transporte, léase las carreteras, contribuyen de manera trascendente en el desarrollo global del país y en su integración con el resto del istmo, en los ámbitos económico, social, turístico y cultural, determinando finalmente la calidad de vida del ciudadano. De ahí que las autoridades involucradas en la materia, deben constituirse en garantes del derecho a la movilidad y libertad de tránsito, en las mejores condiciones de seguridad y comodidad en aras de lograr aquel objetivo.
2º—Que las autoridades competentes en la materia deben avocarse a un proceso sostenido de mejoramiento y mantenimiento de la red vial y el transporte por ella, tomando en cuenta todos los componentes asociados a la misma.
3º—Que tradicionalmente la apreciación de los factores concurrentes a la accidentalidad, se ha concentrado en el tema de los vehículos y los usuarios de la carretera, no desarrollándose el análisis y la puesta en práctica de medidas concretas, de una manera acabada y consistente, en el componente de la carretera.
4º—Que de igual forma, el planteamiento tradicional en los estudios de factibilidad, diseño preliminar diseño definitivo, construcción, operación y/o explotación de las carreteras, se ha focalizado fundamentalmente en los aspectos de la infraestructura, principalmente los pavimentos y puentes y su entorno, estando la labor de ingeniería abstraída de la valoración sistemática de componentes y consideraciones de seguridad vial, tanto para los usuarios automotoristas como los peatones, minusválidos, ciclistas y otros para incorporar dichos componentes y consideraciones en sus decisiones, toda vez que el estado de las carreteras y la correcta inserción de los dispositivos de seguridad vial en las mismas, son factores asociados para determinar los niveles de accidentalidad y los niveles de severidad de las mismas.
5º—Que el nivel de estado de las carreteras y la adecuada inserción de los dispositivos de seguridad vial en las mismas, son factores asociados para determinar los niveles de accidentalidad.
6º—Que los traumatismos causados por los accidentes de tránsito, mundialmente producen la muerte de más de 1.2 millones de personas cada año y dejan lesionados entre veinte y cincuenta millones de personas, ocasionando un gran impacto en la economía de las distintas naciones, al afectar los sistemas de salud y seguridad social para su atención. La Organización Mundial de la Salud, ha catalogado esa situación como una nueva pandemia mundial, en reiterados informes.
7º—Que la Organización Mundial de la Salud, y el Banco Mundial han recogiendo esa preocupación, en el Informe Mundial sobre la Prevención de los Traumatismos causados por el Tránsito, en la Reunión de Ginebra del año 2004, ha instado a las distintas naciones a realizar acciones concretas para reducir ese flagelo.
8º—Que la Asamblea General de las Naciones Unidas, primero en la resolución 58/9 de noviembre del año 2003 que analizó la Crisis de Seguridad Vial en el Mundo; y luego en la resolución 58/289 de mayo del año 2004 que se ocupó del Mejoramiento de la Seguridad Vial en el Mundo, ha declarado el compromiso que deben asumir las naciones en acciones directas tendientes a paliar esa problemática.
9º—Que en Costa Rica, durante los últimos diez años se han producido un total de 512.016 accidentes de tránsito, los cuales han involucrado 5.078 muertos y 157.143 lesionados o heridos como consecuencia del hecho. Ese fenómeno se estima que produce una incidencia en el PIB del 2.3.
10.—Que en Costa Rica en los últimos años se han dado importantes avances respecto de esa problemática, mediante intervenciones que se han reflejado en una significativa reducción de la tasa de mortalidad, pero se hace necesario ejecutar otras medidas que aborden un enfoque sistémico de la problemática, incluyendo de forma definitiva el tema de la seguridad vial en el abordaje de todo lo relativo a la red vial nacional, de modo que su planificación, diseño, construcción y mantenimiento permita hacer sostenible y de mayor efectividad ese esfuerzo.
11.—Que se hace necesaria la investigación científica y técnica en materia de diseño y mantenimiento de la red vial nacional, para determinar recomendaciones y medidas de acción concreta en los niveles descritos, para prevenir los accidentes o reducir el impacto de los mismos; lo que solo resultará posible mediante su establecimiento con carácter necesario en la construcción, mantenimiento, rehabilitación, reconstrucción y conservación de las carreteras, calles de travesía y puentes de la red vial nacional; tareas que son de la competencia del Consejo Nacional de Vialidad de conformidad con la Ley Nº 7798. De igual forma, en los contratos por los cuales la Administración somete a concesión a un tercero, persona pública, privada o mixta, el diseño, la planificación, el financiamiento, la construcción, la conservación, ampliación o reparación de carreteras en la red vial nacional, se hace necesario ese imperativo.
12.—Que un mecanismo vital para lograr esos objetivos es la aplicación de un sistema de control de calidad conocido internacionalmente como Auditorías de Seguridad Vial, que permitan la formulación e integración del componente de seguridad vial, en los proyectos de obras nuevas, en el acondicionamiento de las existentes y en general en la mejora de la red vial del componente de seguridad vial; así como en la definición y aplicación de estrategias de seguimiento, derivando conclusiones a partir del aprendizaje en espacios donde se han producido resultados favorables en la ejecución de ese tipo de medidas.
13.—Que como parte de la socialización de la seguridad vial, se recomienda que en aras de alcanzar los objetivos aquí establecidos, las decisiones que rindan los gobiernos locales en materia de carreteras y caminos, así como el componente privado al realizar labores que involucren la realización de obras viales, incorporen el componente de seguridad vial. 

