Tag Archive: Colegio de Arquitectos de Costa Rica


Colegas y Amigos,
Profundamente agradecido con el Arq. Edwin González, la Junta Directiva y el personal administrativo del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, con su Consejo Editorial y sus coordinadores, Arq. Andrés Fernández y Gustavo Pérez, por la confianza depositada en mí, les invito a disfrutar de un corto documental, con motivo de la celebración del Cuadragésimo Aniversario de la Revista Habitar.
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De la página de ARQUITECSA, en FB:

Henry Mora y el PAC va a lograr construir el mamotreto de la Asamblea encima de los edificios históricos. Si no se puede evitar, mejor que boten todo lo histórico. así nuestros nietos y sus hijos no tendrían nada que recordar. Tal vez es mejor que saber de este atropello
Otto Lücke (10 de diciembre a la(s) 11:22)

Henry Mora y el PAC va a lograr construir el mamotreto de la Asamblea encima de los edificios históricos. Si no se puede evitar, mejor que boten todo lo histórico. así nuestros nietos y sus hijos no tendrían nada que recordar. Tal vez es mejor que saber de este atropello
Otto Lücke y Amigos, la ecuación no cierra…
¿Adónde estaban todos los “Icómodos” (y otros especímenes), mientras el “patrimonio” que ahora defienden “con tanto denuedo”, se deterioraba y se convertía en un insalubre cucarachero o se destruía, como ha ocurrido con tantas obras icónicas, en las que se cercenó nuestra memoria histórica y arquitectónica (como sustrato y soporte de la primera)
¿Adónde estaban…?
Su cómplice silencio los delata o es que, ¿las obras destruidas o manoseadas no tenían las condiciones mediáticas del Proyecto de la Asamblea Legislativa?…
 
Por favor, seamos más serios, si no como Arquitectos, al menos como profesionales en Arquitectura.
Ni formalmente, ni conceptualmente, ni estructuralmente el Proyecto Mora copia ni al Ayuntamiento de Benidorm ni a ninguno de los otros ejemplos con el que se le ha comparado. ¡Qué pena que colegas que deberían brillar por su cultura, lo hagan por la ligereza de criterios ajenos (sin citar la fuente y sin darse cuenta que ésto sí constituye un plagio) O, ¿quién proyecte una obra a “dos aguas” o con un modelo, por ejemplo, oblongo o cúbico o quién utilice vanos rectangulares o quién use exoesqueletos estructurales está “plagiando”? ¡Por favor!…  
 
El más grave daño que esta incalificable actitud ha provocado fue, haber hecho que retrocediéramos décadas en la ingente lucha del Colegio de Arquitectos (abanderada valiente e inclaudicablemente por el Arq. Alvaro Rojas) para romper el nefasto modelo de los concursos de antecedentes amparado en la Ley de Contratación Administrativa; con el que ad portas, se ha excluido a todos los jóvenes (y no tan jóvenes) profesionales y que ha favorecido a los mismos de siempre. ¿Lo conocés muy bien, Otto Lücke, verdad?
¿Por qué la mejor expresión arquitectónica se ha venido produciendo en países que han optado por los concursos de anteproyectos?
 
Con el penoso exabrupto público, al que apelaron muchos que “bajo juramento” expresaron que “aceptaban la decisión inapelable del Jurado” se cerraron las puertas en muchos ministerios e instituciones que esperaban el resultado del Concurso de la Asamblea Legislativa… ¿Egoismo? ¿Envidia? ¡Miopía! ¡Ignorancia!

Si hubo errores en la gestión administrativa del fideicomiso, subsanémolos en los próximos concursos, pero no privemos al futuro de la expresión arquitectónica que merece…  ¡La Arquitectura de hoy, será el Patrimonio del mañana! por eso,

¡EL PROYECTO MORA DEBE CONSTRUIRSE SIN DEMORA!

 

<Continuación de la saga: PROYECTO MORA: UNA LECCIÓN DE ARQUITECTURA Y DEMOCRACIA…>

Reflexiones sobre los estériles y absurdos criterios subjetivos de sus detractores.

¡Qué lamentable!

¿No es absurdo que privemos al futuro de Arquitectura, argumentando, vociferando y desgarrando criterios que no tienen nada de arquitectónicos pero si muchísimo de espasmos biliares y de intereses particulares?

¿No deberíamos “enrojecernos” de la vergüenza ante nuestro más corrupto y cómplice silencio, cuando se habla de “urbanismo”, si ni siquiera contamos con un mínimo “código urbano” y ni las organizaciones gremiales, ni los profesionales, ni las instancias institucionales han sido capaces de “ordenar y planificar” ni el territorio ni la normativa que nos demanda la realidad?

¿No es el ambiente el recurso patrimonial primario?… ¿Y la identidad, hoy carcomida por la ignorancia hipertrofiada por “obra y gracia” de las clases gobernantes?

¡Es ridículo que hablemos de “patrimonio” si el marco jurídico de la Ley N°7555 y su reglamento es un adefesio que atenta contra su preservación y todos se conforman con su “letra muerta” sin hacer nada por corregir ese horror histórico!

¿Lo usamos por el carácter mediático del concurso o para reclamar los “15 minutos de fama” de quienes deberían callarse, si tuvieran un ápice de dignidad y de ética porque, como antecedentes, sólo podrían exhibir inopia e ineptitud en la defensa de todo patrimonio histórico arquitectónico ya desaparecido?

¿Adónde estaban esos mudos testigos cómplices cuando, en forma sistemática se destruyeron obras icónicas irremplazables en un “cataclismo insaciable” desatado, con premeditación y alevosía, principalmente en la segunda mitad del siglo pasado y primera década del presente?

¿Adónde estaban “consejales y munícipes” ministros, actores y actrices?

¿Adónde estaban esos adalides defensores, cuando las obras que, ahora defienden con tanta vehemencia, se convirtieron en “cucaracheros” inhabitables?…

“¡Zapatero, a tus zapatos!”

Quienes reclaman y atacan al proyecto “Mora”, ¿no firmaron, bajo juramento que aceptaban la decisión inapelable del Jurado, presidido por el Arq. Alvaro Rojas o, es que desconocen las normas mínimas del decoro y de la ética, siendo parte interesada, por haber participado con sus propias propuestas en el concurso mencionado?

¡El Proyecto “Mora” se debe construir, sin “demora”!
¡El Proyecto “Mora” es por mérito propio, uno de los símbolos que debe marcar nuestra nueva Arquitectura, concebida y realizada con nuestros propios recursos y valores… ¡

¿No es paradójico que quienes ahora lo atacan, actúen de la misma forma en que lo hicieron quienes asesinaron a nuestro Libertador porque, había sido “capaz de trazar un futuro posible, para nuestro país”?

Un futuro que debe y exige ser colectivo, fundado en el compromiso, la valentía y la capacidad de todos, no solo en los mezquinos y deleznables intereses de unos cuantos…
Los arquitectos tenemos el indeclinable deber de concretar y defender, en la realidad, el derecho de todos a ese armónico futuro que visualizamos, para garantizar su calidad de vida… Este compromiso implica el ejercicio correcto para el que nos preparamos y que no puede reducirse a su limitada rentabilidad financiera. Sus valores son imponderables y deben trascender para que podamos superar la miopía y la ignorancia imperantes.
¡La Arquitectura – en mayúscula- es y será siempre el Patrimonio del Futuro!

Al ser parte de la organización de la Primera Muestra Retrospectiva sobre la obra del Maestro Felo García, en el Régimen de Mutualidad del CFIA, encontré las notas, que escribí para presentar la serie de Monografías “Arquitectos Costarricenses” del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, en el 2008 que, luego de varios años después mantienen una gran vigencia, dentro de la pendiente discusión sobre el rumbo de nuestra Arquitectura, tal y como hemos planteado con el Arq. Alvaro Rojas y algunos otros inquietos colegas:…

Monografías de Arquitectos Costarricenses

Presentación del Número 1 de la serie:

PORTADA-MONOGRAFÍA-FELO

Arq. Abel Salazar V.
Expresidente Colegio de Arquitectos de CR
Promotor y gestor del Proyecto original

Desde los tempranos inicios de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica,  al tratar de aprehender y entender a ese fenómeno plural y polimorfo que llamamos “nuestra arquitectura”, nos resultó evidente que a la receta le faltaban ingredientes.

Cualquiera de nosotros, podría aventurar algunas conjeturas para explicar este hecho, y sin profundizar mucho en la paradoja de que “hemos tenido que ir haciéndola sobre la marcha y que no ha habido tiempo ni recursos para ponerse a teorizar sobre las causas y condiciones que le dieron origen”. Láscaris, probablemente diría que es “por obra de nuestra idiosincrasia”, pero lo cierto es que, ha llegado la hora de que “nuestra arquitectura” empiece a hablar, por mérito propio.

En ese sentido, de una forma u otra, a lo largo del proceso, la mayoría de los colegas, como obreros o agentes activos en la construcción de esta historia, de manera más o menos sistemática o rigurosa, hemos ido elaborando nuestras propias búsquedas y éstas, con sus descubrimientos, se han ido manifestando en nuestro quehacer, pero también, a modo de compañeras de viaje, nos han empezado a urgir el establecimiento de un hilo conductor que pudiera darles dirección y unidad. Unidad, en tanto, la capacidad que deberían tener nuestras propuestas o proyectos para responder con mayor propiedad a los requerimientos que nos hace nuestro medio. En rigor, para lograrlo se requiere investigación, exploración, método, valoración, un minucioso análisis crítico,…síntesis.

Con todo esto, como preámbulo, al llegar a estar al frente del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, nos encontramos con un panorama que, sin duda, ha sido en parte consecuencia de esta falta de fundamentación teórico-metodológica, pues siendo la arquitectura esencial para el desarrollo de toda sociedad, en nuestro caso, históricamente hemos tenido una limitadísima capacidad de inserción social y de proyección para mostrar nuestro trabajo, y al no haber sido capaces de establecer la diferencia, sin entrar en mayores detalles, mucha de nuestra arquitectura ha sido y está siendo realizada, por otros profesionales y de una forma inexplicable, informalmente por los propios usuarios, con los gravísimos peligros inherentes que estos implican.

De todas las iniciativas que empezamos a impulsar, una de ellas resultó ineludible e impostergable, cual fue la de estructurar una campaña sistemática que permitiera la difusión del trabajo de los arquitectos. Para lograrlo, replanteamos los medios de comunicación de la organización; establecimos convenios con los directores y editores de los diarios de mayor circulación y con los de las revistas especializadas, tanto impresas como de televisión.  La respuesta no se hizo esperar y propició una reactivación del Colegio como un todo. Otro de sus efectos fue la integración de muchos colegas que nunca antes se habían acercado, así como de las escuelas de arquitectura y en especial de sus estudiantes que, por primera vez, tuvieron un espacio para mostrar sus proyectos.

Paralelamente, retomamos la edición de la Guía de la Arquitectura Costarricense, que fue producida en conjunto con la Junta de Andalucía, con la Coordinación de la Arq. Ofelia Sanou. En muchos sentidos, se trata de un extraordinario marco general y comprensivo de cuanto compone nuestra producción arquitectónica.

