Tag Archive: Julio Bonilla-Herrera


Buscando causas, pregunto: si al graduarse en educación, (o en cualquier otra carrera) sin experiencia práctica se le permite al nuevo profesional ejercer en su campo específico o, sin formación en didáctica, se le contrata para “enseñar”, ¿eso no es “endogamia sistémica”? (Evidentemente, no podemos excluir la enseñanza de la arquitectura)
Si es así, ¿cómo esperamos ostentar la meta de la “excelencia“, (cómo ese supuesto tan universal que todos asumen,) a pesar de que en muchos casos, se desconoce su significado?

Copio y saludo a Roberto Artavia Loría, José Luis Jiménez Crespo, Alvaro Rojas, Mario Azofeifa, Rodrigo Martinez, Arquinea Arquinea, Patricia Mora Morales, Diego Levinson, Elias Marin Lara, Maria Angeles Barahona IsraelRolando Barahona-Sotela, Ibo Bonilla, Julio Bonilla-herrera, Kathy MacDonaldAlberto Negrini Vargas y a todos los colegas en este “fos_foro” (¿apagado?)…

¿Cómo evitamos que se comprometa la calidad en el proceso?

En Costa Rica, la Educación ha sido un pilar en la reproducción de un modelo que siendo potencialmente exitoso, se fue desgastando por la calidad de sus insumos, sus agentes, los procesos seguidos, la rigidez del sistema, los cambios políticos, sociales, macroeconómicos e ideológicos, internos y externos.

Al respecto, gracias a Roberto Artavia Loría, quien gentilmente me compartíó el enlace de un excelente y pertinente editorial de El Financiero (Educación estancada; http://www.elfinancierocr.com/opinion/Educacion-inversion-pobres_0_847115286.html) el que me permitió reabrir un foro en una de las redes sociales, con algunos colegas arquitectos, involucrados en la formación profesional.
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Fuente: El Financiero (V. enlace anterior)

Abusando de la discresionalidad de ellos, en la medida que esta discusión es impostergable, voy a transcribir algunos de sus aportes, en la misma secuencia en que los publicaron:

José Luis Jiménez Crespo
Dejemos que el ESTUDIANTE APRENDA.

Alvaro Rojas Estoy leyendo el libro “Creative Schools. The Grassroots Revolution That’s Transforming Education”, por el afamado educador Ken Robinson.
Robinson deja claro cuáles son los problemas y qué hay que hacer. Lo que no entiendo es qué es lo que los ministros de educación, los burócratas de ese ministerio, los profesores y los maestros no entienden sobre la imperiosa necesidad de cambios radicales en los procesos de enseñanza-aprendizaje. tp://www.amazon.com/Creativ…/dp/0670016713/ref=sr_1_1…
¡Contundente Mr. Robinson! ..
La mejor prueba de eso es que, a pesar de los miles de millones que se invierten en la formación superior y de la gran cantidad de instituciones, organismos rectores, etc. más del 85 % de las carreras universitarias en nuestro “desplanificado” sistema de educación pública, son del área de letras… ¡En un país que requiere investigación e innovación técnica para superar su fragilidad como “productor de postres” con aspiraciones de país en “desarrollo”!

…¡Nuestra Marca país debería ser: “PVC”! (Pura Vida Country)
Maria Angeles Barahona IsraelExisten muchos elementos y factores del paradigma educativo actual; intereses, técnicas y métodos de enseñanza- aprendizaje que cambiar, desde la integración al contexto social – físico- espacial, la motivación y conocimientos del docente, hasta los procesos participativos con los estudiantes …!!!
Kathy MacDonald Me interesa saber concretamente ¿qué haría cada uno de ustedes para mejorar la formación de los futuros arquitectos? (me refiero a acciones específicas, no filosofías generales).

Julio Bonilla-herrera En la misma dirección de la pregunta de Kathy y por tratarse de un tema de interés nacional, propongo que Abel que tiró la primera piedra organice una reunión (mesa de trabajo) y que a los que realmente nos interesa el tema de los procesos de enseñanza/aprendizaje en general y la Arquitectura en particular nos lleguemos y discutamos hasta sacar algo en claro y concreto, creo que FCBK NO es un foro indicado.
En conjunto con los arquitectos Abel Castro y Luis Alberto Monge hemos iniciado una investigación precisamente sobre este tema. Abel, Abel a mover …
Alvaro Rojas ¡Ah, mi querida Kathy…no me provoqués! Tengo muchas sugerencias. ¿Una mesa redonda…o cuadrada…o rectangular o hasta en forma de ameba?
En realidad no hay secretos para establecer excelentes procesos de enseñanza-aprendizaje de la arquitectura. No solo ya existen conceptos y experiencias bien claras en el mundo (ejemplos cercanos: Estados Unidos, Canadá, algunos países latinoamericanos) y en otros no tan cercanos (Europa, Japón) si no que hay un documento muy bien estructurado: la Carta de Formación en Arquitectura de UIA/UNESCO (http://www.cap.org.pe/Perfil-Profesional…/documento1.pdf)
Además, aquí tenemos el “librito azul” que preparamos y publicamos en la Comisión de Acreditación del CFIA y del CA: “Condiciones y Procedimientos para la Acreditación de Programas de Arquitectura.” Ahí están los lineamientos.
Si bien FC no es el foro adecuado (estoy de acuerdo con Julio), me atrevo a añadir mi “diatriba” sobre el hecho de que hay que formar arquitectos/as completamente diferentes a los que se han venido formando acá desde por allá de 1978. Pero eso es parte de lo que “tiraría” a la mesa cuando se organice