Por lo tanto,
Decretan:

Artículo 1º—En todas las labores de planificación y construcción de obras viales o programas de transportes y su eventual conservación, mantenimiento rutinario, mantenimiento periódico, mejoramiento, y/o rehabilitación que realiza el Consejo Nacional de Vialidad, se deberá considerar e incorporar el componente de seguridad vial, considerando a todos los posibles usuarios de la vialidad de previo a su ejecución.
De igual forma, el Consejo Nacional de Concesiones, deberá observar igual obligación, cuando adopta la decisión final de encargar a un tercero, persona pública, privada o mixta, el diseño, la planificación, el financiamiento, la construcción, la conservación, ampliación o reparación de infraestructura de la red vial nacional.
También la obligación aquí establecida, deberá ser observada por cualquiera otra dependencia del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, que intervenga en el proceso de planificación, diseño, construcción y conservación de obras viales.
Artículo 2º—Para lograr el objetivo planteado en el artículo 1º de este decreto, en las etapas de prediseño y diseño de obras viales o de transporte nuevas, así como en las tareas que se realicen sobre las obras ya existentes, podrán desarrollarse Auditorías de Seguridad Vial, de acuerdo con la complejidad de cada proyecto y con el fin de que la operación sobre esas vías sea segura para todos los eventuales usuarios, mediante la implementación de sus recomendaciones.
En las obras ya existentes, deberá considerarse la posibilidad real de la incorporación del componente de seguridad vial, tomando en cuenta el entorno y las características de las vías. (ASÍ REFORMADO POR EL DE-34088 DEL 2-10-2007)
Artículo 3º—En las Auditorías de Seguridad Vial, que se realicen con el fin de identificar problemas en seguridad vial, rindiendo recomendaciones para reducir el riesgo y la gravedad de los accidentes de tránsito, se deberán considerar entre otros, aspectos los siguientes:
a)        Valoración de la función pretendida o actual de la carretera o elemento de transporte de acuerdo a los rangos de velocidades involucradas y para todos los posibles usuarios de la misma.
b)        La geometría de la carretera.
c)        La disposición de espacios necesarios para los grupos de usuarios de las vías; así como su separación en el espacio vial.
d)        La visibilidad en las carreteras.
e)        La existencia de barreras de protección y el cumplimiento de su instalación de acuerdo con las normas y criterios internacionales establecidos en esta materia.
f)        El estado del pavimento en la carretera y la necesidad de utilizar texturas especiales en su superficie de rodamiento y en las aceras.
g)        La demarcación horizontal y vertical, incluyendo semaforización, colocada de manera suficiente, clara, precisa y correcta.
h)        Iluminación.
i)        Diseño de intersecciones.
j)        Vías peatonales, Ciclovías y pasos peatonales.
k)        Consideración de usuarios minusválidos.
l)        La integración armónica y segura de todos los anteriores.
m)        Realización de estudios de impacto vial.
n)        Otros dispositivos de seguridad y conceptos aplicables.
Artículo 4º—El desarrollo de las Auditorías en Seguridad Vial será competencia del Consejo de Seguridad Vial y se ejecutará a través de la Dirección General de Ingeniería de Tránsito. Lo anterior, sin perjuicio de la coordinación necesaria con otras instancias ya establecidas, cuya labor pueda integrarse y complementarse con los objetivos aquí establecidos.
Artículo 5º—El Consejo de Seguridad Vial, mediante la Dirección General de Ingeniería de Tránsito, realizará en coordinación con los gobiernos locales y las organizaciones privadas vinculadas con la materia, programas de capacitación tendientes a una preparación y certificación de auditores para la incorporación de manera efectiva del componente de seguridad vial, en las labores de conservación, mantenimiento rutinario, mantenimiento periódico, mejoramiento, rehabilitación y construcción de obras viales nuevas y de transportes, para que así en adelante puedan ejecutar sus propios procesos de Auditoría de Seguridad Vial.
Artículo 6º—Rige a partir del ocho de mayo del dos mil seis.
Transitorio único.—Los procesos de contratación para la conservación, mantenimiento rutinario, mantenimiento periódico, mejoramiento, rehabilitación y la construcción de obras viales nuevas, que en el Consejo Nacional de Vialidad se encuentren en fase de formalización o de próxima ejecución, se encontrarán exentos de la obligación señalada en el artículo 1° de este decreto, sin perjuicio de que apelando a los mecanismos previstos en la Ley de Contratación Administrativa N° 7494, resulte factible y necesaria la incorporación de medidas tendientes a la prevención de accidentes de tránsito que resulten urgentes, a partir del criterio rendido por la Dirección General de Ingeniería de Transito. Lo anterior, sin perjuicio de que una vez concluidas las obras, se determine como necesario incorporar componentes de seguridad vial no considerados o que la dinámica de la vía lo exija.
Dado en la Presidencia de la República, a los ocho días del mes de mayo del dos mil seis.
ÓSCAR ARIAS SÁNCHEZ.—La Ministra de Obras Públicas y Transportes, Karla González Carvajal.—1 vez.—(O. C. Nº 29658).—C-97920.—(D33148-44130).

 

Montelimar, 23 de marzo del 2013

Verum sine mendacio, certum et verissimum:
quod est inferius es sicut quod est superius,
et quod es superius es sicut quod est inferius,
ad perpetranda miracula rei unius.

Et sicut omnes res fuerint ab uno
mediatione unius,
sic omnes res natae fuerunt ab hac una re, adaptatione.
Pater eius est sol, mater eius luna;
portavir illud ventus in ventre suo;
untrix eius terra est.
Pater omnis telesmi totius mundi est hic.
Vis eius integra est,
si versa fuerit in terram.

Separabis terram ab igne,
subtile a spisso,
suaviter,
cum magno ingenio.
Ascendit a terra in coelum,
iterumque descendit in terram.
Et recipit vim superiorum et inferiorum.
Si habebis gloriam totius mundi.

Ideo fugit a te omnia obscuritas.
His est totius fortitudinis fortitudo fortis.
Quia vincet omnem rem subtilem
omnem solidam penetrabit.

Sic mundus creatus est.
Hinc erunt adaptationes mirabiles, quarum modum est hic.
Itaque vocatus sum Hermes Trismegistus,
habens tres partes philosophiae totius mundi.
Completum est quod dixi de operatione solis.”

