Tag Archive: POESÍA CONTEMPORÁNEA


¿Cómo no extrañar su abrazo
suave, profundo, intenso,?
disuelto en su mirada
tierna, comprensiva, llena…
¿Cómo no sumergirme
en la dulce cadencia de su voz,?
De palabras ausentes
y contenidos plenos, persistentes, buenos,
Flotando sin alas, impregnándolo todo,
¡abarcándolo!, comprendiéndolo,
infundiendo en el todo su mensaje único
de luz, de vida, de paz,…
iluminándolo, existiendo, vibrando…
Elevando su mano generosa,
como el viento al esparcir su semilla,
en su imperecedera entrega,
en su amoroso-sacrificio:
escrito, forjado, gravado en cada gesto,
en cada paso, en cada latido
de su lucha indescriptible,
como el salto redentor de su vivencia
para redimir nuestro ser,
para siempre en la esperanza…

Mayo, 1998

PD. Por su padrino, nunca sabremos cuándo vino al mundo y tampoco sabremos cuándo partirá, porque sigue y seguirá viviendo, por siempre, en nuestros corazones…
ASV (5/12/2011, 14 años después…)

Aliento de arenas y ardientes cenizas,
perpendiculares rayos de urticaria doran
las herrumbradas membranas de las células del ocio,
embriagadas de lípidas cadenas químicas,
fulgurando abandonadas redondeces púbicas,
celulíticas, horizontales, poliméricas, únicas,
rabiosas, individuales, formiféminas,
aisladas, polarizadas, descerebradas, quiméricas,
silicónicas, levitantes, epicúreas, de artificiales estéticas,
inéditas en sus huecas oquedades, patéticas,
cubiertas de hilos destilantes y texturas triangulares, famélicas,
citocaóticas almas dispersas, alérgicas, mínimas geishas
devaluadas e inexpertas, ignorantes cuál desechables muñecas,
reptiles territoriales urgando gramíneas sintéticas,
económicas, perversas…

Amargo crepitar
de sombras acechantes,
planetas conspirantes,
línea implacable,
factura cobrada,
quebrado deudor,
de bolsillos sin tiempo,
colector del desperdicio,
de agonías extendidas,
de segundos prolongados,
alarido desgarrante,
reducido, asfixiante,
sicarios del destino,
asesinos de esperanzas,
señales jenuflexas,
denominaciones estelares,
símbolo humano del colapso,
tierra estremecida,
en un cadalso de nubes,
penumbra degradante,
tierra ejecutada
en pie descalzo:
¡Fuego y fin, sin ningún astro!

Muro impenetrable de vacíos
construido a punta de cósmicas miradas
y ansiedades evasivas
en crecendos defensivos
de seres consumidos
por deseos radicales,
doblegados por egos
de debilidad insuperable,
de trozos moribundos,
labios insinuantes ya sin besos,
músculo – reloj enmudecido
cargado de caricias enmohecidas
sangre olvidada de ojos dormidos
sumergidos en la noche
del silencio clandestino,
jaula de instintos,
forma de cuerpos,
cruz animal abandonada, triste,
sin palabras articuladas,
duelo extendido,
puñal hundido,
hálito extinguido…

MÚSICA

Luz derramada
conformante,
perpetuada,
puntual,
sensual,
señalante,
lacerada,
lacerante,
herida,
mortal,
perdida,
suspendida,
ínfima,
infinita,
repetida
línea de vida
y asombros
en el Sendero
hacia la Luz…

Notas -destellos
revientan,
se desgranan,
florecen
en el aire,
latentes,
vibrantes
al contacto
de las huellas
y las cuerdas evasivas…
estremecen,
fugitivas,
demandantes
y furtivas,
precisas cuotas
de sudor especulante,
de dolor implacable,
de efímero clamor:
misteriosas gotas
parpadeantes,
sutiles, contenidas
continentes, envolventes,
adictivas…

Amputados crustáceos vacíos,
de capas y lignitos impregnados,
torturantes filamentos,
arcos tensos expectantes,
persistentes,
incesantes artrópodos
desenhebrantes, sumisos,
minuciosos, desafiantes,
sigilosos,
danzantes,
demandantes,
voluptuosos,
frágiles,
vulnerables,
dominantes cofres,
armonías memorables,
líneas, voces,
estallidos fugaces,
manos, caricias,
precisas, alucinantes,
dormidas,
moldeables alas fijas
en vuelo interminable…

ECO INFECUNDO

¡Sí,! impregné
de estéril humedad y silencio
tu oscura cavidad,
en un doloroso estallido
de ecos pasados e incomprensibles.

¡Sí,! invoqué
la expansión del vacío
de la ardiente daga,
multiplicando muerte,
hasta la última molécula,
hasta las últimas ansias…

¡Sí,! te hundí
destellantes fractales diminutos,
mortales cristales implacables
y profundos…

¡Sí,! propagué
caos, confusión y nebulosas
y la débil vida no emergió
desde el imposible aliento
del ego insaciable,
mediocre y maldito:
¡sentencia irrevocable,
en el tiempo infinito…!

¡Sí,! sembré
así mis huellas insensatas,
como karmas deleznables
y plagas intrascendentes,… olvidables,
para siempre,
dispersas
en mis manos vacías…

Risco, arrecife, burbujas,
aguas, misteriosas luces
destellantes, olas insidiosas,
danzantes formas como agujas
lascerantes, incesantes
como filos de sinuosas
cuevas penetrantes,
acechantes como rayos
de pánico instintivo,
oscuro, implacable,
cual insondable estallido
de un denso y nebuloso
desatino lunar, interminable
línea íntima, inexplicable
caricia no expresada,
en el aire del deseo silenciado
latente, insolente, explosivo,
obsesivo, lascivo como llamarada
suspendida, depredante
desde el vigilante pavor…

EL ESTADIO DE UN OLVIDABLE ESTADO

a don Guido.

20110228, SJ

Semilla de café, en el llano,
abierta, metálica, alérgica,
desfigurada y sin grano,
en insufrible aspiración eléctrica,
en su red de venas tubulares, ¡esqueléticas!
con sus faldas prostituidas,
como un vuelo de blanca geometría simétrica
con sus puntas levantadas,
como ínfulas de dama patética,
nauseabunda, famélica;
herencia de parias y jolgorios
de insípidos sabores orientales;
deglute en sus fauces macabras,
en el bullicio insolente,
la terrible maldición:
ridículo reducto retorcido
del producto corrupto
de la insaciable ambición,
¡el polvo morderá
y al polvo volverá!

Cómo insostenible hito
para egos desinflables,
de cómplices ignorantes,
habladores de pueblo sin alma,
narcotizados actores sin vida,
vendida y reducida,
por un obsoleto nerón
de raída paz putrefacta,
demiurgo execrable, en su faz,
con vocación de paredones lacayos
y de atentado sin sol:
euforia de ínfimas glorias,
escritas en desteñidas historias
cual deshonrado pasquín callejero,
barreal de nebuloso aguacero
voraz de sombra falaz,
cual daga de ases ocultos
de acechadores sagaces,
“popular” moneda escuálida
¡asténico bolsillo acuciante!,
tenebroso, desmemoriante,
impúdico, ¡insoportable!

Suma de rabias contenidas,
de impotencias doblegadas,
de soberbias torturantes,
preparadas para el día,
cuando estalle la estulticia
podrida, carcomida,
compartida y hueca como sien,
de hueca voz en rito
estridente al grito:
¡MUYYYY BIEEEEENNN!
sin saber que ningún niño
verá cuanto vimos al crecer:
¡Patria te violaron!
y nada pudimos hacer…