Antes de responderles, quisiera compartir el comentario publicado por Mario Azofeifa en El Financiero, en referencia al artículo que dio pie a esta discusión:
“El atraso en la educación es estructural, no se puede educar a los jóvenes del siglo 21 con los métodos del siglos 19. Las transformaciones en el cómo opera el cerebro de la niñez y la juventud, no se consideran como esenciales. Y el profesorado sigue pensando como en el.siglo 19, replicando una y otra vez el silabario de la tía Pochita mientras en Internet se aprende a la velocidad de bits de información sin formación. Saludos MAC”…
Gracias Julio Bonilla-herrera por tu confianza. La idea es muy atractiva; sin embargo, como sabés, funjo como docente en la Licenciatura de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Latina y tu propuesta me plantea una disyuntiva ética y de objetividad ante el grupo.

No soy el promotor de ésto, porque la discusión planteada es la continuación de una larguísima novela que hemos venido teniendo entre varios colegas, nutridos por el preclaro pensamiento de Alvaro Rojas y su vasta experiencia como formador. En el proceso, se han tenido aportes de Thomas Spiegelhalter, de Elias Marin Lara, de Mario Azofeifa, de Rodrigo Martinez, de Gustavo Quintana y de muchos otros, como vos, Kathy MacDonald, Sergio Erick Ardon Ramirez, Roberto Artavia Loría también “buscadores de sentido” para restablecer el decoro en nuestra profesión y de la enseñanza…

Como menciona Alvaro Rojas, la lista de ajustes que habría que implementar es de tal orden que, se requeriría de un músculo que ni siquiera el CFIA ostenta.
Desde el CACR, lo intentamos durante casi un año y nos estrellamos contra un muro jurídico porque, ante las excelentes intenciones de los directores de las escuelas, fue frustrante constatar que, salvo uno, ninguno tenía la capacidad para modificar la estructura curricular de sus centros de enseñanza.
Realizarla, de paso, implicaría una revolución porque “la esencia de la Arquitectura está constituida por materia técnica (principalmente, estática y estética) sustentada por la ética y la poética, dentro de una extensa dimensión de conocimientos humanistas que, en su síntesis pragmática debería garantizar una apropiada habitabilidad y calidad de vida a sus habitadores (Alfonso Ramirez Ponce) pero que tiene, en sus procesos de enseñanza un reto insalvable, al tratar de trasmitirla en forma abstracta o descontextualizada, desarticulada, como si sus componentes fueran “compartimentos estancos” sin ninguna relación, ni comunicación y en centros carentes de la más mínima infraestructura para su práctica, exploración, experimentación e innovación. Si a lo anterior añadimos que muchos de los “docentes” se han designado o autopostulado sin ninguna preparación o experiencia suficiente, sin adecuados métodos didácticos (en la mayoría de los casos, se sigue un programa pedagógico, cuando se trata de enseñar a adultos…) y que sus honorarios no corresponden al arancel establecido para el gremio, definitivamente el panorama es tenebroso (como el del país, en casi todos los campos.)

Si a “todas las anteriores” le agregamos, una “insufrible y anacrónica instrucción primaria, media y humanista”, la ecuación no puede resolverse porque, por definición “vitrubiana”, un arquitecto debe ser culto y los procesos de adiestramiento profesional son absolutamente insuficientes, para poder mitigar o compensar tales carencias.