(http://www.arcangelrafael.com.ar/tabla2.html)

En una concatenación de hechos y pensamientos, (a raíz de un comentario <1>, en las redes sociales, que le escribí a algunos de mis estudiantes, Anthony Mora, Roberth Cruz, Carlos Eduarte y otros del Taller 9 de la Licenciatura en Arquitectura de la Universidad Latina, Sede de Heredia), empezó a emerger,… a fluir (sin afán de “influir”,) espontáneamente un “residente” planteamiento que, en el decurso de varias décadas ha hecho que alterne, mezcle, busque, alimente, desarrolle, a ratos conciente y otros no, dos áreas, en las que he tenido el privilegio de “Ser” y “Vivir”: la Arquitectura y la Astrología
Ambas han sido los ejes transversales y longitudinales de mi ya, extenso transitar en este plano. En ambas me “inicié” a principios de los años setentas y ambas, con un componente “esotérico” que, siempre desafió, mi deformado pensamiento “científico,” (por provenir del área de la química, gracias a mi bachillerato y a extraordinarios maestros, con los que la conocí, desde mi juventud, allá en el Liceo José Martí de Puntarenas)
Sin duda, esa etapa habría de marcarme, por las prolongadas observaciones de estrellas y horizontes, de horas interminables de dibujos y pinturas frente al mar y de ricas dialécticas que nutrían mi mente inquieta y ávida en su disperso divagar… dibujo, acuarela, poesía, música, mística, literatura, escritura, matemática, fotografía, televisión, radio, etc… (cómo hemos intentado reflejar en este espacio virtual) que en forma alterna, me han acompañado y sirven de sustento para hacer cuánto soy y que, omitiendo infinitos detalles, en un oximorónico salto cuántico, nos permitió alcanzar uno de los hitos más relevantes cuándo, al frente del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, publicáramos en la edición #60 de su Revista Habitar, con la que, introdujimos un cambio “paradigmático” en la misma, al incluir en su contenido una breve reseña sobre el tema: “Nuestras Casas, vistas desde otra Luz” <2> en la sección “Percepciones Alternativas” y el artículo “Astrología y Arquitectura” <3>  del arquitecto colombiano, David González y que nos facilitara nuestra entrañable amiga argentina, Silvia Ceres, directora de la publicación digital GeA (Gente de Astrología).
En esa edición, sin quererlo, también fuimos precursores, al quedar incluido en su portada, el logo del Colegio, con los colores que actualmente tiene:

PORTADA DE LA EDICIÓN 60 DE LA REVISTA HABITAR, COLEGIO DE ARQUITECTOS DE COSTA RICA, ABRIL 2008

PORTADA DE LA EDICIÓN 60 DE LA REVISTA HABITAR, COLEGIO DE ARQUITECTOS DE COSTA RICA, ABRIL 2008

01-P3

FACCÍMIL DE LAS PRIMERAS PÁGINAS DE LOS ARTÍCULOS

Antes de transcribir estos artículos, me resulta imperativo, hacer referencia a un hecho que, suele ser omitido en las escuelas de Arquitectura, en todo el mundo:

“En estos centros académicos, como parte de sus programas es un requisito estudiar la Historia de la Arquitectura y por razones que pueden ir, desde el énfasis de dichos programas, hasta el hecho de que pocos profesionales, se han especializado en el área, en ninguno se menciona la Astrología, aún cuando el mismo Marco Vitruvio Polión, la estableciera en su famosa obra: “los 10 libros de la Arquitectura o De Arquitectura” como uno de los conocimientos esenciales para su práctica.

PORTADA DE “LOS DIEZ LIBROS DE LA ARQUITECTURA” DE VITRUVIO

A él, también se le suele mencionar por el famosísimo “Hombre de Vitruvio” dibujado por Leonardo da Vinci:

HOMBRE DE VITRUVIO, Dibujo de Leonardo da Vinci

Pero, volviendo a nuestro tema, Vitruvio proponía una estructura conceptual en la que la Arquitectura debía estar constituida por tres grandes categorías (Libro primero, capítulo tercero):

  • AEDIFICATIO (Edificación) en la que incluye todo tipo de obras, pero que en síntesis, debe estar compuesta por:
    1. FIRMITAS (FIRMEZA ESTRUCTURAL), con éste resulta absurdo el criterio de Arquitectura Sostenible, porque por definición debe sostenerse, si no, no existe, como lo expusimos taxativamente en este mismo blog: “Sostenibilidad o Sustentabilidad“…
    2. UTILITAS (FUNCIÓN UTILITARIA) Y,
    3. VENUSTAS (BELLEZA FORMAL) y que debían corresponder a un,
      1. ÓRDEN ARQUITECTÓNICO“, de acuerdo no sólo a los cánones de cada época, mantener una adecuada
      2. PROPORCIÓN” armónica y realizarse dentro de parámetros
      3. ECONÓMICOS (del griego «οίκος» oikos=”hogar” y νέμω, nemo, “administrar”) preestablecidos, lo que, sorprendentemente, también incluye al ambiente, en el que la obra se emplace y al cosmos, que la envuelve, como veremos.

“La mecánica que Vitruvio describe como parte de la Arquitectura es la mecánica del mundo antiguo. Con una consideración muy diferente a la actual y que, con la ayuda de la “Gnomónica” permite añadir valor a la simple construcción (edificación) y transformarla en Arquitectura”

  • “GNOMÓNICE” (del griego “gnomos” -búsqueda, indagación) el conocimiento sobre el universo, los planetas, las constelaciones, la Astrología, y su interpretación por el hombre. Los relojes y analemas y su interpretación práctica de los conceptos generales de esta ciencia antigua, son expuestos en el libro IX .  Sorprende que hoy, la mayoría de los arquitectos no le presten atención:

“A partir de la Astrología el arquitecto conoce los puntos cardinales: oriente, occidente, mediodía y septentrión; y también la estructura del cielo, de los equinoccios, de los solsticios y de los movimientos orbitales de los astros. Si se ignora la Astrología, es absolutamente imposible que conozca la disposición y estructura de los relojes.” (Vitruvio, De Arquitectura, Libro I)

A continuación, me voy a permitir transcribo tanto el comentario como el contenido de los dos artículos, mencionados al principio:

1. “Lo que nos pasa, por ejemplo, en el futbol y en otros deportes de nuestro país, es similar en todos los planos, “no vemos más allá de la nariz” y sin “planificación, sólo podremos esperar ocurrencias”…. porque en este país, “no hay nada más permanente que, lo provisional”… esa es la actitud contra la que tenemos que luchar… exterminar… por eso, el espíritu en el que les he insistido es siempre “ver más allá”… no quedarse, ni contentarse, (no enamorarnos de los diseños qué sólo serán parte de un proceso, más nunca la meta final) Debemos ser siempre ambiciosos e insaciables en la búsqueda del conocimiento… (que nadie les pueda decir nada, frente a los argumentos compositivos de sus propuestas) y qué muy pronto puedan ver ésto, cómo una filosofía personal ante la vida… ¡Qué ahí estén cimentados su orgullo y la firmeza de sus valores éticos)….