PORTADA-GUÍA-ARQ

Pero no podíamos quedarnos ahí. Como decíamos al principio: algo le seguía faltando a la receta. Sorprendentemente, del mismo proceso, surgió la respuesta: al solicitarle a los colegas que nos enviaran sus proyectos para que los publicáramos, nos dimos cuenta que, contábamos con algunos con una trayectoria impresionante y que la mayoría tenía cantidades enormes de información sobre sus obras, por lo que era esencial, ligarlas con sus creadores y darlas a conocer. De la experiencia obtenida con la producción de la reseña sobre la vida y obra del Arq. Edgar Vargas, aprendimos que debíamos hacer una serie, con recursos del y desde el Colegio. Para esto, iniciamos una curaduría preliminar en la que destacó Felo, puesto que siendo uno de los fundadores de nuestra primera escuela, todos conocíamos su obra polifacética, pero muy pocos, la arquitectónica. Poco a poco, el proyecto tomó forma. Al ser acogido para su producción por el Arq. Abel Castro, se le sumó un grupo de entusiastas profesionales, que aportaron la sustancia requerida y el producto de su esfuerzo, hoy lo tiene en sus manos.

Con esta primera edición de la serie de Monografías sobre la vida y obra de los arquitectos de mayor trayectoria, rendimos tributo al co-iniciador de la enseñanza de nuestra profesión en nuestro país, así como al inquieto provocador que contribuyó a poner el acento de modernidad en nuestra cultura nacional.

Hemos dado un importantísimo paso en la recopilación de nuestra historia arquitectónica. Un paso de la mano de uno de sus creadores. No dudamos que también provocará las condiciones necesarias para que nuestra arquitectura empiece a hablar el idioma que le corresponde, en perfecta armonía y coherencia con el exuberante medio en que se ubica. La tarea ha sido y será igualmente ardua, por eso debemos seguir aportando nuestro mejor esfuerzo, para que la obra de nuestros arquitectos se conocida, respetada y conservada por su valor intrínseco y por ser el espacio que cobijará siempre nuestra identidad.

Octubre 23, 2008

GRACIAS COMPAÑEROS POR EL EXTRAORDINARIO ÉXITO OBTENIDO CON LA CONFERENCIA “APC” REALIZADA AYER 8 DE OCTUBRE EN LA UNIVERSIDAD LATINA, SEDE DE HEREDIA.

La capacitación estuvo a cargo de la Arq. Elsy Rojas del Dpto. de Simplificación de Trámites del CFIA quien, con un excepcional dominio sobre todos los aspectos del sistema, respondió a todas las inquietudes y expectativas de los asistentes. Fue una verdadera actualización a la dictada por el Ing. Freddy Bolaños, el cuatrimestre pasado.

En esta importante actividad, participaron estudiantes y docentes de Taller XII, Seminario III de la Licenciatura en Arquitectura y de Ingeniería Civil.

Gracias a nuestras autoridades por el apoyo y la confianza, en este proceso de preparación hacia la excelencia, de todos nuestros estudiantes, como los futuros profesionales que, nuestro país demanda y requiere.

Abel Salazar , Arq.
Taller XII  Licenciatura
Escuela de Arquitectura y Urbanismo Universidad Latina, Sede de Heredia

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San José, 12 de agosto del 2013.

Por su trascendental importancia, como requisito ineludible en las políticas nacionales, transcribo la nota que les he dirigido a los miembros de la Comisión de Carreteras del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica.

Saquen ustedes sus propias conclusiones…

ACCIDENTE-MOTO

Señores,
“Comisión de Revisión Permanente del Manual de Especificaciones Generales para la Construcción de Carreteras, Caminos y Puentes CR-2010 – CFIA”

Amigos y colegas, al saludarles como ex-miembro de la comisión original, propuesta en el 2008 y en estricto apego a los fines establecidos, en nuestra legislación, por y para nuestro Colegio Federado, me permito adjuntar para su conocimiento, un decreto (el primero promulgado en el segundo mandato de Oscar Arias) relacionado con la principal directriz, para todos nosotros, en nuestro ejercicio profesional: “salvaguardar la vida”, la que debería tomarse como principio rector, en la redacción del manual, en la misma forma, en que está incluido en el Código Sísmico y explícitamente en toda nuestra reglamentación.

Desconozco las razones, por las que, con frecuencia se omite, irresponsablemente, la demarcación y la señalización de nuestras vías, en los carteles de las licitaciones o en las contrataciones públicas, aduciendo problemas de tipo presupuestario, mientras, paradójicamente, como “mudos testigos”, los jerarcas de muchas de nuestras instituciones y de medios de comunicación, se “rasgan las vestiduras” por el elevado número de víctimas, en accidentes de tránsito.

Digo desconozco las razones, porque dudo que sea, como lo expresó recientemente un funcionario de Conavi, por motivos económicos, ya que, ¡siempre será infinitamente mayor el costo real y social de las pérdidas, que el monto de la señalización de todas nuestras vías!

En ese sentido, contrasta el gasto en instituciones como el INS, en materia de prevención, cuando en ninguno de sus comunicados, ni documentos, se apunta a una de sus causas más importantes. En una gran cantidad de nuestras vías, peatones y conductores se la “andan jugando” y esto debería ser motivo para un profundo análisis, en nuestros foros y traducirse en políticas rigurosas que inhiban la construcción o reparación de vías que, no incluyan una demarcación óptima que contribuya a garantizar la seguridad de todos los usuarios.

Cuando, como Presidente del Colegio de Arquitectos, exigí que nuestro órgano debía estar presente en esta comisión, no fue por motivos “puramente estéticos”, como algunos llegaron a expresarme…
La correcta señalización vial, es un elemento clave en el diseño y en el mantenimiento de nuestras carreteras y por lo tanto, no puede obviarse, bajo ninguna circunstancia. Su omisión debería considerarse como “negligencia grave” y como tal debería estar tipificada, en nuestro código penal.

Espero que nuestras autoridades y otras instancias en el CFIA y en otras instituciones, sepan tomar, con todo rigor, el control y la fiscalización del diseño, de la construcción y de las reparaciones de nuestra infraestructura, para que, los millones con que se grava a los habitantes de este país, sirvan para proteger su principal patrimonio: ¡la Vida! Y que nunca más sea una factura tácita, en nuestras conciencias, por la complicidad de nuestro silencio.

Agradezco su atención. Quedo a sus órdenes,

Abel Salazar, Arq. Hon AIA – FCARM
CE arq.asv@gmail.com

 

La Gaceta 100 – Jueves 25 de mayo del 2006
DECRETO 33148-MOPT
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Y LA MINISTRA DE OBRAS PÚBLICAS Y TRANSPORTES
En el ejercicio de las facultades que les confiere el artículo 140 de la Constitución Política, incisos 3) y 18); y de las leyes números 4786 del 5 de Julio del año 1971 (Ley de Creación del Ministerio de Obras Públicas y Transportes), 6227 del 2 de mayo de 1978 y sus reformas (Ley General de la Administración Pública); 6324 del 25 de mayo de 1979 (Ley de Administración Vial); 7762 del 14 de abril de 1998 (Ley General de Concesión de Obras Públicas con Servicios Públicos); 7798 del 30 de abril de 1998 (Ley de Creación del Consejo Nacional de Vialidad).
Considerando:
1º—Que las infraestructuras de vialidad y del transporte, léase las carreteras, contribuyen de manera trascendente en el desarrollo global del país y en su integración con el resto del istmo, en los ámbitos económico, social, turístico y cultural, determinando finalmente la calidad de vida del ciudadano. De ahí que las autoridades involucradas en la materia, deben constituirse en garantes del derecho a la movilidad y libertad de tránsito, en las mejores condiciones de seguridad y comodidad en aras de lograr aquel objetivo.
2º—Que las autoridades competentes en la materia deben avocarse a un proceso sostenido de mejoramiento y mantenimiento de la red vial y el transporte por ella, tomando en cuenta todos los componentes asociados a la misma.
3º—Que tradicionalmente la apreciación de los factores concurrentes a la accidentalidad, se ha concentrado en el tema de los vehículos y los usuarios de la carretera, no desarrollándose el análisis y la puesta en práctica de medidas concretas, de una manera acabada y consistente, en el componente de la carretera.
4º—Que de igual forma, el planteamiento tradicional en los estudios de factibilidad, diseño preliminar diseño definitivo, construcción, operación y/o explotación de las carreteras, se ha focalizado fundamentalmente en los aspectos de la infraestructura, principalmente los pavimentos y puentes y su entorno, estando la labor de ingeniería abstraída de la valoración sistemática de componentes y consideraciones de seguridad vial, tanto para los usuarios automotoristas como los peatones, minusválidos, ciclistas y otros para incorporar dichos componentes y consideraciones en sus decisiones, toda vez que el estado de las carreteras y la correcta inserción de los dispositivos de seguridad vial en las mismas, son factores asociados para determinar los niveles de accidentalidad y los niveles de severidad de las mismas.
5º—Que el nivel de estado de las carreteras y la adecuada inserción de los dispositivos de seguridad vial en las mismas, son factores asociados para determinar los niveles de accidentalidad.
6º—Que los traumatismos causados por los accidentes de tránsito, mundialmente producen la muerte de más de 1.2 millones de personas cada año y dejan lesionados entre veinte y cincuenta millones de personas, ocasionando un gran impacto en la economía de las distintas naciones, al afectar los sistemas de salud y seguridad social para su atención. La Organización Mundial de la Salud, ha catalogado esa situación como una nueva pandemia mundial, en reiterados informes.
7º—Que la Organización Mundial de la Salud, y el Banco Mundial han recogiendo esa preocupación, en el Informe Mundial sobre la Prevención de los Traumatismos causados por el Tránsito, en la Reunión de Ginebra del año 2004, ha instado a las distintas naciones a realizar acciones concretas para reducir ese flagelo.
8º—Que la Asamblea General de las Naciones Unidas, primero en la resolución 58/9 de noviembre del año 2003 que analizó la Crisis de Seguridad Vial en el Mundo; y luego en la resolución 58/289 de mayo del año 2004 que se ocupó del Mejoramiento de la Seguridad Vial en el Mundo, ha declarado el compromiso que deben asumir las naciones en acciones directas tendientes a paliar esa problemática.
9º—Que en Costa Rica, durante los últimos diez años se han producido un total de 512.016 accidentes de tránsito, los cuales han involucrado 5.078 muertos y 157.143 lesionados o heridos como consecuencia del hecho. Ese fenómeno se estima que produce una incidencia en el PIB del 2.3.
10.—Que en Costa Rica en los últimos años se han dado importantes avances respecto de esa problemática, mediante intervenciones que se han reflejado en una significativa reducción de la tasa de mortalidad, pero se hace necesario ejecutar otras medidas que aborden un enfoque sistémico de la problemática, incluyendo de forma definitiva el tema de la seguridad vial en el abordaje de todo lo relativo a la red vial nacional, de modo que su planificación, diseño, construcción y mantenimiento permita hacer sostenible y de mayor efectividad ese esfuerzo.
11.—Que se hace necesaria la investigación científica y técnica en materia de diseño y mantenimiento de la red vial nacional, para determinar recomendaciones y medidas de acción concreta en los niveles descritos, para prevenir los accidentes o reducir el impacto de los mismos; lo que solo resultará posible mediante su establecimiento con carácter necesario en la construcción, mantenimiento, rehabilitación, reconstrucción y conservación de las carreteras, calles de travesía y puentes de la red vial nacional; tareas que son de la competencia del Consejo Nacional de Vialidad de conformidad con la Ley Nº 7798. De igual forma, en los contratos por los cuales la Administración somete a concesión a un tercero, persona pública, privada o mixta, el diseño, la planificación, el financiamiento, la construcción, la conservación, ampliación o reparación de carreteras en la red vial nacional, se hace necesario ese imperativo.
12.—Que un mecanismo vital para lograr esos objetivos es la aplicación de un sistema de control de calidad conocido internacionalmente como Auditorías de Seguridad Vial, que permitan la formulación e integración del componente de seguridad vial, en los proyectos de obras nuevas, en el acondicionamiento de las existentes y en general en la mejora de la red vial del componente de seguridad vial; así como en la definición y aplicación de estrategias de seguimiento, derivando conclusiones a partir del aprendizaje en espacios donde se han producido resultados favorables en la ejecución de ese tipo de medidas.
13.—Que como parte de la socialización de la seguridad vial, se recomienda que en aras de alcanzar los objetivos aquí establecidos, las decisiones que rindan los gobiernos locales en materia de carreteras y caminos, así como el componente privado al realizar labores que involucren la realización de obras viales, incorporen el componente de seguridad vial. 