Para una buena parte de los miembros de mis talleres, ha sido casi traumático verse enfrentados a la realidad del ejercicio profesional con clientes y estudios concretos, reales.
(Inevitablemente soy un idealista incorregible porque un cuatrimestre, por intensivo que sea, nunca podrá ser el escenario adecuado para corregir los “horrores” del sistema… ¿Educativo o de-formativo?)
¡Un Taller integral de 5 horas semanales, cuando el mínimo deberían ser de doce a veinticuatro, estructurado de manera continua y vertical en la malla curricular y coordinado con todas las demás materias complementarias!
En este punto, de acuerdo a los lineamientos de la UIA, Taller es la única materia que no puede convalidarse entre una escuela y otra… Así quién se pasa debe volver a empezar en el primer nivel…
El proceso de adaptación para ellos, ha sido muy duro. El condicionamiento cerebral derivado del “agnosticismo”, la distorsión ideológica de la política tradicional y de la “pedagogía” ha sido un escollo casi insalvable, porque se “espera que el docente dirija todo el proceso y “de pre-digeridos” los conocimientos, como si el estudiante fuera un “recipiente pasivo”…

Un-Maestro
Suelo separarles la formación en tres categorías:
  • Académica,
  • Profesional
  • Personal.

La primera área se imparte, a lo largo de la vida académica, en distintos centros, como un conjunto de conocimientos y desarrollo de destrezas básicos orientados y requeridos para iniciar un determinado ejercicio profesional o disciplina.:
Las dos últimas, son responsabilidad de cada quién, de acuerdo a sus capacidades y aspiraciones, por lo que es un craso error, esperar que la universidad sea la responsable de proporcionarlas.

Debo reconocer mi profundo agradecimiento a Rodrigo Martinez y a Mario Azofeifa por haber confiado en mi capacidad para asumir tal responsabilidad, a la que siempre me resistí, bajo la premisa de no tener, ¿”suficiente experiencia”?…

A éstas alturas del “partido” también reconozco que, entré tarde, pero bueno, me reconforta que “nunca lo es, cuando la dicha es buena” y que, poco a poco, estamos dejando huella… ¡Como todos ustedes!…

La otra página, se refiere no a la formación básica, sino a los que ya están ejerciendo y por lo tanto, la “estafeta” y la iniciativa debería tomarlas, Edwin Gonzalez como Presidente del CACR… No se con quién, ni con quienes,… el requisito para participar debería ser la mística, la sensibiliidad social, el ideal nacional, la objetividad, el compromiso…

 

ARQUITECTURA-1

Resumen de  la actividad y comentarios de una de las redes sociales, al respecto: A Franklin Garcia Castro, Meli Roda, Sergio Erick Ardon Ramirez y 4 personas másles gusta esto.
Comentarios
Arquitecsa Costa Rica ASV: Ni el planeta tampoco…

José Luis Jiménez Crespo José Luis Jiménez Crespo ¿Donde andabas, maestro?

 

Arquitecsa Costa Rica ASV
Maestro, he estado en un retiro voluntario,… estudiando, estableciendo una distancia apropiada para tratar de entender cómo, disponiendo del mayor contingente profesional de nuestra historia, hemos permitido que nuestro país se nos fuera por el despeñadero en manos de mequetrefes ineptos jugando a políticos… Como expresé en el congreso de arquitectura del CACR, la opción no es un nuevo partido sino una revolución. Para eso, necesitamos mejorar la Educación. Para eso, nuestro pueblo debe “abrir los ojos”, porque así como estamos, “las hostias las deberían hacer en Sarchí, como ruedas de carreta, porque los ticos se tragan cualquier cosa”… ¿Hacen falta pruebas?…
De la arquitectura si nos beneficiamos, de los dioses (everybody) no
Arquitecsa Costa RicaAS¿Estás seguro?...