Lo que planteaba “Chars” está muy bien, en cuanto a la intensidad con que debemos vivir, siempre y cuando esté enmarcado en un “plan de vuelo” que nos permita saber adónde queremos llegar… eso lo establece el “Carpe Diem” (“locución latina que literalmente significa ‘toma el día’, que quiere decir ‘aprovecha el momento’, en el sentido de no malgastarlo”) que corresponde también al Himno de las Universidades desde la edad media, la “Canción de los Estudiantes” mejor conocida como el “Gaudemus Igitur” (“¡Alegrémonos ahora que somos jóvenes“) Éste pensamiento está profundamente ligado, a la alusión a la epopeya griega de Ulises en la Odisea, que el Premio Nobel de la Literatura, C.P. Cavafis planteara en su épico poema “Itaca”:

“Cuando emprendas tu viaje a Itaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo. 
Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. 
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente. 
Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Itacas.”

C. P. Cavafis. Antología poética. 
Alianza Editorial, Madrid 1999.

“Ulises, atado al mástil, escucha el canto de las sirenas (Cerámica griega)”

…A lo largo de la vida, oiremos “muchos cantos de sirena” que intentarán confundirnos… pero ahí estará nuestra firme voluntad presente para alcanzar la meta…. Sería bueno que investigaran sobre los “Diez Libros de la Arquitectura” de Vitruvio (siglo 1-2 antes de nuestra era)… y ¡sigue absolutamente vigente!…
Cuando lo investiguen, encontrarán porqué le doy tanta importancia a la Astrología… para Vitruvio, la “Gnomótica” 

¡Qué este viaje nos enriquezca a todos!” “el futuro es de ustedes y lo deben construir desde ahora”…
¡Buen viaje a “Itaca”——————————————————-

2. “Nuestras casas,
vistas desde otra Luz”

Arq. Abel Salazar  

1:3 Dijo Dios: “Haya luz”, y hubo luz. 2 Corintios 4, 6
1:4 Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;
1:5 y llamó Dios a la luz “día”, y a la oscuridad la llamó “noche”. Y atardeció y amaneció: día primero”…

“…1:14 Dijo Dios: “Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años;

1:15 y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.” Y así fue.
1:16 Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas;
1:17 y los puso Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra,
1:18 y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien.
1:19 Y atardeció y amaneció: día cuarto.

Libro del Génesis (Cap. 1, 3-19)

Hace algún tiempo, di con asombro con una frase de John Arches, en el prólogo del libro La Casa Natural:

“las casas son el recubrimiento exterior de nuestro ser interior”1.

Esta frase resume, de manera extraordinaria, el punto de unión entre la Arquitectura y la esencia de una realidad cotidiana, omnipresente en todas nuestras vidas que, podría resumirse como parte de ese conocimiento ancestral conocido como Astrología. Este punto es fundamental porque es, en esa realidad, percibámoslo o no, donde nos reflejamos permanentemente, con todo cuanto somos y al mismo tiempo, desde donde somos influenciados por la condición propia del espacio en que habitamos. Recordemos como lo expresó Winston Churchill con su célebre frase:

“modelamos nuestros edificios, de manera que ellos nos modelan a nosotros.

Hubiéramos podido partir, para tratar de mostrar una de las posibles relaciones entre nuestro ejercicio como Arquitectos y la Astrología, haciendo referencia a una técnica geomántica china (geo = tierra y mancia = interpretación) conocida como Feng-Shui (suena algo así como “Foungsuá”), que en los últimos tiempos se ha puesto de moda en Occidente. El Feng-Shui es más que una técnica, un modo de vida. Es una especie de astro-ecología, expresada como una extraordinaria síntesis para alcanzar la armonía entre el cielo y la tierra. La única salvedad que encontramos, en su aplicación occidentalizada, es que originalmente, fue desarrollada exclusivamente para usos sagrados y aquí se han popularizado en la forma de imposibles aplicaciones de carácter comercial. Por esta razón, en nuestros países, éstas se suelen traducir como una enorme cantidad de incoherencias, derivadas de un uso carente de sus verdaderas bases y conocimientos. En este caso, como en otros, se recomienda mucha cautela. (Conozco “expertos” que se instituyen como tales después de haber leído sólo un manual básico o de haber asistido a un seminario elemental al respecto, recuerden que “en el país de los ciegos, el tuerto es rey.”) Nuestra realidad es radicalmente distinta a la china y sus logros no pueden importarse indiscriminadamente, so pena de dilapidar los recursos disponibles y de no contribuir significativamente a elevar la calidad de vida de los habitantes de esos proyectos arquitectónicos.Lo que sí es rescatable del Feng-Shui es que establece que, la energía universal “Chi”, que está compuesta por el “ying” (principio femenino) y el “yang” (principio masculino), es dinámica y sorprendentemente, sus variaciones coinciden con los mismos periodos de cambio (de dos horas) de los signos astrológicos y los del prana de los hindúes.En el Feng-Shui, la meta es encontrar y mantener la armonía entre los dos principios de todo cuanto somos y de todo cuanto nos rodea, y eso debería convertirse en nuestra guía permanente. Pero, alcanzar esa meta no está condicionado al uso de esa técnica milenaria. Para la mayoría de nosotros, la vía más conocida es la religión que cada uno practique. Volvamos, por lo tanto, a nuestro cometido inicial.Probablemente lo más extraordinario del postulado de Arches es que nos abre la posibilidad de relacionar la Astrología (como un cuerpo de conocimientos en el que se pueden establecer, con una gran precisión, nuestras condiciones particulares y sus tendencias) y la Arquitectura (que es, en la práctica, la respuesta exterior a nuestras propias necesidades). La estrategia que hemos desarrollado se basa en el uso de las herramientas básicas de la Astrología occidental, para establecer una relación entre las mismas y la estructura de nuestras casas. Esto es algo que es accesible a todos nosotros.