Por lo tanto,
Decretan:

Artículo 1º—En todas las labores de planificación y construcción de obras viales o programas de transportes y su eventual conservación, mantenimiento rutinario, mantenimiento periódico, mejoramiento, y/o rehabilitación que realiza el Consejo Nacional de Vialidad, se deberá considerar e incorporar el componente de seguridad vial, considerando a todos los posibles usuarios de la vialidad de previo a su ejecución.
De igual forma, el Consejo Nacional de Concesiones, deberá observar igual obligación, cuando adopta la decisión final de encargar a un tercero, persona pública, privada o mixta, el diseño, la planificación, el financiamiento, la construcción, la conservación, ampliación o reparación de infraestructura de la red vial nacional.
También la obligación aquí establecida, deberá ser observada por cualquiera otra dependencia del Ministerio de Obras Públicas y Transportes, que intervenga en el proceso de planificación, diseño, construcción y conservación de obras viales.
Artículo 2º—Para lograr el objetivo planteado en el artículo 1º de este decreto, en las etapas de prediseño y diseño de obras viales o de transporte nuevas, así como en las tareas que se realicen sobre las obras ya existentes, podrán desarrollarse Auditorías de Seguridad Vial, de acuerdo con la complejidad de cada proyecto y con el fin de que la operación sobre esas vías sea segura para todos los eventuales usuarios, mediante la implementación de sus recomendaciones.
En las obras ya existentes, deberá considerarse la posibilidad real de la incorporación del componente de seguridad vial, tomando en cuenta el entorno y las características de las vías. (ASÍ REFORMADO POR EL DE-34088 DEL 2-10-2007)
Artículo 3º—En las Auditorías de Seguridad Vial, que se realicen con el fin de identificar problemas en seguridad vial, rindiendo recomendaciones para reducir el riesgo y la gravedad de los accidentes de tránsito, se deberán considerar entre otros, aspectos los siguientes:
a)        Valoración de la función pretendida o actual de la carretera o elemento de transporte de acuerdo a los rangos de velocidades involucradas y para todos los posibles usuarios de la misma.
b)        La geometría de la carretera.
c)        La disposición de espacios necesarios para los grupos de usuarios de las vías; así como su separación en el espacio vial.
d)        La visibilidad en las carreteras.
e)        La existencia de barreras de protección y el cumplimiento de su instalación de acuerdo con las normas y criterios internacionales establecidos en esta materia.
f)        El estado del pavimento en la carretera y la necesidad de utilizar texturas especiales en su superficie de rodamiento y en las aceras.
g)        La demarcación horizontal y vertical, incluyendo semaforización, colocada de manera suficiente, clara, precisa y correcta.
h)        Iluminación.
i)        Diseño de intersecciones.
j)        Vías peatonales, Ciclovías y pasos peatonales.
k)        Consideración de usuarios minusválidos.
l)        La integración armónica y segura de todos los anteriores.
m)        Realización de estudios de impacto vial.
n)        Otros dispositivos de seguridad y conceptos aplicables.
Artículo 4º—El desarrollo de las Auditorías en Seguridad Vial será competencia del Consejo de Seguridad Vial y se ejecutará a través de la Dirección General de Ingeniería de Tránsito. Lo anterior, sin perjuicio de la coordinación necesaria con otras instancias ya establecidas, cuya labor pueda integrarse y complementarse con los objetivos aquí establecidos.
Artículo 5º—El Consejo de Seguridad Vial, mediante la Dirección General de Ingeniería de Tránsito, realizará en coordinación con los gobiernos locales y las organizaciones privadas vinculadas con la materia, programas de capacitación tendientes a una preparación y certificación de auditores para la incorporación de manera efectiva del componente de seguridad vial, en las labores de conservación, mantenimiento rutinario, mantenimiento periódico, mejoramiento, rehabilitación y construcción de obras viales nuevas y de transportes, para que así en adelante puedan ejecutar sus propios procesos de Auditoría de Seguridad Vial.
Artículo 6º—Rige a partir del ocho de mayo del dos mil seis.
Transitorio único.—Los procesos de contratación para la conservación, mantenimiento rutinario, mantenimiento periódico, mejoramiento, rehabilitación y la construcción de obras viales nuevas, que en el Consejo Nacional de Vialidad se encuentren en fase de formalización o de próxima ejecución, se encontrarán exentos de la obligación señalada en el artículo 1° de este decreto, sin perjuicio de que apelando a los mecanismos previstos en la Ley de Contratación Administrativa N° 7494, resulte factible y necesaria la incorporación de medidas tendientes a la prevención de accidentes de tránsito que resulten urgentes, a partir del criterio rendido por la Dirección General de Ingeniería de Transito. Lo anterior, sin perjuicio de que una vez concluidas las obras, se determine como necesario incorporar componentes de seguridad vial no considerados o que la dinámica de la vía lo exija.
Dado en la Presidencia de la República, a los ocho días del mes de mayo del dos mil seis.
ÓSCAR ARIAS SÁNCHEZ.—La Ministra de Obras Públicas y Transportes, Karla González Carvajal.—1 vez.—(O. C. Nº 29658).—C-97920.—(D33148-44130).

 

Montelimar, 23 de marzo del 2013

Verum sine mendacio, certum et verissimum:
quod est inferius es sicut quod est superius,
et quod es superius es sicut quod est inferius,
ad perpetranda miracula rei unius.

Et sicut omnes res fuerint ab uno
mediatione unius,
sic omnes res natae fuerunt ab hac una re, adaptatione.
Pater eius est sol, mater eius luna;
portavir illud ventus in ventre suo;
untrix eius terra est.
Pater omnis telesmi totius mundi est hic.
Vis eius integra est,
si versa fuerit in terram.

Separabis terram ab igne,
subtile a spisso,
suaviter,
cum magno ingenio.
Ascendit a terra in coelum,
iterumque descendit in terram.
Et recipit vim superiorum et inferiorum.
Si habebis gloriam totius mundi.

Ideo fugit a te omnia obscuritas.
His est totius fortitudinis fortitudo fortis.
Quia vincet omnem rem subtilem
omnem solidam penetrabit.

Sic mundus creatus est.
Hinc erunt adaptationes mirabiles, quarum modum est hic.
Itaque vocatus sum Hermes Trismegistus,
habens tres partes philosophiae totius mundi.
Completum est quod dixi de operatione solis.”

(http://www.arcangelrafael.com.ar/tabla2.html)

En una concatenación de hechos y pensamientos, (a raíz de un comentario <1>, en las redes sociales, que le escribí a algunos de mis estudiantes, Anthony Mora, Roberth Cruz, Carlos Eduarte y otros del Taller 9 de la Licenciatura en Arquitectura de la Universidad Latina, Sede de Heredia), empezó a emerger,… a fluir (sin afán de “influir”,) espontáneamente un “residente” planteamiento que, en el decurso de varias décadas ha hecho que alterne, mezcle, busque, alimente, desarrolle, a ratos conciente y otros no, dos áreas, en las que he tenido el privilegio de “Ser” y “Vivir”: la Arquitectura y la Astrología
Ambas han sido los ejes transversales y longitudinales de mi ya, extenso transitar en este plano. En ambas me “inicié” a principios de los años setentas y ambas, con un componente “esotérico” que, siempre desafió, mi deformado pensamiento “científico,” (por provenir del área de la química, gracias a mi bachillerato y a extraordinarios maestros, con los que la conocí, desde mi juventud, allá en el Liceo José Martí de Puntarenas)
Sin duda, esa etapa habría de marcarme, por las prolongadas observaciones de estrellas y horizontes, de horas interminables de dibujos y pinturas frente al mar y de ricas dialécticas que nutrían mi mente inquieta y ávida en su disperso divagar… dibujo, acuarela, poesía, música, mística, literatura, escritura, matemática, fotografía, televisión, radio, etc… (cómo hemos intentado reflejar en este espacio virtual) que en forma alterna, me han acompañado y sirven de sustento para hacer cuánto soy y que, omitiendo infinitos detalles, en un oximorónico salto cuántico, nos permitió alcanzar uno de los hitos más relevantes cuándo, al frente del Colegio de Arquitectos de Costa Rica, publicáramos en la edición #60 de su Revista Habitar, con la que, introdujimos un cambio “paradigmático” en la misma, al incluir en su contenido una breve reseña sobre el tema: “Nuestras Casas, vistas desde otra Luz” <2> en la sección “Percepciones Alternativas” y el artículo “Astrología y Arquitectura” <3>  del arquitecto colombiano, David González y que nos facilitara nuestra entrañable amiga argentina, Silvia Ceres, directora de la publicación digital GeA (Gente de Astrología).
En esa edición, sin quererlo, también fuimos precursores, al quedar incluido en su portada, el logo del Colegio, con los colores que actualmente tiene:

PORTADA DE LA EDICIÓN 60 DE LA REVISTA HABITAR, COLEGIO DE ARQUITECTOS DE COSTA RICA, ABRIL 2008

PORTADA DE LA EDICIÓN 60 DE LA REVISTA HABITAR, COLEGIO DE ARQUITECTOS DE COSTA RICA, ABRIL 2008

01-P3

FACCÍMIL DE LAS PRIMERAS PÁGINAS DE LOS ARTÍCULOS

Antes de transcribir estos artículos, me resulta imperativo, hacer referencia a un hecho que, suele ser omitido en las escuelas de Arquitectura, en todo el mundo:

“En estos centros académicos, como parte de sus programas es un requisito estudiar la Historia de la Arquitectura y por razones que pueden ir, desde el énfasis de dichos programas, hasta el hecho de que pocos profesionales, se han especializado en el área, en ninguno se menciona la Astrología, aún cuando el mismo Marco Vitruvio Polión, la estableciera en su famosa obra: “los 10 libros de la Arquitectura o De Arquitectura” como uno de los conocimientos esenciales para su práctica.