Arquitecsa Costa RicaASV ¡
Qué dilema! ¿Cómo pueden “beneficiarse” los arquitectos, cuándo la “arquitectura” (local y global) está en una condición tan deplorable?…  
Si, se le suele confundir con “obra construida”, realizada en un altísimo porcentaje por intermediarios externos, cuyo principal “fin es el financiero” (de nuevo un precepto religioso) y, en esa rentabilidad no hay espacio para los valores humanistas esenciales de la disciplina y menos aún, para la satisfacción de los usuarios (calidad) . Ante este panorama, resulta inexcusable, conformarse con “pírricas ganancias” y con la imposibilidad material de concretar las respuestas que la realidad demanda.
Obnubilados y expresando una latente o evidente esquizofrenia (imaginando como reales, condiciones inexistentes), tal y como menciona Steven Curl, en el prólogo del libro de Nikos Salíngaros : “Antiarquitectura y deconstrucción, el triunfo del nihilismo” (Editorial Diseño, 2014):
“los arquitectos y críticos de arquitectura se han vuelto peritos en manejar caprichosas palabras de sonidos atrayentes mientras proclaman las desnaturalizadas cualidades del estilo deconstructivista. Esta danza lingüística se usa para justificar la carencia de significado de la arquitectura de modas”. Pero, a los que hemos sido bendecidos con una educación clásica, no nos seduce el sonido de estas palabras. Sabemos que no es más que simple jerga vacía, un seudo-lenguaje sin sentido y retumbante de la peor especie. Los cultos inventan sus propias liturgias y lenguajes fraudulentos…
Ese mundo de ciudades inhabitables, de incesante ruido, de violenta pornografía para “entretenimiento”, de destrucción de recursos naturales, de incivilidad, peligro, egoísmo y otros horrores concomitantes, está convirtiéndose rápidamente en una pesadilla de las mas horribles en la que hasta los edificios son pervertidos, deformes y amenazantes. Los arquitectos están hoy día entrenados para destruir: les han lavado el cerebro para que exterminen organismos vivientes como las ciudades y no abrigan otro sentimiento hacia los viejos edificios que no sea destruirlos también. Están entrenados para venerar y hacer rutilar los pocos arquitectos “estrellas” que han sido favorecidos por los árbitros del gusto — las revistas — y sólo en el caso de que estas estrellas se pierdan o caigan del firmamento, dejarían de reverenciarlas. ¿Qué podemos esperar de ellos? No hacen otra cosa que imitar lo que en un tiempo estuvo de moda y que ya es passé, de modo que (vacíos de mente y torpes que son ), optan finalmente por retractarse y, dedicarse a hacer otra cosa que les reporte beneficios en un campo totalmente diferente. Probablemente un empleo incurioso — que parece ser lo más común hoy día y que encajan en el tipo de producciones de muchas escuelas de arquitectura — les resulte apropiado.” (Curl y Salingaros, 2014)
En esa misma dirección, ¿qué descomunal responsabilidad ética tenemos desde la Academia, por acción u omisión?
Cómo Director de una Escuela de Arquitectura, al igual que Álvaro Rojas, José Luis Jiménez, Mario Azofeifa, Rodrigo Martínez y muchos otros colegas has de haberte enfrentado al desafío de corregir el rumbo curricular y a la frustración de no poder modificarlo por una rígida estructura burocrática y porque el poder hacerlo está en manos de los dueños y no de las direcciones:
“La enseñanza de la arquitectura sigue estando aislada del resto del mundo y su propio futuro está en cuestión (aunque a los que tienen el control o bien, no saben, o no quieren examinar la posibilidad)…
No podemos esperar que se preparen arquitectos humanistas en nuestras actuales escuelas de arquitectura sin un cambio radical en el tipo de programa educacional. El “establecimiento” arquitectónico percibe correctamente ésto como una amenaza mayor a su continuada dominación ideológica.” (Salingaros, 2014)
No podemos sentirnos satisfechos, en ningún sentido, cuando siendo los únicos profesionales preparados para planificar, no asumimos el compromiso ético que implica, mientras vemos al país sumido en la improvisación más grosera con ocurrencias tan cortas como las mentes de sus propulsores.

Ésto es tan frustrante como constatar que, no hemos sido capaces de desarrollar ni siquiera, un modelo arquitectónico ni un sistema constructivo, basado en nuestros recursos locales, que permitiera al menos, mitigar o contribuir a resolver una digna habitabilidad para los sectores socialmente excluidos y relegados a “soluciones” importadas para construir caballerizas o porquerizas…
Sino actuamos, seguiremos siendo cómplices adherentes o adláteres de este nefasto culto depredador y criminal…
 Sergio Mora Sergio Mora ¿y entonces?… ¿pa’ qué sirven?
Arquitecsa Costa Rica ASV: ¿”para qué sirven? ¿Qué o quiénes?…
¿La arquitectura, los arquitectos, los dioses…?
 Sergio Mora Sergio Mora Alles…! (¡Todos!) 
Los dioses ya sé… niente…solo sirven para extorsionar incautos y dar de comer a quienes los profesan (i.e. oppium populorum)… tons, en la pregunta solo quedan la arquitectura y los arquitectos.
 Arquitecsa Costa Rica ASV:
Hay un punto en común en el que la “arquitectura“, tal y como refiere, en su libro: “Antiarquitectura y deconstrucción: el triunfo del nihilismo”, Nikos Salíngaros (que me fuera revelado gracias a Alvaro Rojas) se convierte en un objeto de culto religioso, abierto sólo para “iniciados”, bajo el falso supuesto de que la gente ordinaria “no la entiende”, contradiciendo su esencia y razón de ser: construir calidad de vida para toda la población…
La gran paradoja respecto a la práctica y enseñanza de la arquitectura es que,…
” los arquitectos ordinarios pasan todos los días como de costumbre, inconscientes de la polarización de su disciplina… La profesión no es autónoma y como resultado el público no es protegido de profesionales que abusan y dañan la naturaleza de su delicada geometría. Las acusaciones acerca de la incapacidad o desgano de la profesión arquitectónica de adaptar a las sensibilidades humanas y la ecosfera son contestadas por un brillo superficial y mucha exageración…” (N. Salíngaros)