La forma más sencilla suele partir de un inventario de correspondencias extraídas del análisis del mapa astrológico de cada uno de los miembros de la familia. Con esa información se puede establecer un esquema de gustos, deseos y tendencias que, en la forma de una maraña de interrelaciones, pueden reflejarse, como una síntesis, en la planificación de esa casa de habitación en particular. Es evidente que ésta es la base de un modelo experimental de diseño habitacional, completamente heterodoxo y por lo tanto, no es ni único ni absoluto. Cada profesional cuenta con un arsenal de herramientas adecuadas para ofrecer una respuesta óptima a las necesidades de sus clientes en este campo; no obstante, es imperativo que todos los componentes involucrados reflejen, armónicamente su integración con el Todo, con el Universo. Y aunque nos suene conocido, entonces, nuestra meta debería ser: que nuestras casas reflejen coherentemente lo que somos, más allá de las obviedades de nuestra incipiente Arquitectura nacional. Sirva esta exposición, como un breve prefacio al siguiente artículo: Astrología y Arquitectura del Arq. David González. No hace falta ninguna presentación; sin embargo, no puedo menos que proponérselos por la excepcional análisis que nos hace nuestro colega. Baste decir que su ponencia recibió el primer premio en el primer Congreso Nacional de Astrología realizado en Bogotá, Colombia.

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3. 

ASTROLOGIA Y ARQUITECTURA: La mirada dirigida hacia el cosmos

    Por David M. González B. (*)

LA ARQUITECTURA COMO ANALOGÍA DEL COSMOS
Todo arte refleja una cosmogonía, y en toda arquitectura se hace evidente la analogía entre la gran morada que rodea al hombre y la pequeña en la cual habita.
Así pues, si la arquitectura es la principal de las construcciones (gr. arkhitekton: arkhein y tekton), tiene sentido pensar que bajo la noción de proyecto –la cual contempla la visión total del edificio antes de su construcción, el orden de la cultura edilicia se hace evidente como entendimiento de su entorno. Allí es donde la sabiduría tradicional de los pueblos, generalmente cifrada en símbolos, juegos y leyendas, revela las causas primeras de aquellas respuestas formales tectónicas.

Ante nosotros, se hacen presentes construcciones levantadas hace siglos que evocan rituales donde todos los elementos, desde el templo hasta la ceremonia, integraban la comprensión de la compleja armonía cósmica, y daban cuenta de la génesis del pueblo, su sentido y fin, el motivo de su ser y el modo de obrar coherentemente frente a tales pautas reguladoras. La arquitectura no ha sido indiferente ante tales expresiones y requerimientos; así, ha ido labrando en sí misma, de forma tangible y haciendo caso omiso al tiempo, aquellos principios que permiten su representación, convirtiéndose incluso en imperecedera fuente didáctica de difusión popular, la que aún nos trae ecos de remotas lecciones.
La observación del cielo y su interpretación encuentran en la piedra un nuevo lienzo donde plasmar su lúdica; incluso llegan a dominarla rigiendo su disposición y su forma para imprimirle la geometría de la razón, transformando su “desprevenida” apariencia primeriza en testigo del acto creativo humano y su entendimiento. En menhires, pirámides, catedrales o ciudades, más allá de la simple evidencia de su asombrosa existencia, es la voluntad del hombre, dominada por su interna organización del cosmos, la verdadera protagonista.

UN ELEMENTO DE ORIENTACION
Mircea Eliade afirma respecto del hombre arcaico que “los objetos del mundo exterior, tanto, por lo demás, como los actos humanos propiamente dichos, no tienen valor intrínseco autónomo. Un objeto o una acción adquieren un valor y, de esta forma, llegan a ser reales, porque participan, de una manera u otra, en una realidad que los transciende.” [1]. Así, los objetos, o las construcciones son investidas por significados que reflejan inquietudes cosmogónicas culturales, inmediatamente referidas a hitos de ubicación en la tradición, siempre relacionados con su concreción espacial. El hombre ha intentado desde siempre encontrar objetos cercanos que lo remitan a conceptos cosmológicos para su ubicación, ordenando así el caos que descubre como estado inicial.
Son numerosos los pueblos que hallan en su cotidianidad un paralelo con aquel arquetipo territorial mítico de su tradición, y es allí donde suelen ubicar su Axis Mundi, punto referencial indispensable que, lógicamente al estar estrechamente relacionado con su entorno, se vincula directamente con el cosmos y con su manifestación inmediata: los astros.

Un lugar para la observación
La sola localización de una construcción indica reflexión sobre el lugar elegido en relación con el medio que la rodea. La orientación del portal de una pequeña capilla medieval o el complejo cálculo para la implantación geográfica de la pirámide de Keops [2] son matices del mismo principio astrológico: la observación del firmamento y su registro.
Relacionar día y noche con los principios masculino y femenino, los puntos cardinales con los cuatro elementos, o líneas imaginarias en el cielo con seres mitológicos son operaciones que encierran un valor significativo; pero hacer que tales conexiones rijan el proyecto de una construcción y su decoración implica ya un conocimiento particular del tema y una fe especial en dicho orden. Y si encontramos coincidencias en culturas distanciadas geográfica y temporalmente es aún más sospechoso el conocimiento de tales patrones reguladores.
Desde siempre, lugares como Stonehenge, Machu Picchu, Chavin de Huantar y muchos más han asombrado al hombre por la evidencia de la observación, comprensión y uso de los ritmos celestes. Herederos de tales inquietudes han ido más allá, afinando el sistema de registro e igualmente haciendo propuestas donde la arquitectura ha encontrado siempre su papel como ordenadora cósmica y como mediadora entre el modelo de universo y los productos formales de éste. Egipcios, sumerios, hebreos, griegos y árabes, cada uno en su momento, fueron aportando a la historia progresiva de la astrología occidental precisión en el sistema, mientras culturas como la americana o la oriental hacían lo suyo, aunque coincidiendo todas en lo fundamental, siempre reflejado en sus monumentos y edificios.
La ciencia de los astros como paradigma se conservó en cuanto a su intención, aunque permitía flexibilidad en la expresión de sus contenidos, Así fácilmente encontró en el mundo cristiano modos de manifestación, floreciendo al interior de su mitología y contagiando a sus militantes más inquietos.