PORTADA DE “LOS DIEZ LIBROS DE LA ARQUITECTURA” DE VITRUVIO

A él, también se le suele mencionar por el famosísimo “Hombre de Vitruvio” dibujado por Leonardo da Vinci:

HOMBRE DE VITRUVIO, Dibujo de Leonardo da Vinci

Pero, volviendo a nuestro tema, Vitruvio proponía una estructura conceptual en la que la Arquitectura debía estar constituida por tres grandes categorías (Libro primero, capítulo tercero):

  • AEDIFICATIO (Edificación) en la que incluye todo tipo de obras, pero que en síntesis, debe estar compuesta por:
    1. FIRMITAS (FIRMEZA ESTRUCTURAL), con éste resulta absurdo el criterio de Arquitectura Sostenible, porque por definición debe sostenerse, si no, no existe, como lo expusimos taxativamente en este mismo blog: “Sostenibilidad o Sustentabilidad“…
    2. UTILITAS (FUNCIÓN UTILITARIA) Y,
    3. VENUSTAS (BELLEZA FORMAL) y que debían corresponder a un,
      1. ÓRDEN ARQUITECTÓNICO“, de acuerdo no sólo a los cánones de cada época, mantener una adecuada
      2. PROPORCIÓN” armónica y realizarse dentro de parámetros
      3. ECONÓMICOS (del griego «οίκος» oikos=”hogar” y νέμω, nemo, “administrar”) preestablecidos, lo que, sorprendentemente, también incluye al ambiente, en el que la obra se emplace y al cosmos, que la envuelve, como veremos.

“La mecánica que Vitruvio describe como parte de la Arquitectura es la mecánica del mundo antiguo. Con una consideración muy diferente a la actual y que, con la ayuda de la “Gnomónica” permite añadir valor a la simple construcción (edificación) y transformarla en Arquitectura”

  • “GNOMÓNICE” (del griego “gnomos” -búsqueda, indagación) el conocimiento sobre el universo, los planetas, las constelaciones, la Astrología, y su interpretación por el hombre. Los relojes y analemas y su interpretación práctica de los conceptos generales de esta ciencia antigua, son expuestos en el libro IX .  Sorprende que hoy, la mayoría de los arquitectos no le presten atención:

“A partir de la Astrología el arquitecto conoce los puntos cardinales: oriente, occidente, mediodía y septentrión; y también la estructura del cielo, de los equinoccios, de los solsticios y de los movimientos orbitales de los astros. Si se ignora la Astrología, es absolutamente imposible que conozca la disposición y estructura de los relojes.” (Vitruvio, De Arquitectura, Libro I)

A continuación, me voy a permitir transcribo tanto el comentario como el contenido de los dos artículos, mencionados al principio:

1. “Lo que nos pasa, por ejemplo, en el futbol y en otros deportes de nuestro país, es similar en todos los planos, “no vemos más allá de la nariz” y sin “planificación, sólo podremos esperar ocurrencias”…. porque en este país, “no hay nada más permanente que, lo provisional”… esa es la actitud contra la que tenemos que luchar… exterminar… por eso, el espíritu en el que les he insistido es siempre “ver más allá”… no quedarse, ni contentarse, (no enamorarnos de los diseños qué sólo serán parte de un proceso, más nunca la meta final) Debemos ser siempre ambiciosos e insaciables en la búsqueda del conocimiento… (que nadie les pueda decir nada, frente a los argumentos compositivos de sus propuestas) y qué muy pronto puedan ver ésto, cómo una filosofía personal ante la vida… ¡Qué ahí estén cimentados su orgullo y la firmeza de sus valores éticos)….

Lo que planteaba “Chars” está muy bien, en cuanto a la intensidad con que debemos vivir, siempre y cuando esté enmarcado en un “plan de vuelo” que nos permita saber adónde queremos llegar… eso lo establece el “Carpe Diem” (“locución latina que literalmente significa ‘toma el día’, que quiere decir ‘aprovecha el momento’, en el sentido de no malgastarlo”) que corresponde también al Himno de las Universidades desde la edad media, la “Canción de los Estudiantes” mejor conocida como el “Gaudemus Igitur” (“¡Alegrémonos ahora que somos jóvenes“) Éste pensamiento está profundamente ligado, a la alusión a la epopeya griega de Ulises en la Odisea, que el Premio Nobel de la Literatura, C.P. Cavafis planteara en su épico poema “Itaca”:

“Cuando emprendas tu viaje a Itaca 
pide que el camino sea largo, 
lleno de aventuras, lleno de experiencias. 
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al colérico Poseidón, 
seres tales jamás hallarás en tu camino, 
si tu pensar es elevado, si selecta 
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo. 
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes 
ni al salvaje Poseidón encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo. 
Que muchas sean las mañanas de verano 
en que llegues -¡con qué placer y alegría!- 
a puertos nunca vistos antes. 
Detente en los emporios de Fenicia 
y hazte con hermosas mercancías, 
nácar y coral, ámbar y ébano 
y toda suerte de perfumes sensuales, 
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas. 
Ve a muchas ciudades egipcias 
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en tu mente. 
Llegar allí es tu destino. 
Mas no apresures nunca el viaje. 
Mejor que dure muchos años 
y atracar, viejo ya, en la isla, 
enriquecido de cuanto ganaste en el camino 
sin aguantar a que Itaca te enriquezca.

Itaca te brindó tan hermoso viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene ya nada que darte.

Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. 
Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, 
entenderás ya qué significan las Itacas.”

C. P. Cavafis. Antología poética. 
Alianza Editorial, Madrid 1999.

“Ulises, atado al mástil, escucha el canto de las sirenas (Cerámica griega)”

…A lo largo de la vida, oiremos “muchos cantos de sirena” que intentarán confundirnos… pero ahí estará nuestra firme voluntad presente para alcanzar la meta…. Sería bueno que investigaran sobre los “Diez Libros de la Arquitectura” de Vitruvio (siglo 1-2 antes de nuestra era)… y ¡sigue absolutamente vigente!…
Cuando lo investiguen, encontrarán porqué le doy tanta importancia a la Astrología… para Vitruvio, la “Gnomótica” 

¡Qué este viaje nos enriquezca a todos!” “el futuro es de ustedes y lo deben construir desde ahora”…
¡Buen viaje a “Itaca”——————————————————-

2. “Nuestras casas,
vistas desde otra Luz”

Arq. Abel Salazar  

1:3 Dijo Dios: “Haya luz”, y hubo luz. 2 Corintios 4, 6
1:4 Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad;
1:5 y llamó Dios a la luz “día”, y a la oscuridad la llamó “noche”. Y atardeció y amaneció: día primero”…

“…1:14 Dijo Dios: “Haya luceros en el firmamento celeste, para apartar el día de la noche, y valgan de señales para solemnidades, días y años;

1:15 y valgan de luceros en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.” Y así fue.
1:16 Hizo Dios los dos luceros mayores; el lucero grande para el dominio del día, y el lucero pequeño para el dominio de la noche, y las estrellas;
1:17 y los puso Dios en el firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra,
1:18 y para dominar en el día y en la noche, y para apartar la luz de la oscuridad; y vio Dios que estaba bien.
1:19 Y atardeció y amaneció: día cuarto.

Libro del Génesis (Cap. 1, 3-19)

Hace algún tiempo, di con asombro con una frase de John Arches, en el prólogo del libro La Casa Natural:

“las casas son el recubrimiento exterior de nuestro ser interior”1.

Esta frase resume, de manera extraordinaria, el punto de unión entre la Arquitectura y la esencia de una realidad cotidiana, omnipresente en todas nuestras vidas que, podría resumirse como parte de ese conocimiento ancestral conocido como Astrología. Este punto es fundamental porque es, en esa realidad, percibámoslo o no, donde nos reflejamos permanentemente, con todo cuanto somos y al mismo tiempo, desde donde somos influenciados por la condición propia del espacio en que habitamos. Recordemos como lo expresó Winston Churchill con su célebre frase:

“modelamos nuestros edificios, de manera que ellos nos modelan a nosotros.

Hubiéramos podido partir, para tratar de mostrar una de las posibles relaciones entre nuestro ejercicio como Arquitectos y la Astrología, haciendo referencia a una técnica geomántica china (geo = tierra y mancia = interpretación) conocida como Feng-Shui (suena algo así como “Foungsuá”), que en los últimos tiempos se ha puesto de moda en Occidente. El Feng-Shui es más que una técnica, un modo de vida. Es una especie de astro-ecología, expresada como una extraordinaria síntesis para alcanzar la armonía entre el cielo y la tierra. La única salvedad que encontramos, en su aplicación occidentalizada, es que originalmente, fue desarrollada exclusivamente para usos sagrados y aquí se han popularizado en la forma de imposibles aplicaciones de carácter comercial. Por esta razón, en nuestros países, éstas se suelen traducir como una enorme cantidad de incoherencias, derivadas de un uso carente de sus verdaderas bases y conocimientos. En este caso, como en otros, se recomienda mucha cautela. (Conozco “expertos” que se instituyen como tales después de haber leído sólo un manual básico o de haber asistido a un seminario elemental al respecto, recuerden que “en el país de los ciegos, el tuerto es rey.”) Nuestra realidad es radicalmente distinta a la china y sus logros no pueden importarse indiscriminadamente, so pena de dilapidar los recursos disponibles y de no contribuir significativamente a elevar la calidad de vida de los habitantes de esos proyectos arquitectónicos.Lo que sí es rescatable del Feng-Shui es que establece que, la energía universal “Chi”, que está compuesta por el “ying” (principio femenino) y el “yang” (principio masculino), es dinámica y sorprendentemente, sus variaciones coinciden con los mismos periodos de cambio (de dos horas) de los signos astrológicos y los del prana de los hindúes.En el Feng-Shui, la meta es encontrar y mantener la armonía entre los dos principios de todo cuanto somos y de todo cuanto nos rodea, y eso debería convertirse en nuestra guía permanente. Pero, alcanzar esa meta no está condicionado al uso de esa técnica milenaria. Para la mayoría de nosotros, la vía más conocida es la religión que cada uno practique. Volvamos, por lo tanto, a nuestro cometido inicial.Probablemente lo más extraordinario del postulado de Arches es que nos abre la posibilidad de relacionar la Astrología (como un cuerpo de conocimientos en el que se pueden establecer, con una gran precisión, nuestras condiciones particulares y sus tendencias) y la Arquitectura (que es, en la práctica, la respuesta exterior a nuestras propias necesidades). La estrategia que hemos desarrollado se basa en el uso de las herramientas básicas de la Astrología occidental, para establecer una relación entre las mismas y la estructura de nuestras casas. Esto es algo que es accesible a todos nosotros.

La forma más sencilla suele partir de un inventario de correspondencias extraídas del análisis del mapa astrológico de cada uno de los miembros de la familia. Con esa información se puede establecer un esquema de gustos, deseos y tendencias que, en la forma de una maraña de interrelaciones, pueden reflejarse, como una síntesis, en la planificación de esa casa de habitación en particular. Es evidente que ésta es la base de un modelo experimental de diseño habitacional, completamente heterodoxo y por lo tanto, no es ni único ni absoluto. Cada profesional cuenta con un arsenal de herramientas adecuadas para ofrecer una respuesta óptima a las necesidades de sus clientes en este campo; no obstante, es imperativo que todos los componentes involucrados reflejen, armónicamente su integración con el Todo, con el Universo. Y aunque nos suene conocido, entonces, nuestra meta debería ser: que nuestras casas reflejen coherentemente lo que somos, más allá de las obviedades de nuestra incipiente Arquitectura nacional. Sirva esta exposición, como un breve prefacio al siguiente artículo: Astrología y Arquitectura del Arq. David González. No hace falta ninguna presentación; sin embargo, no puedo menos que proponérselos por la excepcional análisis que nos hace nuestro colega. Baste decir que su ponencia recibió el primer premio en el primer Congreso Nacional de Astrología realizado en Bogotá, Colombia.