El templo como centro
Como residencia divina el templo es el centro del universo y a partir de allí lo ordena según los puntos cardinales. El edificio tiene la propiedad de reunir y anclar los elementos del cosmos que permanecen en constante actividad; es su estado de equilibrio atemporal. Así, sus residentes y visitantes deben estar en igual disposición de alma para ser a su vez dignas moradas del Dios.
El templo sagrado, en casi todas sus manifestaciones, tiene como tema formal fundamental la vinculación del cielo con la tierra; su representación es la transformación del círculo en cuadrado, o de la esfera en cubo. Es la relación entre la unidad y su manifestación, entre lo inabarcable y lo mensurable, lo activo y lo pasivo. En esta presencia consciente del hombre en su entorno encontramos otra dimensión de la analogía propuesta en cuanto a su morada externa e interna y su arquitectura: el templo revelará la visión cosmológica de la cual son producto él y la divinidad que allí reside; empleará aquellos hitos referenciales que remitan a su cosmogonía; y recordará al observador su papel dentro del orden manifestado. Allí la proyección del sentir del hombre en los astros encontrará feliz alianza con la construcción, siempre bajo la aprobación de textos que fundamentan la doctrina rectora.

El templo como icono y los iconos del templo
En la doctrina cristiana vemos cómo Dios, por medio de Salomón, hizo su casa, indicándole forma y proporciones a través de la geometría misma. Esto constituyó la base ideal para la erección de templos desde el medioevo. La iglesia física como representación de la Jerusalén celestial viene a ser un símbolo icónico, desde las lecturas bíblicas hasta las interpretaciones populares, que se remontan a las gestas templarias como portadoras de dicha tipología. La Iglesia de Santa Sofía en Constantinopla, por ejemplo, repitió en el momento de su construcción las proporciones que el modelo salomónico del libro de Reyes indicaba para la morada del Señor: 6:2:3. (La reconstrucción de la cúpula por su derrumbamiento en el siglo VI desvirtuó tales medidas).
Probablemente el prototipo más copiado haya sido el de planta poligonal centralizada, evocando al Santo Sepulcro de Jerusalén, o quizá el producto de la visión de La Cúpula de la Roca, en el mismo lugar; lo interesante es el simbolismo que reviste la forma edilicia de la iglesia. Este modelo es contundentemente claro en la Iglesia de Tomar, construida en Portugal entre los siglos XII y XVI, en la de la Vera Cruz, en Segovia, España y algo menos en otras iglesia europeas[3].
Numerosas representaciones medievales de la ciudad amurallada de Jerusalén muestran también la forma circular, ahora aplicada al urbanismo, la cual se repitió hasta la saciedad en modelos que vieron su expresión más racionalista en las propuestas renacentistas.
En cuanto a los símbolos que se han usado en los templos, la iglesia cristiana no sólo ha encontrado enormes similitudes con la tradición hermética sino que la ha asimilado de forma asombrosa. Numerosas catedrales levantadas en los albores del milenio que vemos morir fueron crisoles donde esta simbiosis tuvo lugar. Por mencionar sólo un ejemplo, baste con pormenorizar la riqueza icónica de la Catedral de Chartres: la talla del Pórtico de La Virgen se refiere a correspondencias entre el zodiaco y los trabajos manuales, lo mismo que las figuras en sus rosetones, o el dibujo del laberinto en su interior. El conocido trabajo de Fulcanelli ha iniciado numerosas investigaciones al respecto, que hoy se deslizan por el campo de la semiótica del arte, más allá del popular hermetismo [4].
Los trazados para la construcción del templo hindú se remontan a la tradición del Vastu-Púrusha-mandala, basados principalmente en la orientación, hoy entrevelada bajo ciertas tradiciones populares [5]. Entre estos gráficos y el del Rasi, empleado para la graficación de la carta astrológica, hay enorme similitud.
El Vastu-Púrusha-mandala es un diagrama cosmológico; “…fija y coordina los ciclos del sol y la luna, ciclos fundamentales cuyos ritmos divergentes describen el tema infinitamente variado del devenir.” [6]. Estos movimientos, representados bajo el mandala de 64 cuadrados, encuentran otros modos de cristalización en el símbolo de la ciudad sagrada o en el tablero de ajedrez.
Tampoco es gratuita la reiteración sobre el tema del infinito en su decoración, que trata de disolver la individualidad, rememorando el inagotable sueño de Maya.
En el arte musulmán la noción del orden regulador es tema protagónico. En su necesidad de expresar la idea de unidad llegan a la abstracción evitando la figuratividad, más si de representar a la divinidad o al Profeta se trata. Así pues, esta visión cosmológica lógicamente remite a la reflexión del pueblo frente al firmamento, lo cual redunda en sus adelantos astronómicos y astrológicos de los cuales aún nos beneficiamos.
En el Extremo Oriente también se puede apreciar la coincidencia entre el tema regulador cósmico y la arquitectura. Así como la pintura de paisaje tiene en “la montaña y el agua” su tema fundamental, la arquitectura “del viento y del agua” (Feng–Shui) es base para el diseño de sus construcciones, tanto en sus elementos como en su orientación.
Las correspondencias entre trigramas pertenecientes al I Ching y puntos de la rosa de los vientos (expresado en los Pakua de Fu Shi y del Rey Wen) nos recuerdan una vez más la simultánea importancia que dan las culturas a la localización de sus edificios. Además de esta función recordemos que existen una serie de correspondencias entre lugares, astros, colores, temperamentos, etc. en la cosmología china de forma similar a la occidental.
Por último, y sin agotar el tema, las ruinas que hoy podemos visitar de las culturas americanas no sólo dan prueba de la magnificencia de los pueblos en cuanto a dominio constructivo; son también documentos vivos donde la observación celeste se hace presente. El descenso de la serpiente en las pirámides mexicanas gracias a la posición del sol en los equinoccios, o las proporciones y orientación de ciudades peruanas, así como la relación entre ellas, se suma a la lista de testimonios dejado por culturas que desde siempre han comprendido la estrecha relación entre las indicaciones de los astros y el transcurrir de la vida en la tierra.

LA ASTROLOGIA COMO HERRAMIENTA DE DISEÑO
El simbolismo de los constructores

Hasta nuestros días llega la obra de Vitruvio Los diez libros de arquitectura [7], escrita durante el siglo anterior al nacimiento de Cristo, siendo probablemente uno de los primeros tratados que formalmente se dedicaba a las artes liberales. Al revisar los capítulos que componen el texto nos encontramos no sólo con instrucciones precisas útiles para el constructor, sino además con conocimientos que el autor consideraba debería tener el arquitecto: el dibujo, la geometría, la óptica, la música, la medicina, la química, e incluso la astronomía aparecen en diversas maneras dentro del escrito, siendo este último tema protagonista de uno de los libros.
Vitruvio pretendió ilustrar por medio de un tratado de gnómica la observación de las constelaciones y planetas, a la vez que daba indicaciones sobre la construcción de relojes solares y de agua. Sus anotaciones, aunque bajo una lectura desprevenida parezcan quizá proto-astronómicas y con el fin último de la medición horaria, trabajan conceptos más profundos, obviamente relacionados con las medidas y proporciones indicadas en los demás capítulos. Baste con las numerosas alusiones a los autores griegos o el hecho de emparentar el concepto gnomónico con las observaciones celestes del momento para comprender la magnitud de lo velado tras las indicaciones “meramente” técnicas del romano.
Esta misma conciencia del conocer las fuerzas de la naturaleza que rigen la obra del hombre se ve en muchos más constructores, de algunos de los cuales ya hemos dado cuenta. Quizás un ejemplo que me sirve para contrastar con la obra de Vitruvio por su datación, sus circunstancias y resultado es el Monasterio de El Escorial, en España.
En esta obra de Juan de Herrera se encuentran cifrados conceptos no sólo astrológicos sino también filosóficos, alquímicos y mágicos de su tiempo. Basta con una ojeada a los títulos que poseían las bibliotecas de Felipe II, monarca que encargó la construcción del edificio, y de su arquitecto para que salten a relucir los nombres de Hermes Trismegisto, Zoroastro, Pitágoras, Marco Manilio, Alquindi, Abu Masar, Alcabatio, Abraham Hebreo, Juan Hispalense, Miguel Escoto, Guido Bonati, Ramón Llull, Alberto Magno, Ficino, Jerónimo Cardano, Lucas Gaurico, Iovano Pontano, Joaquín Cameraria, John Dee y Guiordano Bruno –aunque en la península tenían sus reservas contra él por su actitud antiespañola– entre otros dedicados a los oficios herméticos [8].
La decoración superior de la biblioteca, donde en su momento se estudiaron estos libros, es un fresco ilustrativo de las siete artes liberales, lo cual subraya lo expuesto. Pero de todo lo referente a la construcción del monasterio es el trazo de su proyecto lo que más llama la atención: la planta del edificio revela la superposición del cuadrado, el círculo y el triángulo equilátero, formas geométricas relacionadas con el esoterismo cosmológico desde siempre. También coincide con puntos importantes de la construcción el trazo del Quadro o la Estrella de Salomón, figuras que remiten inmediatamente al esquema zodiacal. Además, teniendo en cuenta que algunos autores atribuyen el proyecto de El Escorial a la serie de reproducciones del Templo de Salomón, no es de extrañar la mezcla de los conceptos principalmente lulistas con los cristianos, gracias a la voluntad del Rey “bajo cuyos dominios no se ponía el sol”.

Esquemas rectores: variaciones culturales en el proyecto arquitectónico
La figura del Hombre Cósmico inscrita en la planta de una iglesia católica y el mismo hombre en relación con el círculo y el cuadrado en la imagen de Da Vinci me sirven como referencia para ilustrar de nuevo la analogía cosmos–arquitectura, ya que pone a la razón como protagonista en el proceso de diseño.
Las conexiones hechas entre eventos celestes y cotidianos encuentran sustento común en las explicaciones cosmológicas, las cuales rigen de la misma manera a la arquitectura, como se ha demostrado. Hacer que tales relaciones se traduzcan en planos y espacios es responsabilidad del arquitecto, así como el no hacerlo, ya que por acción u omisión se está afectando de forma determinante a quienes se relacionen con el edificio, lo mismo que al entorno en que se inserta la obra. Aunque es un campo que hasta ahora empieza a dar frutos, el estudio no sólo histórico sino vivencial de la astrología aplicada a la arquitectura es necesario, más teniendo en cuenta la conciencia que la humanidad está adquiriendo en estos tiempos tan contradictorios [9].

Casas y habitaciones

Las relaciones entre el zodiaco y lugares geográficos, tipos de edificación, partes de la casa, elementos de construcción o medidas y proporciones han sido tocadas de forma diversa por la Astrología y la arqueometría [10]. Es claro que el sistema cosmológico da cuenta en sus doce temas de todas las variables que intervienen en el proceso de construcción y habitación; incluso de aquellos factores que traen los nuevos tiempos dada la aparición de también nuevos significadores.