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3. 

ASTROLOGIA Y ARQUITECTURA: La mirada dirigida hacia el cosmos

    Por David M. González B. (*)

LA ARQUITECTURA COMO ANALOGÍA DEL COSMOS
Todo arte refleja una cosmogonía, y en toda arquitectura se hace evidente la analogía entre la gran morada que rodea al hombre y la pequeña en la cual habita.
Así pues, si la arquitectura es la principal de las construcciones (gr. arkhitekton: arkhein y tekton), tiene sentido pensar que bajo la noción de proyecto –la cual contempla la visión total del edificio antes de su construcción, el orden de la cultura edilicia se hace evidente como entendimiento de su entorno. Allí es donde la sabiduría tradicional de los pueblos, generalmente cifrada en símbolos, juegos y leyendas, revela las causas primeras de aquellas respuestas formales tectónicas.

Ante nosotros, se hacen presentes construcciones levantadas hace siglos que evocan rituales donde todos los elementos, desde el templo hasta la ceremonia, integraban la comprensión de la compleja armonía cósmica, y daban cuenta de la génesis del pueblo, su sentido y fin, el motivo de su ser y el modo de obrar coherentemente frente a tales pautas reguladoras. La arquitectura no ha sido indiferente ante tales expresiones y requerimientos; así, ha ido labrando en sí misma, de forma tangible y haciendo caso omiso al tiempo, aquellos principios que permiten su representación, convirtiéndose incluso en imperecedera fuente didáctica de difusión popular, la que aún nos trae ecos de remotas lecciones.
La observación del cielo y su interpretación encuentran en la piedra un nuevo lienzo donde plasmar su lúdica; incluso llegan a dominarla rigiendo su disposición y su forma para imprimirle la geometría de la razón, transformando su “desprevenida” apariencia primeriza en testigo del acto creativo humano y su entendimiento. En menhires, pirámides, catedrales o ciudades, más allá de la simple evidencia de su asombrosa existencia, es la voluntad del hombre, dominada por su interna organización del cosmos, la verdadera protagonista.

UN ELEMENTO DE ORIENTACION
Mircea Eliade afirma respecto del hombre arcaico que “los objetos del mundo exterior, tanto, por lo demás, como los actos humanos propiamente dichos, no tienen valor intrínseco autónomo. Un objeto o una acción adquieren un valor y, de esta forma, llegan a ser reales, porque participan, de una manera u otra, en una realidad que los transciende.” [1]. Así, los objetos, o las construcciones son investidas por significados que reflejan inquietudes cosmogónicas culturales, inmediatamente referidas a hitos de ubicación en la tradición, siempre relacionados con su concreción espacial. El hombre ha intentado desde siempre encontrar objetos cercanos que lo remitan a conceptos cosmológicos para su ubicación, ordenando así el caos que descubre como estado inicial.
Son numerosos los pueblos que hallan en su cotidianidad un paralelo con aquel arquetipo territorial mítico de su tradición, y es allí donde suelen ubicar su Axis Mundi, punto referencial indispensable que, lógicamente al estar estrechamente relacionado con su entorno, se vincula directamente con el cosmos y con su manifestación inmediata: los astros.

Un lugar para la observación
La sola localización de una construcción indica reflexión sobre el lugar elegido en relación con el medio que la rodea. La orientación del portal de una pequeña capilla medieval o el complejo cálculo para la implantación geográfica de la pirámide de Keops [2] son matices del mismo principio astrológico: la observación del firmamento y su registro.
Relacionar día y noche con los principios masculino y femenino, los puntos cardinales con los cuatro elementos, o líneas imaginarias en el cielo con seres mitológicos son operaciones que encierran un valor significativo; pero hacer que tales conexiones rijan el proyecto de una construcción y su decoración implica ya un conocimiento particular del tema y una fe especial en dicho orden. Y si encontramos coincidencias en culturas distanciadas geográfica y temporalmente es aún más sospechoso el conocimiento de tales patrones reguladores.
Desde siempre, lugares como Stonehenge, Machu Picchu, Chavin de Huantar y muchos más han asombrado al hombre por la evidencia de la observación, comprensión y uso de los ritmos celestes. Herederos de tales inquietudes han ido más allá, afinando el sistema de registro e igualmente haciendo propuestas donde la arquitectura ha encontrado siempre su papel como ordenadora cósmica y como mediadora entre el modelo de universo y los productos formales de éste. Egipcios, sumerios, hebreos, griegos y árabes, cada uno en su momento, fueron aportando a la historia progresiva de la astrología occidental precisión en el sistema, mientras culturas como la americana o la oriental hacían lo suyo, aunque coincidiendo todas en lo fundamental, siempre reflejado en sus monumentos y edificios.
La ciencia de los astros como paradigma se conservó en cuanto a su intención, aunque permitía flexibilidad en la expresión de sus contenidos, Así fácilmente encontró en el mundo cristiano modos de manifestación, floreciendo al interior de su mitología y contagiando a sus militantes más inquietos.

El templo como centro
Como residencia divina el templo es el centro del universo y a partir de allí lo ordena según los puntos cardinales. El edificio tiene la propiedad de reunir y anclar los elementos del cosmos que permanecen en constante actividad; es su estado de equilibrio atemporal. Así, sus residentes y visitantes deben estar en igual disposición de alma para ser a su vez dignas moradas del Dios.
El templo sagrado, en casi todas sus manifestaciones, tiene como tema formal fundamental la vinculación del cielo con la tierra; su representación es la transformación del círculo en cuadrado, o de la esfera en cubo. Es la relación entre la unidad y su manifestación, entre lo inabarcable y lo mensurable, lo activo y lo pasivo. En esta presencia consciente del hombre en su entorno encontramos otra dimensión de la analogía propuesta en cuanto a su morada externa e interna y su arquitectura: el templo revelará la visión cosmológica de la cual son producto él y la divinidad que allí reside; empleará aquellos hitos referenciales que remitan a su cosmogonía; y recordará al observador su papel dentro del orden manifestado. Allí la proyección del sentir del hombre en los astros encontrará feliz alianza con la construcción, siempre bajo la aprobación de textos que fundamentan la doctrina rectora.

El templo como icono y los iconos del templo
En la doctrina cristiana vemos cómo Dios, por medio de Salomón, hizo su casa, indicándole forma y proporciones a través de la geometría misma. Esto constituyó la base ideal para la erección de templos desde el medioevo. La iglesia física como representación de la Jerusalén celestial viene a ser un símbolo icónico, desde las lecturas bíblicas hasta las interpretaciones populares, que se remontan a las gestas templarias como portadoras de dicha tipología. La Iglesia de Santa Sofía en Constantinopla, por ejemplo, repitió en el momento de su construcción las proporciones que el modelo salomónico del libro de Reyes indicaba para la morada del Señor: 6:2:3. (La reconstrucción de la cúpula por su derrumbamiento en el siglo VI desvirtuó tales medidas).
Probablemente el prototipo más copiado haya sido el de planta poligonal centralizada, evocando al Santo Sepulcro de Jerusalén, o quizá el producto de la visión de La Cúpula de la Roca, en el mismo lugar; lo interesante es el simbolismo que reviste la forma edilicia de la iglesia. Este modelo es contundentemente claro en la Iglesia de Tomar, construida en Portugal entre los siglos XII y XVI, en la de la Vera Cruz, en Segovia, España y algo menos en otras iglesia europeas[3].
Numerosas representaciones medievales de la ciudad amurallada de Jerusalén muestran también la forma circular, ahora aplicada al urbanismo, la cual se repitió hasta la saciedad en modelos que vieron su expresión más racionalista en las propuestas renacentistas.
En cuanto a los símbolos que se han usado en los templos, la iglesia cristiana no sólo ha encontrado enormes similitudes con la tradición hermética sino que la ha asimilado de forma asombrosa. Numerosas catedrales levantadas en los albores del milenio que vemos morir fueron crisoles donde esta simbiosis tuvo lugar. Por mencionar sólo un ejemplo, baste con pormenorizar la riqueza icónica de la Catedral de Chartres: la talla del Pórtico de La Virgen se refiere a correspondencias entre el zodiaco y los trabajos manuales, lo mismo que las figuras en sus rosetones, o el dibujo del laberinto en su interior. El conocido trabajo de Fulcanelli ha iniciado numerosas investigaciones al respecto, que hoy se deslizan por el campo de la semiótica del arte, más allá del popular hermetismo [4].
Los trazados para la construcción del templo hindú se remontan a la tradición del Vastu-Púrusha-mandala, basados principalmente en la orientación, hoy entrevelada bajo ciertas tradiciones populares [5]. Entre estos gráficos y el del Rasi, empleado para la graficación de la carta astrológica, hay enorme similitud.
El Vastu-Púrusha-mandala es un diagrama cosmológico; “…fija y coordina los ciclos del sol y la luna, ciclos fundamentales cuyos ritmos divergentes describen el tema infinitamente variado del devenir.” [6]. Estos movimientos, representados bajo el mandala de 64 cuadrados, encuentran otros modos de cristalización en el símbolo de la ciudad sagrada o en el tablero de ajedrez.
Tampoco es gratuita la reiteración sobre el tema del infinito en su decoración, que trata de disolver la individualidad, rememorando el inagotable sueño de Maya.
En el arte musulmán la noción del orden regulador es tema protagónico. En su necesidad de expresar la idea de unidad llegan a la abstracción evitando la figuratividad, más si de representar a la divinidad o al Profeta se trata. Así pues, esta visión cosmológica lógicamente remite a la reflexión del pueblo frente al firmamento, lo cual redunda en sus adelantos astronómicos y astrológicos de los cuales aún nos beneficiamos.
En el Extremo Oriente también se puede apreciar la coincidencia entre el tema regulador cósmico y la arquitectura. Así como la pintura de paisaje tiene en “la montaña y el agua” su tema fundamental, la arquitectura “del viento y del agua” (Feng–Shui) es base para el diseño de sus construcciones, tanto en sus elementos como en su orientación.
Las correspondencias entre trigramas pertenecientes al I Ching y puntos de la rosa de los vientos (expresado en los Pakua de Fu Shi y del Rey Wen) nos recuerdan una vez más la simultánea importancia que dan las culturas a la localización de sus edificios. Además de esta función recordemos que existen una serie de correspondencias entre lugares, astros, colores, temperamentos, etc. en la cosmología china de forma similar a la occidental.
Por último, y sin agotar el tema, las ruinas que hoy podemos visitar de las culturas americanas no sólo dan prueba de la magnificencia de los pueblos en cuanto a dominio constructivo; son también documentos vivos donde la observación celeste se hace presente. El descenso de la serpiente en las pirámides mexicanas gracias a la posición del sol en los equinoccios, o las proporciones y orientación de ciudades peruanas, así como la relación entre ellas, se suma a la lista de testimonios dejado por culturas que desde siempre han comprendido la estrecha relación entre las indicaciones de los astros y el transcurrir de la vida en la tierra.