Gracias al estudio del tema natal es posible el tratamiento de un edificio y sus ocupantes: la construcción y las personas poseen rádix relacionables y por tanto campo de trabajo astrológico.
Propuestas con estructuras argumentales cerradas [11] podrían entender el algoritmo sistemático que se realiza desde la generación del proyecto hasta la destrucción del edificio como un símil del la secuencia zodiacal: Aries representaría la idea primera del proyecto, Tauro la adquisición del terreno, etc. Sin embargo, bajo puntos de vista más pragmáticos, la regencia de las diferentes actividades no conservaría necesariamente dicho orden: Acuario tendría a su cargo la labor del diseño, Capricornio su cálculo, Libra su dibujo (con los detalles expresivos, ambientes, perspectivas), etc. Al respecto puede abundarse demasiado; por el momento una investigación contrastada entre modelos (occidentales y orientales, antiguos y actuales [12]) con la comprobación práctica se hace cada día más necesaria en un campo que, como hemos visto, desde siempre ha preocupado a la humanidad; pero que se encuentra descuidado dado que el mundo académico le ha dado la espalda por el predominio de la visión positivista, aún a pesar de sus más evidentes descalabros.

(*) Arquitecto y Máster en Historia y Teoría de la Arquitectura por la Universidad Nacional de Colombia; Máster en Restauración Arquitectónica por la Universidad Politécnica de Madrid. Presidente de la Asociación Colombiana de Cosmobiólogos – Asocosmos. Profesor e investigador universitario.
(1) ELIADE, Mircea. El Mito del Eterno Retorno. Alianza. Madrid, 1992. p.14.
(2) Matila Ghyka expone claramente la relación entre la posición de la gran pirámide egipcia en cuanto a su latitud y longitud en relación con determinadas proporciones terrestres y con el Año Cósmico propuesto por Drayson. GHYKA, Matila. Estética de las Proporciones en La Naturaleza y en Las Artes. Ed. Poseidon. Buenos Aires, 1953. Cap. VIII.
(3) Una explicación más detallada sobre esta cuestión y su desarrollo hasta las propuestas utópicas contemporáneas en: RAMÍREZ, Juan Antonio. Edificios y Sueños. Ed. Nerea. Madrid, 1991.
(4) FULCANELLI. El Misterio de Las Catedrales. Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1967.
(5) BURCKHARDT, Titus. Principios y Métodos del Arte Sagrado. Ed. Lidiun. Buenos Aires, 1976. p.21.
(6) Idib. p.24.
(7) VITRUVIO, Marco Lucio. Los Diez Libros de Arquitectura. Ed. Iberia. Barcelona, 1955.
(8) TAYLOR, René. Arquitectura y Magia: consideraciones sobre la idea de El Escorial. Ed. Siruela. Madrid, 1992.
(9) Para un tratamiento más amplio del tema: LAWLOR, Robert. Geometría sagrada. Madrid: Editorial Debate, 1996.
(10) D’ALVEYDRE, Sait-Yves. El arqueómetro. Editorial Solar. Bogotá, s.f.
(11) Me refiero a visiones del corte de Lisa Morpurgo o Boris Cristoff. MORPURGO, Lisa. Introducción a la Astrología. Plaza y Janés. Barcelona, 1974.; CRISTOFF, Boris. El Destino de la Humanidad. Ed. Marínez Roca. Barcelona, 1981
(12) Existen trabajos desarrollados con base en la astrología sideral y que en India son ahora tenidos en cuenta en el diseño. Destaco por su precisión las consideraciones hechas por C. H. Gopinatha Rao. Entre sus publicaciones: C. H. GOPINATHA RAO. Astrology in House Buildings. Tamil Kadal Pathippagam. Nandanam, 1986″

Al respecto, buscando más información, encontré una página extraordinaria y de la que desconozco su autor, sólo su dirección: http://vitrubioylosplanetas.blogspot.com/.


Siguiendo lo establecido por Vitruvio, ningún profesional en Arquitectura, debería eludir y conocer de Astrología, con seriedad y rigor, por ésto, esta página es de “lectura obligatoria”…

Calendario de la Arquitectura – Semana 4
(del 30 de Diciembre del 2012 al 5 de Enero del 2013)

Arq. Abel Salazar

Con el patrocinio de Arquitec ASSA, representante de ZWCAD, la forma más verde de dibujar nuestros planos, continuamos con el Calendario de la Arquitectura, semana 4, nuestra última edición del 2012.
“No se acabó el mundo” y, como un “voto a la esperanza”, iniciamos esta aventura, a la que poco a poco, se suman colegas de todo el mundo…

Diciembre 2012:…

Domingo 30:…

Lunes 31:

Enero 2013:

Martes 1:

  • 1685, nació en Bridlington, Yorkshire, R.U., William Kentarquitecto, interiorista y paisajista británico, y uno de los creadores del jardín inglés, de estilo orgánico y natural, en contraposición al hasta entonces imperante jardín francés, caracterizado por los diseños geométricos. Falleció el 12 de Abril de 1748 en Bridlington, Yorkshire, R.U.

Miércoles 2:

Jueves 3:

    • 1862, Chemnitz, (ciudad del Estado federado alemán de Sajonia a orillas del río del mismo nombre)

      Max Littmann,…

      • arquitecto alemán destacado en el diseño y construcción de arquitectura teatral neoclásica. Murió el 30 de Setiembre de 1931, en Munich.

 

Viernes 4:

  • 1940, Nuremberg, nació Helmut Jahn, arquitecto contemporáneo alemán.

Sábado 5:

  • 1889, Hallea, nació Johannes Niemeyer, arquitecto y pintor alemán. Murió el 10 de Febrero de 1980, en Postdam, Brandemburgo, Alemania
  • 1875, Inauguración de la Ópera Nacional de París o la Ópera Garnier, en honor a su arquitecto, Charles Garnier.

Ópera Nacional de París

  • 1933, inicio de la construcción del puente “Golden Gate“, San Francisco, California. Arquitecto. Joseph B. Strauss. tiempo de Construcción 1933-1937 (tiempo de reparación de la “pletina” del Virilla) Longitud: 2.737 m (total)

GOLDEN GATE BRIDGE

 

-No dejés de participar en el Calendario de los Colegas Arquitectos
(Costarricenses y Centroamericanos)

Espacio abierto que se irá completando conforme recibamos la información de los colegas y sus obras

¡FELIZ 2013!