LA ASTROLOGIA COMO HERRAMIENTA DE DISEÑO
El simbolismo de los constructores

Hasta nuestros días llega la obra de Vitruvio Los diez libros de arquitectura [7], escrita durante el siglo anterior al nacimiento de Cristo, siendo probablemente uno de los primeros tratados que formalmente se dedicaba a las artes liberales. Al revisar los capítulos que componen el texto nos encontramos no sólo con instrucciones precisas útiles para el constructor, sino además con conocimientos que el autor consideraba debería tener el arquitecto: el dibujo, la geometría, la óptica, la música, la medicina, la química, e incluso la astronomía aparecen en diversas maneras dentro del escrito, siendo este último tema protagonista de uno de los libros.
Vitruvio pretendió ilustrar por medio de un tratado de gnómica la observación de las constelaciones y planetas, a la vez que daba indicaciones sobre la construcción de relojes solares y de agua. Sus anotaciones, aunque bajo una lectura desprevenida parezcan quizá proto-astronómicas y con el fin último de la medición horaria, trabajan conceptos más profundos, obviamente relacionados con las medidas y proporciones indicadas en los demás capítulos. Baste con las numerosas alusiones a los autores griegos o el hecho de emparentar el concepto gnomónico con las observaciones celestes del momento para comprender la magnitud de lo velado tras las indicaciones “meramente” técnicas del romano.
Esta misma conciencia del conocer las fuerzas de la naturaleza que rigen la obra del hombre se ve en muchos más constructores, de algunos de los cuales ya hemos dado cuenta. Quizás un ejemplo que me sirve para contrastar con la obra de Vitruvio por su datación, sus circunstancias y resultado es el Monasterio de El Escorial, en España.
En esta obra de Juan de Herrera se encuentran cifrados conceptos no sólo astrológicos sino también filosóficos, alquímicos y mágicos de su tiempo. Basta con una ojeada a los títulos que poseían las bibliotecas de Felipe II, monarca que encargó la construcción del edificio, y de su arquitecto para que salten a relucir los nombres de Hermes Trismegisto, Zoroastro, Pitágoras, Marco Manilio, Alquindi, Abu Masar, Alcabatio, Abraham Hebreo, Juan Hispalense, Miguel Escoto, Guido Bonati, Ramón Llull, Alberto Magno, Ficino, Jerónimo Cardano, Lucas Gaurico, Iovano Pontano, Joaquín Cameraria, John Dee y Guiordano Bruno –aunque en la península tenían sus reservas contra él por su actitud antiespañola– entre otros dedicados a los oficios herméticos [8].
La decoración superior de la biblioteca, donde en su momento se estudiaron estos libros, es un fresco ilustrativo de las siete artes liberales, lo cual subraya lo expuesto. Pero de todo lo referente a la construcción del monasterio es el trazo de su proyecto lo que más llama la atención: la planta del edificio revela la superposición del cuadrado, el círculo y el triángulo equilátero, formas geométricas relacionadas con el esoterismo cosmológico desde siempre. También coincide con puntos importantes de la construcción el trazo del Quadro o la Estrella de Salomón, figuras que remiten inmediatamente al esquema zodiacal. Además, teniendo en cuenta que algunos autores atribuyen el proyecto de El Escorial a la serie de reproducciones del Templo de Salomón, no es de extrañar la mezcla de los conceptos principalmente lulistas con los cristianos, gracias a la voluntad del Rey “bajo cuyos dominios no se ponía el sol”.

Esquemas rectores: variaciones culturales en el proyecto arquitectónico
La figura del Hombre Cósmico inscrita en la planta de una iglesia católica y el mismo hombre en relación con el círculo y el cuadrado en la imagen de Da Vinci me sirven como referencia para ilustrar de nuevo la analogía cosmos–arquitectura, ya que pone a la razón como protagonista en el proceso de diseño.
Las conexiones hechas entre eventos celestes y cotidianos encuentran sustento común en las explicaciones cosmológicas, las cuales rigen de la misma manera a la arquitectura, como se ha demostrado. Hacer que tales relaciones se traduzcan en planos y espacios es responsabilidad del arquitecto, así como el no hacerlo, ya que por acción u omisión se está afectando de forma determinante a quienes se relacionen con el edificio, lo mismo que al entorno en que se inserta la obra. Aunque es un campo que hasta ahora empieza a dar frutos, el estudio no sólo histórico sino vivencial de la astrología aplicada a la arquitectura es necesario, más teniendo en cuenta la conciencia que la humanidad está adquiriendo en estos tiempos tan contradictorios [9].

Casas y habitaciones

Las relaciones entre el zodiaco y lugares geográficos, tipos de edificación, partes de la casa, elementos de construcción o medidas y proporciones han sido tocadas de forma diversa por la Astrología y la arqueometría [10]. Es claro que el sistema cosmológico da cuenta en sus doce temas de todas las variables que intervienen en el proceso de construcción y habitación; incluso de aquellos factores que traen los nuevos tiempos dada la aparición de también nuevos significadores.

Gracias al estudio del tema natal es posible el tratamiento de un edificio y sus ocupantes: la construcción y las personas poseen rádix relacionables y por tanto campo de trabajo astrológico.
Propuestas con estructuras argumentales cerradas [11] podrían entender el algoritmo sistemático que se realiza desde la generación del proyecto hasta la destrucción del edificio como un símil del la secuencia zodiacal: Aries representaría la idea primera del proyecto, Tauro la adquisición del terreno, etc. Sin embargo, bajo puntos de vista más pragmáticos, la regencia de las diferentes actividades no conservaría necesariamente dicho orden: Acuario tendría a su cargo la labor del diseño, Capricornio su cálculo, Libra su dibujo (con los detalles expresivos, ambientes, perspectivas), etc. Al respecto puede abundarse demasiado; por el momento una investigación contrastada entre modelos (occidentales y orientales, antiguos y actuales [12]) con la comprobación práctica se hace cada día más necesaria en un campo que, como hemos visto, desde siempre ha preocupado a la humanidad; pero que se encuentra descuidado dado que el mundo académico le ha dado la espalda por el predominio de la visión positivista, aún a pesar de sus más evidentes descalabros.

(*) Arquitecto y Máster en Historia y Teoría de la Arquitectura por la Universidad Nacional de Colombia; Máster en Restauración Arquitectónica por la Universidad Politécnica de Madrid. Presidente de la Asociación Colombiana de Cosmobiólogos – Asocosmos. Profesor e investigador universitario.
(1) ELIADE, Mircea. El Mito del Eterno Retorno. Alianza. Madrid, 1992. p.14.
(2) Matila Ghyka expone claramente la relación entre la posición de la gran pirámide egipcia en cuanto a su latitud y longitud en relación con determinadas proporciones terrestres y con el Año Cósmico propuesto por Drayson. GHYKA, Matila. Estética de las Proporciones en La Naturaleza y en Las Artes. Ed. Poseidon. Buenos Aires, 1953. Cap. VIII.
(3) Una explicación más detallada sobre esta cuestión y su desarrollo hasta las propuestas utópicas contemporáneas en: RAMÍREZ, Juan Antonio. Edificios y Sueños. Ed. Nerea. Madrid, 1991.
(4) FULCANELLI. El Misterio de Las Catedrales. Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1967.
(5) BURCKHARDT, Titus. Principios y Métodos del Arte Sagrado. Ed. Lidiun. Buenos Aires, 1976. p.21.
(6) Idib. p.24.
(7) VITRUVIO, Marco Lucio. Los Diez Libros de Arquitectura. Ed. Iberia. Barcelona, 1955.
(8) TAYLOR, René. Arquitectura y Magia: consideraciones sobre la idea de El Escorial. Ed. Siruela. Madrid, 1992.
(9) Para un tratamiento más amplio del tema: LAWLOR, Robert. Geometría sagrada. Madrid: Editorial Debate, 1996.
(10) D’ALVEYDRE, Sait-Yves. El arqueómetro. Editorial Solar. Bogotá, s.f.
(11) Me refiero a visiones del corte de Lisa Morpurgo o Boris Cristoff. MORPURGO, Lisa. Introducción a la Astrología. Plaza y Janés. Barcelona, 1974.; CRISTOFF, Boris. El Destino de la Humanidad. Ed. Marínez Roca. Barcelona, 1981
(12) Existen trabajos desarrollados con base en la astrología sideral y que en India son ahora tenidos en cuenta en el diseño. Destaco por su precisión las consideraciones hechas por C. H. Gopinatha Rao. Entre sus publicaciones: C. H. GOPINATHA RAO. Astrology in House Buildings. Tamil Kadal Pathippagam. Nandanam, 1986″

Al respecto, buscando más información, encontré una página extraordinaria y de la que desconozco su autor, sólo su dirección: http://vitrubioylosplanetas.blogspot.com/.


Siguiendo lo establecido por Vitruvio, ningún profesional en Arquitectura, debería eludir y conocer de Astrología, con seriedad y rigor, por ésto, esta página es de “lectura obligatoria”…

Luego del mínimo efecto protector o regenerador, en el plano socio-ambiental, de la difusión de las prácticas ecológicas de los años ochenta, desde hace poco más de un lustro, como si fuera una moda, con frecuencia se suele decir -e insistir- que “la Arquitectura debe ser sostenible” lo que, por definición, es un absurdo “pleonasmo, (“expresión en la que aparecen uno o más términos redundantes”), porque una de las condiciones consustanciales al hecho arquitectónico es el principio del “firmitas vitruviano” (de Marcus Vitruvius Pollio, arquitecto, escritor, ingeniero y tratadista romano del siglo I a. C.), porque si “la Arquitectura no se “sostiene” no puede existir”…
Complementando lo anterior, extraigo una muy clara valoración comparativa entre los términos “sostenibilidad” y “sustentabilidad” del primer volumen de la serie de monografías:  “Ciudad y sustentabilidad” del Dr. Carlos Mario Yory (Editorial de la Facultad de Arquitectura y Artes de la Universidad Piloto de Colombia, Bogotá, Octubre del 2004, pp 23-24):

“Es de aclarar que, “al decir” latinoamericano, hablamos de sustentabilidad y no de sostenibilidad (denominación europea) ya que, si bien ambos conceptos aluden a lo mismo, es decir, al equilibrio socio-ambiental como pauta y patrón del desarrollo, el uso que se hace de ellos, varía según el enfoque del contexto geográfico y, ¿por qué no? político, dónde se apliquen.
Para Latinoamérica, es claro que de lo que se trata es de “sustentar”, sinónimo de “alimentar”, “cuidar” y, en alguna medida, “hacer crecer” en el sentido de madurar; para Europa, el asunto pasa por la idea de “sostener”, “preservar, en última instancia, “mantener”; es decir, insistir en la perpetuación del modelo actual, como lo demuestra la definición de desarrollo sostenible que aparece en el Informe Pearce: “que cada generación entregue a la siguiente un fondo de capital y un fondo total de recursos naturales, al menos, igual del que ha recibido de la anterior.”
De este modo, si bien la proximidad de los dos conceptos, lleva a hablar de cosas parecidas, para aludir a una misma preocupación, las diferencias son tanto más sensibles, cuanto diferentes tendrían que ser las políticas a aplicar, en uno y otro caso”

Es claro que, por muchísimas razones, en especial por nuestra dependencia ideológico-técnica, importada o copiada de contextos de mayor avance e impacto transnacional, así como por nuestra débil capacidad de innovación, tendemos a apropiarnos de conceptos aparentemente inocuos, sin valorar que, no es posible segregar las implicaciones políticas, inherentes a los mismos.

Ante esto, como la organización gremial que, históricamente asumió el liderazgo y el desafío de armonizar o mitigar el impacto de su actividad productiva en el ambiente, como Colegio de Arquitectos de Costa Rica debemos contribuir a trasmitir coherencia ética en nuestro mensaje, tanto como acción como en la educación que debe derivarse de su proyección y pensamiento: siendo la Arquitectura, la disciplina responsable de la construcción de una mejor calidad de vida para todos nuestros pueblos, ineludiblemente debe estar basada en sólidos criterios de “sustentabilidad,” definida ésta, como la “aplicación de todas las iniciativas que contribuyan a reducir o eliminar la inequidad socio-ambiental que caracteriza a todos sus grupos humanos y culturas” (ASV).

¿Vamos entonces, a seguir contribuyendo al “problema” en vez de alcanzar una solución sustentable y definitiva?

Arq. Abel Salazar
Co-fundador del Consejo de Construcción Verde de CR
y Expresidente del Colegio de Arquitectos de CR

Transcribo parte del respectivo diálogo generado en Facebook y Twitter:

  • (Arquitecsa Costa Rica, 26 de Diciembre del 2012, 23:50)
    EN VOZ ALTA: “al que le cae el guante”… aunque a muchos no les puede caer, porque ni siquiera lo conocen… ASV (en relación al artículo “el mea culpa de los arquitectos“)
  • (José Luis Jiménez Crespo, 27 de diciembre del 2012, 7:58 am, en):”CUANDO SE PARTE DE DEFINIR A LA ARQUITECTURA COMO UN ARTE, SE CAMBIA EL PUNTO DE VISTA Y SE FALSIFICA EL COMETIDO DE UN QUEHACER QUE ES INHERENTE AL SER HUMANO A QUIEN DEBERIAMOS LLAMAR “EL USUARIO” YA QUE ES ESCALA, FIN ULTIMO, RAZON DE SER DEL ESPACIO HABITABLE… PODRIA SER UN PENSAMIENTO PARA REPLANTEAR LO HECHO HASTA AHORA EL MAS IMPORTANTE E IMPLEMENTADO EN TODAS LAS ESCUELAS DE ARQUITECTURA, SOBRE TODO AL HACER ENFASIS AL PENSAMIENTO SUPER USADO DE LA FORMA POR LA FORMA. LA ARQUITECTURA ES DE HECHO, UN CONJUNTO DE GENTE REUNIDA Y FUNCIONANDO HACIA LA BUSQUEDA DE UN FIN REFERIDO AL BIENESTAR DEL SER HUMANO…”
  • (Arquitecsa Costa Rica, 27 de Diciembre del 2012, 12:32 pm):“José Luis Jiménez Crespo, le pusiste “sal a la herida”… podríamos añadir muchos elementos más, que apuntarían a la “crisis” pero, desde una perspectiva “propositiva”, gracias a la formación que recibí de ustedes, como mis formadores, sistemáticamente me he ido comprometiendo con la visión de nuestro quehacer, dirigida más como “FACILITADORES” de una mejor calidad de vida para todo nuestro pueblo y no como simples “proveedores de servicios” para sólo un 20% que los puede pagar.
    Lo anterior implica una búsqueda e investigación rigurosa sobre el área de los recursos locales, para que las propuestas sean verdaderamente “sustentables”, en la medida en que nuestro ejercicio debe contribuir a reducir la inequidad social que caracteriza a todos los conglomerados alrededor del mundo, situación de la que, desafortunadamente, no podemos excluirnos.
    Si tendemos hacia ese “ideal” se requeriría la participación de todos, en un ético y correcto aporte, basado en la formación curricular que nos faculta el área correspondiente de nuestra responsabilidad profesional, que garantice ese fin al que te referís y con el que todos deberíamos coincidir: ¡Bienestar para todos los seres humanos!”

    • (idem, 26/12/2012, 14:42)

“Coincidiendo con José Luis Jiménez Crespo, el arquitecto mexicano Antonio Toca Fernández* señala:

“La revolución de 1789 cambió radicalmente la vida social y política de Francia, pues el viejo régimen absolutista desapareció, y con él, sus instituciones.

La Academia Real de Arquitectura, fundada en 1671 por J. B. Colbert, el poderoso ministro del rey Luis XIV, fue abolida en 1793. Así terminó la institucionalización de la enseñanza bajo la protección del rey, quien había creado una jerarquía de académicos, a quienes se dotó de prestigio social, al separarlos de los gremios de la construcción a los que pertenecían hasta entonces.

Con la revolución y la posterior consolidación del régimen napoleónico, la educación –que había sido privilegio de pocos– se hizo posible para las mayorías. De este modo surgieron numerosas instituciones educativas, como el Politécnico de París (1795). La separación entre la Academia de Arquitectura –transformada en Escuela de Bellas Artes (1819)– y el Politécnico marcó la diferencia entre una arquitectura practicada como arte y otra realizada como ciencia de la construcción.

Así se aceleró la pérdida del campo de trabajo de los arquitectos, quienes tradicionalmente habían controlado el proceso de construcción de sus obras. Eso se agravó con la aplicación del Código Civil napoleónico (1804) que, en su artículo 1792, responsabilizaba al arquitecto y al constructor, durante 10 años, por las fallas del edificio. La fracción 5ª definía las tareas del arquitecto y del constructor. El artículo 1984 especificaba la responsabilidad del arquitecto, quien dirigía los trabajos del constructor y aceptaba la tarea encomendada por su cliente. El artículo 1992 señalaba las responsabilidades y posibles faltas del arquitecto y el artículo 2270 aclaraba que, después de 10 años, el arquitecto y el constructor eran liberados de su responsabilidad (Epron, 1993).

Pero esos derechos y responsabilidades no fueron aceptados por los arquitectos, quienes prefirieron conservar sus privilegios como artistas –en la Escuela de Bellas Artes– por el reconocimiento social que eso representaba. De nada sirvieron las valiosas propuestas del arquitecto E. Viollet-le-Duc (1863), quien sugería “realizar una revolución en la arquitectura… para relacionarla con los modernos descubrimientos científicos; y para utilizar el hierro colado usándolo en formas apropiadas para la producción industrial, con precisión y economía” (Hearn, 1990).

Esa equivocación histórica ha sido muy grave, pues el acelerado desarrollo de la ingeniería y la industria de la construcción, especialmente desde el último tercio del siglo XIX, eliminó paulatinamente a los artistas que no se sumaron a esa modernización, porque no asumieron las responsabilidades civiles del Código que protegían las actividades del arquitecto.

Ante eso, los ingenieros tomaron el control del proceso constructivo y de manera gradual e irreversible se redujo la gama de actividades que controlaba y dirigía el arquitecto, al negarse a tener responsabilidades y derechos en el proceso constructivo.” (*Arquitecto e investigador de temas de urbanismo)

Coincidentemente, el Código Napoleónico tuvo su origen en el Código babilónico de HammurabiLeyes del 201 a la 250), el que a través de los egipcios pasa a Francia por las invasiones napoleónicas y gracias a eminentes juristas formados en dicho país, nuestro Código Civil de 1885, menciona por primera vez a los “arquitectos” como “responsables del proceso constructivo”:

“CAPÍTULO III
De las obras por ajuste o precio alzado

ARTÍCULO 1183.- Si el que contrata una obra se obliga a poner el material, debe sufrir la pérdida en el caso de destruirse la obra antes de ser entregada, salvo si hubiere habido morosidad en recibirla.
Si ha puesto sólo su trabajo o su industria, no es responsable sino de los efectos de su impericia.

ARTÍCULO 1184.- El que se ha obligado a poner sólo su trabajo o industria no puede reclamar ningún estipendio si se destruye la obra antes de haber sido entregada, a no ser que haya habido morosidad para recibirla o que la destrucción haya provenido de mala calidad de los materiales, con tal que haya advertido oportunamente esta circunstancia al dueño.

ARTÍCULO 1185.- Los arquitectos o empresarios que se han encargado por ajuste o no, de la construcción de un edificio o puente, son responsables de su pérdida total o parcial, bien sea que provenga de un vicio de construcción o de uno del suelo, y dura esta responsabilidad cinco años contados desde la recepción de los trabajos. Bastará que el arquitecto haya dirigido los trabajos, para que le sea aplicable lo establecido en este artículo.

ARTÍCULO 1186.- Si un empresario se hubiere encargado de hacer una construcción según el plano proporcionado por un arquitecto elegido por el propietario, la responsabilidad se reparte entre el empresario y el arquitecto, respondiendo aquél por la pérdida proveniente de la ejecución defectuosa de los trabajos o por el empleo de malos materiales, y éste de los vicios del plano.

ARTÍCULO 1187.- Los arquitectos o empresarios no pueden invocar como excusa para eximirse de la responsabilidad de que se habla en el artículo 1185 el hecho de haber prevenido al propietario de los vicios del suelo, o de los peligros de la construcción, o de la mala calidad de los materiales.

ARTÍCULO 1188.- El que se ha obligado a hacer una obra por piezas o medidas, puede obligar al dueño a que la reciba por partes y la pague en proporción. Se presume aprobada y recibida la parte pagada.

ARTÍCULO 1189.- El arquitecto o empresario que se encarga por un ajuste alzado de la construcción de un edificio, en vista de un plano convenido con el propietario, no puede pedir aumento de precio, aunque se haya aumentado el de los jornales o materiales, y aunque se haya hecho algún cambio o aumento en el plano, si no ha sido autorizado por escrito y por un precio convenido con el propietario…”

Lo que expresa nuestro Código Civil fue formulado 25 años antes de la fundación de la Escuela Técnica la que, por un error histórico, se dedicó exclusivamente a la formación de técnicos en ingeniería que, en la práctica y sin ninguna formación, se dedicaron a degradar la Arquitectura y el ambiente, en un momento en que, en el país no existían arquitectos que la, ni lo pudieran defender…

El principal problema actual es que, si bien con la fundación de la Escuela de Arquitectura y el consistente crecimiento de la población de colegas, se inició un sistemático esfuerzo para poder darle su verdadero lugar, por una acción inexplicable, como consta en muchas de los 1200 folios del proyecto de Ley del Colegio de Arquitectos, éste se convirtió en el actual Colegio Federado, en el que nunca se ha respetado ni nuestro Código Civil ni el artículo 54 de su Ley Orgánica, en la que el órgano gremial de los arquitectos carece de músculo para modificar tan nefasto patrón.

El otro gran enemigo actual no es “el pedacito del pastel” en manos de los ingenieros, si no la pobre estructura curricular y académica la que, en muchos casos ni siquiera cumplen con los preceptos de la Unión Internacional de Arquitectos, otorgando licenciaturas en 3 o 4 años, en medio de un tráfico de títulos que es un descomunal negocio, en el que obviamente lo que importa es la cantidad y no la calidad…
En este momento, la población de las escuelas de arquitectura, prácticamente, triplica a las de la ingeniería civil y si bien, ésto podría llegar a constituir un importante elemento, las debilidades de la formación, indudablemente no contribuirán con un cambio en la “mente” de la población.

Sólo a través de una revolución ideológica será posible alcanzar dicho cambio, ¿estaremos preparados para lograrlo?”

Regresando al planteamiento inicial del artículo de El País y acotando lo anterior, el Maestro Alfonso Ramírez Ponce, en la reseña de la Primera Jornada de Construcción Bioclimática, lo expresa así:

“Tengo que confesar que sólo hasta ahora, al tener la experiencia de dirigir y construir directamente la cubierta, comprendí a cabalidad el sentido etimológico de nuestra profesión. Recordemos que la palabra arquitecto: viene del griego arkhitékton compuesto de árkho “soy el primero” y tékton “obrero” derivado de tíkto “produzco” “doy a luz”. Es decir; el primero o el principal de los obreros que producen.
Nunca hasta ahora, viví el papel del obrero principal. Y esto me permitió entender la frase de Víctor Libo, constructor autodidacta, que él hace reversible: “Soy, luego construyo.” Víctor coincide sin saberlo, con el pensamiento antropológico del hombre como hacedor de objetos”

En el artículo “Alfonso Ramírez Ponce: identidad y conciencia social” escrito por Miguel Ramis, expresa:

“Alfonso propone la creación de una arquitectura ameríndia, que recoja estos elementos de identidad por un lado, pero que a la vez reivindique el papel del obrero y del artesano como la mitad de un binómio arquitecto-constructor. En su propuesta, cada uno entiende cual es su papel en la obra -planificador uno, ejecutor otro- reuniendo entre dos personas lo que en el período gótico reunió en una: el Maestro de obra, que empieza como peón de cantero y termina como tracista, escultor, aparejador y arquitecto.”
Por esto, posturas como las de Alfonso nunca dejan de sorprender en un mundo que sigue las tendencias de las estrellas rutilantes del “star system” arquitectónico y en el que la incomunicación Arquitecto-artesano es moneda habitual. En las propias palabras de Alfonso:

“…La experiencia de construir, de “sentir” los materiales y sus propiedades siempre me ha parecido -ahora con mayor razón- que debía ser una repetida experiencia imprescindible dentro de la formación académica de los futuros arquitectos. La realidad como sabemos, es otra muy distinta.

… en las escuelas de música, por ejemplo, a los estudiantes se les da la teoría musical pero además la práctica. Los alumnos durante su formación tocan diversos instrumentos y por tanto producen música. Imagínense ustedes una escuela donde a los futuros músicos se les mostraran diagramas, fotos, transparencias, películas y videos de los instrumentos, pero no se les permitiera nunca tocar uno solo de ellos. Sería absurdo ¿no les parece?

Pues esto es exactamente lo que pasa en la enorme mayoría de las escuelas de arquitectura. Los alumnos hacen croquis, planos, maquetas; ven fotos, transparencias, películas, videos, pero nunca tienen contacto con los materiales y por tanto no aprenden a construir. No hay talleres o laboratorios donde se analicen las materias primas, donde se experimenten sistemas constructivos, donde se hagan pruebas de viento, soleamientos o temblores sobre estructuras arquitectónicas. El ladrillo es un prisma rectangular dibujado sobre el pizarrón.

La idea original sobre la función constructiva inicial de los arquitectos, como todos sabemos, cada vez se apega menos a la realidad. Hemos abandonado -con las notables excepciones de siempre- el campo de la construcción de las obras para refugiarnos en su invención o proyección. Hemos pensado que el fin de nuestra profesión no es tanto la realización material de la obra, sino, su concepción.

En vez de sentirnos responsables de la existencia ideal y la existencia material de la “Arquitectura”; hemos optado tan sólo por la primera. Esta es sin duda una de las principales razones de la crisis actual de nuestra profesión.

 Alfonso, dentro de una corriente de arquitectos conscientes del potencial de la construcción vernacular, busca adaptar el diseño de las casas a las necesidades de sus habitantes. Los centros médicos que construye para una ONG no son blancos ni tristes. El ladrillo y el color son los protagonistas. Al igual que Eladio Dieste en Uruguay, Alfonso Ramirez ha encontrado una forma nueva/vieja de construir a partir de los graves condicionantes económicos. Estos arquitectos no consiguen sus contratos por ser revolucionarios, sino porque son más competitivos.

Por analogía, resulta inevitable recordar que las mejores obras de pintores del siglo XX en París y Roma nacen de la paupérrima situación económica de pintores y artistas que serán luego mundialmente famosos. ¿Tendríamos Picassos, Mirós, Dalís o Benlliures si hubieran disfrutado de una holgada economía? (4) Las limitaciones presupuestarias combinadas con un ambiente creativo y competitivo hacen que estemos presenciando el nacimiento de toda una corriente de arquitectura amerindia que tarde o temprano alcanzará los parabienes institucionales. “La Arquitectura para los pobres” como la bautizó Hassan Fathy , será la arquitectura definitoria del siglo XXI. Por primera vez, un estilo arquitectónico no nace en París, Florencia a Roma, sino en México, Colombia, Egipto o Irak, en un largo, esperado reencuentro con el hombre y su entorno.

La arquitectura tiene que volver a ser lo que siempre fué, construcción, hecha por maestros constructores como respuesta a las necesidades e inquietudes de sus habitantes. En el país Dogón, en Malí, el Herrero compartía con el Jefe de la tribu y el hechicero la posición más alta en la escala social, puesto que era el único capaz de fabricar hierro…a partir de fuego y tierra. El arquitecto debe dejar de fabricar casas y volver a construir hogares.(5)


Notas:

1.- Al respecto, es difícil no recordar la pregunta del escritor mexicano Juan Rulfo en un debate televisivo hablando de los norteamericanos-¿que es este país que tan siquiera tiene nombre : ¿los Estados Unidos de América?; ¿Norteamérica? . En justicia, el primer término debería englobar a todos los estados unidos del continente y el segundo a Canadienses y Mexicanos. Una contradicción más del vecino del norte…

2.-Brunelleschi cortaba nabos para mostrar a los canteros del Duomo de Milán los cortes que debían hacer a las piedras , y Gaudí hacía lo propio con las maquetas que mostraba a sus colaboradores . ¿ Porque los arquitectos enseñan sus maquetas en exposiciones después de la obra, y no a los albañiles antes?

3.- En este sentido recordemos la respuesta de Frank Lloyd Wright a la queja del propietario de su celebérrima “casa de la cascada”: -si tiene goteras, pongan una palangana en el suelo-. La casa, actualmente cuesta millones de dólares en mantenimiento, debido a su estado estructural ruinoso. En cambio, sigue siendo un referente para todos los proyectistas del mundo, y el prestigio de su arquitecto no ha disminuido ni un ápice por ello.

4.- Resulta curioso que nadie haya establecido una analogía entre el hambre canina y la absenta que forman parte de la leyenda de los pintores en el París de los años 20 y el nacimiento de nuevas corrientes pictóricas…

5.- La palabra “hogar” significa literalmente fuego de chimenea. En los libros de cuentas de siglos anteriores, los recaudadores censaban a la población, “por fuegos” es decir, por hogares, por familias. Ahora nos hemos convertido en “números”, cuando no en “votos”.”

Calendario de la Arquitectura – Semana 1

Arq. Abel Salazar

El fallecimiento de Oscar Niemeyer, nos ha impactado a todos los que hemos estudiado y crecido maravillados por su obra, la que desde hace mucho tiempo se ha constituido, por mérito propio, en Patrimonio de la Humanidad, sin necesidad de ostentosas declaratorias, porque son parte de la Historia de nuestra profesión.

Guardando las descomunales distancias, al observar nuestros desperdigados catálogos y por una inquietud surgida hace mucho tiempo, cuando se empezó a perfilar el proyecto “Nuestros Protagonistas” en asocio con Kathy MacDonald que, por factores de distinta índole, no se materializó más que en un primer número dedicado a la obra del Arq. Rafael Felo García, reseña de “parto laborioso” para quienes la impulsamos desde el Colegio de Arquitectos de Costa Rica.

La inquietud de hacer un compendio, cuyo principal objetivo es recuperar y preservar la memoria histórica de la Arquitectura nacional fue inspirada en una iniciativa que se empezó a realizar, en Radio Universidad de Costa Rica y, que se llamó: “Museo de la palabra”. Luego de procesar por años el formato de la idea, hoy me lanzo con éste, esperando motivar a todo el gremio y nutrir estas páginas con información, que nos permitan construir nuestro propio Calendario de la Arquitectura.

Mi tarea será la de compilador… el resto lo habrán de escribir ustedes…

Saludos,

Abel

Diciembre 2012

Sábado 8/12:Diciembre – 2012

  • 1881, Roma, nace Marcello Piacentini, arquitecto del fascismo italiano. (m. 19/05/1960, Roma)

Domingo 9:

  • 1947, Bremerton, Washington, EE.UU nace Steven Holl, arquitecto norteamericano ganador de la Medalla Harleston Parker en el 2004, el premio Alvar Aalto en 1998 y la medalla de Honor del AIA, 1997.
  • 1848München; nace Gabriel Seidl, arquitecto alemán, representante de la Arquitectura historicista alemana del siglo XIX. Muere el 27. April 1913.

Lunes 10/12:

Martes 11/12:

Miércoles 12/12:

Jueves 13/12:

Viernes 14/12:

  • 1900, Kurst nace Pavel W. Abrosimov, arquitecto estalinista ruso. Muere el 21 de marzo de 1961 en Moscú.

Sábado 15/12:

  •  1832, Dijon, Francia, nace Gustav Eiffelingeniero francés. Su construcción más famosa es la Torre Eiffel. Construida entre los años 1887 y 1889 para la Exposición Universal de 1889 en París, Francia. Esta gran estructura de hierro, aparte de ser un símbolo parisino, llegaría a tener varios usos a lo largo de la historia.  Muere el 28 de diciembre de 1923, en París.
  • 1907, Río Janeiro, nace Oscar Niemeyer, arquitecto brasileño, seguidor y gran promotor de las ideas de Le Corbusier, es considerado uno de los personajes más influyentes de la arquitectura moderna internacional. Murió el 5 de diciembre del 2012, en Río Janeiro.
    Su copiosa es un ícono mundial que los latinoamericanos debemos celebrar y nunca olvidar, como tampoco sus famosas expresiones, entre las que resaltamos:

    • “No es el ángulo recto que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas está hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein”.  Oscar Niemeyer
    • “Si la línea recta es el camino más corto entre dos puntos, la curva es lo que hace al concreto buscar el infinito…” O. Niemeyer
  • 1912, Sacramento, EE. UU. nace Ray Kaiser Eames (Bernice Alexandra Kaiser, ) arquitecta norteamericana, muere el 21 de agosto en Los Ángeles, EE. UU.

-Calendario de los Colegas Arquitectos Costarricenses y Centroamericanos

Espacio abierto que se irá completando conforme recibamos la información de los colegas y sus obras